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A quitarle las bolitas a Bush
Por Identidad Americana - Tuesday, Oct. 18, 2005 at 6:23 PM
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Vamos a quitarle las bolitas a Bush

A quitarle las bolit...
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Por tradición oral- seguramente enriquecida al pasar de boca en boca- ha sobrevivido esta anécdota de fines de la década del cuarenta. Se encontraba reunido el gabinete, presidido por Perón, cuando uno de los ministros manifestó cierta confusión respecto al Plan Marshall, que Estados Unidos había lanzado por entonces, otorgando una importante masa de créditos a los países europeos devastados por la Gran Guerra. Perón se dirigió entonces a Miguel Miranda, empresario de la hojalata que era por entonces presidente del Banco Central y le indicó: - A ver, che, por favor, explique esto del Plan Marshall, lo más sencillo que pueda, para que entiendan todos... Respondiendo a la invitación, Miranda dijo: - Bueno, imagínense un chico de barrio, el más corpulento y el más pillo, que utilizando su fuerza, a veces, y otras veces, merced a maniobras y trampas, le ha ido ganando todas las bolitas a los restantes chiquilines de la zona. Advierte, entonces, que carece de adversarios . E inmediatamente, se le ocurre prestarle bolitas a los demás chicos, porque esa es la única manera de seguir jugando. Eso es el Plan Marshall. Es decir, Estados Unidos, con sus préstamos, recrea, en las condiciones que le convienen, el poder de compra de la menesterosa Europa, de manera de poder seguir colocando allí sus excedentes y evitando, de esta manera, una crisis interna de sobreproducción.
Esta explicación podría aplicarse, asimismo, a los préstamos que Estados Unidos impone a los países dependientes en 1976 pues, producido el alza del precio del petróleo y volcados los petrodólares a la banca norteamericana, ésta debe pagarles intereses a los jeques árabes y – para seguir jugando a las bolitas- coloca esos excedentes financieros a tasa muy baja- el 4% anual- en países como el nuestro. (Cinco años después, esa tasa se ha ido actualizando hasta llegar al 21% anual, pues ya se acabó el excedente financiero y los grandes países son tan usureros, como el personaje de Shakespeare).
Hoy, el relato de Miranda debería ser actualizado para obtener nuevas enseñanzas. Por ejemplo, reflexionar que el pibe ganador del barrio también cae, a veces, en épocas en que se le complican las cosas y observa que tiene menos bolitas de aquellas que estima le dan seguridad y poder . ¿Cómo procede, entonces, ese chico ante la declinación de su poder en bolitas? Como se trata de un muchachito grandote, prepotente, matón- un Bush, diríamos- encuentra una solución a través de la fabricación de bolitas, que los otros pibes deben aceptar obligatoriamente. Probablemente alguien sostenga que eso es tramposo, porque los otros pibes no tienen posibilidad de fabricar bolitas y si alguno llegara a hacerlo, el pibe matón diría: - Ah, no, esas bolitas son de segunda. ¿Quien va a creer en esas bolitas que no están respaldadas por la fuerza y el prestigio que yo tengo? Y lograría la subordinación de todos.
Pensemos, sin embargo, que ni aún así, se queda contento. En ese caso, decide recurrir al saqueo. Se acantona en una esquina y cuando pasa otro pibe- un Sadam cualquiera- vuelca sobre él toda su fuerza y se queda con sus bolitas. Claro, alguien podría denunciar que en el barrio no puede regir la voluntad del más bruto, pero el grandote, sin contestar, intenta asaltar a otro pibe -un Chávez, por ejemplo- y además profiere amenazas y declara que es muy peligroso que los pibes chicos e inmaduros anden por la calle con tantas bolitas.
Ahora, bien, a usted que alguna vez jugó a las bolitas en la esquina de su casa, le pregunto: Qué hacer frente a la prepotencia y el saqueo? Seguramente, usted me contestará: -Lo primero, unir a todos los pibes contra el grandote. Lo segundo, decirle al matón: No queremos más tus bolitas, ni que nos prestes, ni que fabriques, pero tampoco vengas a arrebatarnos las nuestras. Desde ahora vamos a jugar solamente entre nosotros. Con vos, no jugamos más.
Estoy de acuerdo. De ese modo, lo aislamos y que se meta sus bolitas en su Reserva Federal. Y nosotros , vamos a arreglar el juego de manera distinta. ¿Estamos?
Veo, sin embargo, que usted tiene una inquietud y ya le estoy escuchando la pregunta: - Posiblemente, él se debilite al quedar aislado, pero también puede ser que venga a matonearnos, con sus armas poderosas y modernas. ¿Qué hacer entonces?
Llegado ese punto- me parece- no habrá solución mas que juntar a toda la gente del barrio, de la zona, de la ciudad, del país, del mundo, explicarles claramente la justicia de nuestra causa, que está en juego la posibilidad de que la humanidad siga jugando o no juegue más, además, convocar incluso a algunos familiares del posible agresor para ponerlos de nuestra parte y finalmente, aprovechando que se encuentra débil, triste y loco, enfrentar su prepotencia.
¿Qué le parece? Como usted ya se dio cuenta, en esto de la libertad y la independencia, buena parte de la cuestión consiste en tener bolitas, ¿no es cierto?
Esto lo escribio Norberto Galasso en el 2003 y ahora en el 2005 permitimos que el maton entre a nuestra casa a explicarnos como quiere continuar el plan de sometimiento de la sufrida America Latina con un nuevo "Gran Proyecto" de "Integracion" Bush no queremos el ALCA , Bush te queremos fuera del pais, Bush te queremos fuera de America del Sur.


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