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Mapuche Urbanos recuperan espacios culturales en Santiago
Por Kalfu - Ale / Mapuexpress- Informativo Mapuch - Monday, Dec. 26, 2005 at 10:45 AM

Desde hace cuatro meses nueve equipos de diversas comunas de Santiago, participaron del Primer campeonato de Palín en la zona.

Santiago, Gulumapu (Chile)



Durante estos cuatro meses, los palifes de Wapiche de Renca, Warriache de Santiago Centro, Lafquenche de La Reina, Newen Likan Quilicura, Folin Coyan Puente Alto, Rayen Triwe de La Pintana, Yeco Mawida de El Bosque, Bolonto Mapu de Lo Prado y Wintrunko de Cerro Navia, se disputaron la tabla de posiciones del primer campeonato de palín que se realizó en la región.

El palín al igual que el fútbol, el tenis y tantos otros deportes que se practican en el país necesitan de la constancia de sus adeptos, además de la destreza, la agilidad y rapidez de los palifes (jugadores). Así lo demostraron Roberto Millaqueo de Bolonto Mapu y Victor Malo de Witrunko, anotando cada uno 46 rayas para su equipo.

A pesar de lo peleado del campeonato los equipos favoritos resultaron ser Bolonto Mapu de Lo Prado y Witrunko de Cerro Navia. Y fueron justamente estas dos comunas quienes se llevaron el primer y segundo lugar respectivamente al momento de la clausura del torneo, que contó con la presencia de diversas autoridades. Además de ganarse una vaquilla cada club como premio al resultado y la participación, los jugadores de ambos equipos obtuvieron el reconocimiento por las marcaciones de rayas.

El equipo ganador marca un precedente importante en la región al ser los primeros en participar en la primera competencia de palín (declarado deporte nacional de Chile) y resultar vencederos. Así lo señala Roberto Millaqueo Presidente del club deportivo Bolonto Mapu de Lo Prado: “Obtener el triunfo en este primer campeonato de palín en nuestra región nos tiene muy contentos y orgullosos. Jamás pensamos en ser campeones, cuando nos hablaron que se iba a realizar una competencia de palín nos inscribimos sin pensarlo, porque nuestra idea era tener un momento de recreación, conocer a los otros equipos y practicar nuestro deporte. Pero cuando empezamos a ganar partido tras partido ahí nos entusiasmamos y nos propusimos como equipo ganar este torneo. Ahora se nos viene la celebración y estamos viendo la posibilidad de salir fuera de Santiago un fin de semana a festejar el triunfo”.

El Palín: “Un deporte Ancestral, Familiar y Nacional Mapuche”

Los antepasados tenían tal rigurosidad en el ritual ceremonial del palín que resultaba impensado declararlo deporte "nacional", porque era un pasatiempo practicado sólo por los lof (comunidades) y lo integraban palifes (jugadores) de todas las edades. Las competencias se realizaban en distintos niveles dependiendo del lof, del rewemapu (unión de varios lof) y del aillarewe (alianza hasta 80 lof).


Sin embargo, en tal sentido cabe recordar que desde el 24 de junio de 2004 el palín se convirtió en un deporte nacional, con varios niveles de resistencia por organizaciones Mapuche.


Dicha "declaración" s erealizó vía convenio entre la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena CONADI y Chile Deportes, lo que da pie a la generación de políticas de fomento y desarrollo por este deporte Mapuche en todo Chile.


Acá no importaba si los equipos eran expertos en el juego o si habían participado en competencias anteriores, sino sólo que tuvieran las ganas de participar y dar a conocer a la sociedad civil una de las tantas costumbres del Pueblo Mapuche, como es el deporte que practicaban sus ancestros.

Fue así que el 14 de agosto, por iniciativa de la Consejería Indígena Urbana, se dio inició, en la Comuna de Quilicura, al Primer Campeonato de Palín que se realiza en la urbe capitalina. Si bien, esta costumbre ancestral del Pueblo Mapuche es practicada en diferentes rincones de la ciudad, poder presenciarla era viable sólo en actos ceremoniales ya que no existía un precedente que tuviese relación con la ejecución de un torneo sobre este juego en Santiago.

Según el coordinador del campeonato y encargado del área de deporte de la Consejería Indígena Urbana, Juan Quichavil, “Era necesario difundir el palín en forma masiva, tal vez no podemos practicarlo como lo hicieron nuestros antepasados porque ellos no se regían por reglamento ni jamás pensaron jugarlo en un lugar que no fuera dentro de una comunidad ni mucho menos pensar en jugarlo con zapatos, porque rompería con todo el protocolo social mapuche, pero sí podemos adecuarlo a la época y a la región en que vivimos”.

La tarea más difícil fue establecer reglas que fuesen aceptadas por los jugadores, fue un trabajo complicado según explica Juan Quinchavil pero debía hacerse porque todo deporte reconocido como nacional debe regirse por un estatuto. Es así como se determinó sanciones para los palifes y sus clubes, el torneo se dividió en dos etapas, cada una de ocho fechas las que fueron jugadas todos los domingos durante cuatro meses seguidos. Y cada equipo debió cumplir el rol de local y turno, actuar de local significaba jugar en la comuna de donde provenían los palifes participantes. Y los segundos se encargaban de llevar el registro de anotaciones de raya y del nombre del palife que marcaba puntos para su equipo.

A pesar de que hoy en día este deporte "nacional", proveniente del Pueblo Mapuche, se rige por un reglamento, el juego debe adecuarse al territorio urbano y donde el contexto ceremonial no se cumple a cabalidad como gustarían sus ancestros. Es posible conservar una tradición que ninguna época podría derribar, el de disfrutar de esta tradición en compañía de la familia no importando si este se realiza en el interior de una comunidad o en la urbanidad de Santiago.

Así lo señala María Curilem dirigente de la comuna de Puente Alto: “Es muy válido el apoyar a mi club Folil Coyan, de Puente Alto, y a todos los equipos que se reunieron acá porque somos mapuche. Fue bonito lo que se vio acá y más aún porque es primera vez que podemos presenciar una actividad de este tipo en la Región Metropolitana y había que apoyarlo. Además de ser un reencuentro para la familia, porque durante estos cuatro meses no sólo asistieron los jugadores sino también toda la familia de ellos esposa, hijos, nietos, sobrinos y abuelos. Me alegró mucho y me enorgullece ver la presencia de jóvenes en este campeonato y espero que se vuelva a repetir pero la próxima vez la coordinación sea mejor”.

Es así como las tradiciones de un pueblo logran salir a luz a pesar de la marginación, represión y discriminación del gran Santiago. Pese a ello, los aires de comunidad en estos encuentros no se sienten tan lejanos en tierras urbanas, porque ni la modernidad del transantiago, ni el consumismo masivo ni los ritmos musicales de moda lograran despojar del presente una tradición donde las relaciones humanas, las alianzas y los rituales cobran energía ancestral.-

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