Julio López
está desaparecido
hace 4663 días
versión para imprimir - envía este articulo por e-mail

Paraguay-Ycuá Bolaños: Jueces y Culpables
Por Alejandro Sánchez - Wednesday, Dec. 06, 2006 at 9:51 PM
alejandrosanchez77712@hotmail.com

QUE FÁCIL ES MATAR, BASTA CON SER RICO PARA IMPUNEMENTE MASACRAR

La imagen “http://www.abc.com.py/fotos/2006/12/06/061206012949882.jpg” no puede mostrarse porque contiene errores.

Juez Manuel Aguirre. El que desató

la furia popular.Fuente: Diario abc color de Paraguay

 

 

La sociedad paraguaya aún está intentando digerir y entender qué es lo que hicieron, el día 5 de Diciembre del 2006, los jueces Helio Ovelar y Manuel Aguirre en el caso del juicio por el incendio y muerte masiva del supermercado Ycuá Bolaños, las víctimas de la masacre del 1 de Agosto del 2004 en el supermercado Ycuá Bolaños V activan para hacerles sentir el peso de la justicia popular, la última y verdadera justicia, la de la gente. Los escraches públicos no se hacen esperar.

Más de dos años y cuatro meses, infinitas chicanerías, incontables inhibiciones (parecía que no existía poder judicial para el caso Ycuá Bolaños) manipulaciones, manoseadas, birlamentos y burlas al sufrimiento de más de 350 familias, 100 huérfanos, más de 400 entre heridos y lisiados y miles de amigos de los que fueron asesinados ese fatídico "domingo familiar en el super"; todos ellos juntos; han tenido que soportar tan largo vía crucis de sinrazones y sinvergüencería y oprobio de aquéllos que fueron mal elegidos jueces.

Pero al final, como ya temían, las puertas del Ycuá Bolaños se volvieron a cerrar y de nuevo la violencia y la brutalidad de los poderosos y mandamases se erigieron para destrozar a los sobrevivientes de tan luctuoso hecho criminal: Los jueces fallaron y solo expresaron la injusticia y la impunidad que hace tiempo estaba preparada. ¿Qué es lo que hicieron estos supuestos jueces?

SIN ARGUMENTOS PERO CON UN VOTO

La actuación del "ex juez" Helio Ovelar no pasó de lo caricaturezco, obtuso y mimético. Aquél que tenía que impartir justicia no fue siquiera capaz de leer su decisión sobre la masacre. Como un Poncio Pilatos disfrazado, dejó que la secretaria judicial leyera su cobarde argumentación. El peso de su inconciencia era tanta, que no podía leer lo que mal hizo.

Su decisión nadie la entendió, ni el mismo, y la presidenta del Tribunal, Doddy Baez, que dirigía el juicio oral y público, le tuvo que pedir varias aclaraciones reiteradamente, teniendo como respuesta interjecciones inentendibles, gangosas, dignas de un mandril o macaco. Ese es el juez paraguayo muchas veces, un chango saltarín que no sabe hablar, pero que está para emitir cualquier cosa menos una sentencia fundada en la ley. A pesar de ello, hay honrosas excepciones a esta descripción, pero un gran número no pasa de tener simples conductas gorilezcas.


Es así que hasta ahora nadie pudo entender realmente lo que decidió este “ex juez” ya que no cumplió ninguna formalidad establecida por la ley paraguaya para emitir sentencias definitivas en un juicio oral y público.


PARECÍA LEGAL PERO FINALMENTE FUE CRIMINALMENTE VENAL


Finalmente, el otro “ex juez”, el supuesto legalista Manuel Aguirre, sí cumplió las formalidades de rigor para expresar su decisión en el juicio mencionado, dichas formalidades lo llevaron inevitablemente por la senda de una sentencia por homicidio doloso, con pena de 25 años de cárcel, contra los acusados (que son los dueños del supermercado siniestrado, el Ycuá Bolaños V, y son Juan Pio y Victor Daniel Paiva -padre e hijo respectivamente- y el guardia del super Daniel Areco, que cerró una salida principal) pero sorprendentemente, salió a contramano de todo lo que había argumentado, en forma grotezca y hasta irracional, argumentó torcidamente que “nadie pudo representarse lo que sucedería”, dando fundamento a una posible condena por homicidio culposo (5 años de cárcel, según el código penal paraguayo, por la muerte de más 350 personas) olvidando que los acusados sí sabían que el supermercado estaba incendiándose y que a pesar de ello encerraron a casi mil personas en una trampa mortal. Para este juez obtuso, encerrar a mil personas en un edificio con un principio de fuego no es ponerlas en peligro alguno, como si fuera que apeligrar intencionalmente la vida de las personas no signifique nada y mucho menos si es que mueren esas personas. Es evidente que para este juez la vida no tiene importancia.


