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reflexiones sobre la construcción de la memoria
Por pablo * indymedia buenos aires - Wednesday, Aug. 20, 2003 at 6:35 PM
pablos@riseup.net

Hoy continúa la discusión en el senado por la votación de la anulación de las leyes de obediencia y punto final. Una semana después algunas reflexiones desde el interior del movimiento social.

01.

El martes entraba en la noche oscura y el día iba terminando, los diputados nacionales aún alargaban sus discursos antes de votar la anulación de las leyes de punto final y obediencia debida. Llegada la medianoche, votarían (esta vez) casi todos a favor, con la abstención de Luis Zamora, el bloque de la UCR y el voto en contra de el hijo del represor Bussi.

Luego una larga fila se formaría alrededor de una diputada. Algunos diputados buscaban felicitar a Patricia Walsh, la hija del periodista desaparecido, Rodolfo Walsh.

02.

Al otro día de la votación las sensaciones que rodeaban a la mayoría de los y las militantes de los movimientos sociales se presentaban contradictorias. Estas semanas ya habían sido de largas discusiones en torno al nuevo presidente, pero este nuevo hecho generaba más dudas y replanteos. En una de las tantas asambleas que hubiese surgido del 19 y 20 de diciembre del 2001, se realizaban diferentes preguntas. Era un miércoles por la noche y algunas cosas de las que se oían eran: ¿cómo es qué estamos contentos, si quiénes votaron las leyes son los que queríamos que se vayan y al final se quedaron todos?. Así se comenzaba indagar lentamente en esta continúa confusión que ha derivado por la política del gobierno en torno a tomar algunas de las consignas de los movimientos sociales que combatieron el estado de cosas. Volviendo al rodeo, una asambleísta decía: "sólo nos dan chupetines dulces, para que nos calmemos, todos han vuelto a sus casas a esperar que el presidente solucione nuestro problemas", "nuestro movimiento se trata de lo contrario de no delegar, de nos esperar a que otro haga las cosas por nosotros", la ronda continuaba y otro compañero le respondía, "que pensandolo esquemáticamente el Estado siempre utiliza dos formas de combatir la resistencia una es la violencia directa, encarnada por la cruenta represión que vinimos padeciendo, y otra que es la fase actual, donde se busca cooptar nuestro reclamos". Otra voz explicaba que "por mucho tiempo lo que sucedió el 19 y 20 de diciembre va marcar los destinos políticos del país, por eso todo esto que esta pasando es una respuesta a lo que hicimos el 19 y 20 de diciembre, porque ese día le dimos miedo al gobierno, de que realmente podamos cambiar las cosas en forma radical. Todo esto es resultado de esa lucha, y por las que se vienen dando desde que se implanto la dictadura. Nosotros les pusimos las palabras que ellos usan, por eso ahora nos desconcertamos cuando usan nuestras palabras, pero eso es porque siguen con el miedo que les causamos que demostramos que podemos tomar la historia en nuestras manos, igualmente creo que hoy es un día para estar contentos por lo que paso". El debate seguía, el desconcierto también, pero por otro lado una convicción de que la lucha es la única forma de conseguir nuestros derechos.

03.

La dictadura finaliza oficialmente con la asunción de Raúl Alfonsín en 1983. Y es en su mandato que rápidamente se promulgan las leyes de punto final, para frenar los demandas de familiares de víctimas de la dictadura, y luego la de obediencia de vida, que libera a la mayoría de los ejecutores materiales de las violaciones a los derechos humanos. Ya en el Gobierno siguiente de Carlos Menem se decreta 277 indultos en octubre de 1989 para jefes de las fuerzas armadas procesados. De esta manera se cerraban las posibilidades de que cumplan las condenas que se habían dictado en el Juicio a las Junta militar. Todos los crímenes quedaban impunes. Por eso es que ante todo debemos preguntarnos cual es y fue el sentido que la impunidad tiene y ha tenido luego de la dictadura militar.

El filósofo argentino León Rozitchner ha dedicado reiterados trabajos en indagar en las otras consecuencias de la dictadura, que fueron entrelazadas con la violación sistemática de los derechos humanos; "Lo que hizo el genocidio fue destruir el tejido social para imponer, por el terror, una única forma de sociabilidad. En la medida de que no sé podía actuar sin poner en riesgo la vida, lo único que pudo aparecer sobre los escombros de este terror fue el mercado económico neoliberal, que exige la dispersión de los sujetos y reduce los lazos humanos a las categorías de comprador y vendedor"

Según Rotzitchner, el sistema del terror que implanto la dictadura llega hasta nuestros días y es en principio en el 19 y 20 de diciembre del 2001 donde existe un fuerte corte con el legado sobre el conscientes e inconsciente social y colectivo de la última dictadura militar; "pareciera que con el 19 y 20 eso que nos mantenía separados se hubiera roto. De repente, se dio algo diferente: romper la costra, salir afuera, encontrarse con el otro (...)" Por primera vez hubo un corte que transforma la subjetividad sometida y comienza a reconocer su propio poder cuando esta inserto en un colectivo unificado por los mismos objetivos.(1).

