Julio López
está desaparecido
hace 4391 días
versión para imprimir - envía este articulo por e-mail

Crítica situación en el tren Roca: Lo despidieron y se suicidó
Por Periódico El Roble - Tuesday, Nov. 21, 2017 at 11:55 AM

17/11/2017 · 20:40 | Un trabajador ferroviario que fue despedido se suicidó.

Crítica situación en...
bbx_437307619_tren-roca.jpg, image/jpeg, 494x358

Matías Díaz, un obrero ferroviario del Roca se quitó la vida en la mañana de este viernes 17 de noviembre en su casa.

Matías fue despedido hace tres meses, había tenido un accidente grave y debería operarse nuevamente.

Cuando muere un compañero, alguien cercano que compartió horas y años de labor diaria el sentimiento de perplejidad se nos adueña. Pero cuando la muerte es por suicidio, un suicidio forzado por políticas de ajuste, de la búsqueda permanente de ganancia, ganancias a costa de las personas, sus familias sin importarles un carajo, el sentimiento ya no es perplejidad. Nos invadimos de bronca, angustia y más bronca. ¿Cuánto vale una vida humana? ¿Qué importancia tiene? ¿Por qué siempre los muertos, los lisiados, los rotos somos nosotros?

Victima de políticas de ajustes en el sector ferroviario y presumiblemente angustiado por la situación que estaba atravesando no encontró otra salida que el suicidio. La noticia golpeó duramente a sus compañeros que también atraviesan un extenso debate en contra de esas políticas de ajuste que, justamente, tienen a los trabajadores accidentados como principal objetivo a eliminar del “gasto” empresario.

Las políticas de ajuste a los servicios públicos tienen nombre y apellido, los primeros en la lista son los favoritos de los encargados, muchas veces marcados por ellos, aquellos compañeros con un historial médico y de ART, “los faltadores” como les gusta decir tratando de extender en nuestra conciencia la podredumbre de sus decisiones buscando que las justifiquemos. Lo que nunca dicen es que esos “faltadores” los rotos, deslomados por los malos esfuerzos, con lesiones que quedan de por vida arruinando nuestra calidad de vida; esos rotos se rompieron trabajando.

Cerca de 8.000 compañeros hacen posible el funcionamiento del ferrocarril, y hoy deben enfrentar una nueva batalla.

El 16 de este mes despiden a 2 compañeros de limpieza, estos se suman a las decenas y decenas de compañeros de hace tres meses. Es un desangrar de compañeros constante. Despidos completamente injustificados “sin motivo ni causa” como reza en los telegramas enviados por la empresa.

Hoy nomás, viernes 17 de noviembre, 5 compañeros fueron despedidos, y otra vez el mismo perfil, compañeros que la empresa y los encargados no quieren, marcados por contestatarios, por quejones, o por padecer una enfermedad, un accidente. Sin contemplación.

120 trabajadores ferroviarios reaccionaron frente a estos injustos despidos como debe reaccionarse. Reunidos en Asamblea de base resolvieron elevar a la Mesa de Reclamos sindicales que el gremio “baje a dar una respuesta”; “pedir la reincorporación inmediata de los despedidos” y “no aceptar ni un despido más”.

Al término de la Asamblea, con los ánimos completamente alterados la noticia del suicidio de Martín fue una bomba de descontento que le sumó dolor.

No hubo respuesta. Desde la Mesa de Reclamos sindical avisaron que no van a bajar, el delegado que ingenuamente fue a solicitar al gremio que baje volvió llorando, completamente demacrado y pidiendo disculpas.

Parece que este es el sello de estos días: la falta de respuesta, el desaire de las direcciones sindicales. Pero como toda actividad social no acepta vacíos, la falta de respuesta es una oportunidad para buscarlas socialmente, entre compañeros, entre iguales. Será.

Por Gustavo Galeano de “La Voz Del Obrero” – 17 de noviembre de 2017.

agrega un comentario