Cualquiera, con uso de conciencia y razón, sabe que encerrar intencionalmente a las personas en un edificio que se está incendiando, es criminal y pone intencionalmente en grave peligro a dichas personas, eso no es un descuido, una imprudencia o negligencia (que hace al llamado delito culposo dentro del código penal paraguayo) eso es tener una intención criminal y asesina. Pero el “ex juez” Manuel Aguirre llegó a manifestar que “básicamente yo soy un juez de derecho, no soy un juez de conciencia” (Fuente: diario abc color, 06-Diciembre-2006) o sea, en resumen, dijo “no soy un juez de conciencia” Con eso Manuel Aguirre lo resume y lo confiesa todo, era un Juez Inconciente, endrino y lúgubre, cuya falta de ética solo puede medirse monetariamente en forma inhumana, como de hecho lo demostró con su voto no razonado pero no concluido por la rebelión de las víctimas (por eso formalmente el juicio no ha concluido y ello permitió que la fiscalía y los abogados querellantes exigan la separación de los jueces mencionados para que otros jueces juzgen de nuevo en la causa, teniendo que iniciarse de nuevo el juicio oral y público)


 

Cuando desvarió con la irracionalidad, Manuel Aguirre empezó a zambullirse en la subjetividad más alucinante, al punto de que llegó a expresar que compartía el dolor que sufría nada más y nada menos que uno de los acusados principales, Víctor Paiva, habiendo ya admitido anteriormente que el citado asesino ordenó el cierre de las puertas del supermercado en llamas. Aguirre se compadecía de quien ordenó la muerte de más de 350 personas, sin importarle en lo más mínimo el sufrimiento de los sobrevivientes, familiares y amigos de las víctimas. Esa compasión nauseabunda, digna de las más venales complicidades entre mafiosos y gansters, fue lo que motivó la rebelión popular, que no solo obligó a suspender el juicio oral, sino que produjo el saqueo de uno de los supermercados que pertenece a los Paiva, además de diversas manifestaciones, cierre de calles, rutas y hasta un motín en la cárcel de mujeres de Paraguay. Fue Manuel Aguirre y no Helio Ovelar, el que llegó a los niveles más aberrantes de parcialismo y criminal venalidad.

 


Este troglodita, que fungía de juez en el caso Ycuá Bolaños, desató una vorágine de legítima defensa social ante la violencia desmedida de un poder judicial con manifiesta fama de prostíbulo diurno donde se mercadea con el dolor ajeno de una sociedad indefensa ante piratas que se adueñan del poder público. Una furia masiva que tuvo sus inevitables excesos, inevitables y en cierta forma necesarios.


Finalmente, cabe recordar que tanto Ovelar como Aguirre fueron seleccionados para ser jueces por la Corte Suprema de Justicia del Paraguay, un organismo fuertemente cuestionado por el pueblo por haber violentado las leyes y la propia Constitución del Paraguay al permitir que el neofacista presidente Nicanor Duarte Frutos ejerza un cargo distinto al del que inviste, algo expresamente prohibido por dicha constitución. Conocido es públicamente que la mayoría de los miembros de dicha corte suprema rinden pleistecía y sumisión al presidente de la república, que en ese momento buscaba violentar más la constitución con una reelección, preludio de una dictadura fascista.


Si el máximo tribunal de Paraguay elige a jueces irracionales, inhumanos, crueles y salvajes, ¿Qué justicia se puede esperar en Paraguay?



Solo una justicia es la esperable: La Justicia Ciudadana Y Popular.

agrega un comentario


Justicia Social
Por Alejandro Sánchez - Thursday, Dec. 07, 2006 at 7:45 PM
alejandrosanchez77712@hotmail.com

PERSONA NO GRATA



Juez” Manuel Aguirre

Para quien el encierro y muerte provocada de más de 350 personas en el incendio del Ycuá Bolaños fue un pequeño accidente. Sospechado de coimero y venal, insensible e inhumano, se declaró como “No Soy Un Juez De Conciencia” (diario abc color, sección judiciales, 6 de Diciembre del 2006)

REPÚDIALO, ESCRÁCHALO, INVÍTALO A NO ENTRAR EN TU LOCAL O NEGOCIO O ÉCHALO. DALE LA ESPALDA, NO LO SALUDES. NO SE MERECE ATENCIÓN ALGUNA. JUSTICIA SOCIAL A LOS QUE NOS DAN INJUSTICIA TOTAL.

agrega un comentario