Otra de las consecuencias directas de la dictadura es la creación del plan económico que implanto una deuda externa con miles de millones. Al comenzar la dictadura la deuda era 9.700 millones de dólares; cuando finaliza es 45 millones de dólares. Esta suma de dinero es mayormente contraía por el sector empresario privado que se apoyo para solventar sus deudas en el Ministro de Economía Martínez de Hoz, que perteneció al gobierno militar.

04.

Volviendo hacía el principio. Lo que nos ocurre en estos días es un volver a preguntamos sobre la importancia de la lucha por la memoria, de como puede permanecer una memoria colectiva que no borre lo que se ha hecho, lo que hemos conseguido.

Desde el nacimiento de la clase obrera en la argentina, con la llegada masiva de los inmigrantes de Europa, y el surgimiento de la industria, en el país se peleo por el derecho a la jornada de trabajo de ocho horas, otras ocho horas para descansar, las 8 restantes para formación y ocio. Esta fue la consigna del movimiento obrero por largos años, muchas personas murieron y dieron su vida por esta lucha tan noble, sin embargo muchas personas cuando piensan en este derecho (que por ninguna casualidad hoy se encuentra olvidado) lo asocian con el presidente que lo otorgo. El error central es pensar en que esto ocurrió por un personaje de extrema sensibilidad hacía los trabajadores, y no por una lucha que se dio sin tregua por más de cuarenta años. Mantener la memoria histórica de la lucha social es lo que nos asegura que no sé pase por alto nuestros logros obtenidos.

05.

El 26 de junio del 2002, fue un día trágico para todo el movimiento social, dos militantes piqueteros fueron asesinados. Pero mi recuerdo también queda en la mañana fría donde partí hacía el puente Pueyrredón en Avellanada, desde el mismo barrio donde había vivido Darío Santillán. En una asamblea antes de tomar el tren, mientras todos se juntaban para terminar de coordinar la medida de lucha, se dice y menciona el peligro que se corre, que el gobierno quiere reprimir, pero también se menciona que todo se ha ganado en la ruta, que todas las cosas que se han conseguido se han conseguido por la lucha(2). Esto hoy sigue presente en las organizaciones de trabajadores desocupados. Si se mantienen podemos pensar que el futuro lleve adelante nuestras esperanzas.

En un ensayo reciente llamado "Fetichismos de la memoria"(3) el escritor Eduardo Grüner, se pregunta sobre el sentido de la repetición y la memoria: "El poder, el verdadero poder, ¿no consistirá precisamente en recordarnos que lo que sucedió una vez puede repetirse y volver a quedar impune?".

Existen dos claros momentos que marcan como actuaron los grandes medios de prensa el 26 de junio. Primero una negación de lo sucedido, acusaciones cruzadas, ocultamiento de pruebas e imágenes. Esto sobre todo lo vemos en Clarín que publica con un día de retraso las fotos que mostraban a la policía como autores de los asesinatos.

Luego la televisión (principalmente) nos muestra lo que todos parecíamos decir, que la policía había matado a Dario y a Maxi. Las imágenes de su muerte vuelven una y otra vez a las portadas, a los horarios centrales de los noticieros, hasta el hartazgo. El despropósito se ha instalado. Y volviendo a los que advertía el en su ensayo Grüner, estas imágenes parecen funcionar como una advertencia para el presente; parecen querer decirnos, "si están muertos, los culpables están libres, no van a ser castigados y puede volver a suceder". Volvemos a transitar la impunidad como lógica del terror como lógica del miedo que busca paralizar nuestros cuerpos que busca encerrarnos en la tristeza; que no es más que la impotencia.

Pero la resistencia ha que todo siga sin cambiar existe. Fijémonos si no hay una obstinada práctica de memoria con los cortes todos los meses en el puente avellanada por parte de el MTD Aníbal Verón. Si algo se ha aprendido de las madres, es su obstinada práctica de la memoria, esa de todos los jueves donde hay rondas en la plaza de mayo, que hasta hoy continúan.

Y tal vez todo este rodeo es simplemente para seguir hablando y nombrando lo que (se nos propone desde el discurso del poder) como inonbrable o bien en su operación por la positiva por una saturación y repetición vaciando nuestra memoria; todo esto es para volver a tomar la palabra y entender de que solo podemos hablar y dejar nuestra huellas a través del devenir de nuestros medios.


Notas
1. 19 y 20 Apuntes para el nuevo protagonismo social. Colectivo Situaciones. Ediciones de Mano en Mano. Buenos Aires 2002.
2. Este suceso se encuentra narrado en el libro Dario y Maxi Dignidad Piquetera, Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón. Ediciones 26 de junio, Buenos Aires 2003.
3. Eduardo Grüner, El sitio de la mirada, Secretos de la imagen y silencios del arte. Buenos Aires, Editorial Norma, 2001.

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