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Un año de la Masacre de Pergamino: Fue el Estado. Fue la Policía
Por FM La Caterva - Monday, Mar. 05, 2018 at 6:36 PM

5 de marzo de 2018 | El 2 de marzo se cumplió un año de la masacre de Pergamino, el hecho más grave acontecido en una comisaría en la Provincia de Buenos Aires, según la Comisión Provincial por la Memoria (CPM). La tarde de ese jueves 2, Sergio Filiberto, Franco Pizarro, Jhon Claros, Federico Perrotta, Alan Córdoba, Juan José Cabrera y Fernando Latorre fueron víctimas fatales de la impunidad y la brutalidad policial. En la Comisaría 1°, donde se encontraban ilegalmente detenidos, un fuego pequeño y controlable empezaba en el pasillo, y luego de unos largos minutos tomaba la celda 1, donde estaban los 7 jóvenes. Los policías a cargo esa tarde noche decidían no auxliar a los pibes, e incluso no llamar a los bomberos, no entregar las llaves para que puedan sacarlos. Decidían matarlos, masacrarlos, dejarlos morir.

En este año se conformó un grupo, Justicia x los 7, de familiares, compañeros y compañeras que se mueven sin parar, no descansan ni van a descansar ni un segundo hasta que los responsables políticos y materiales de la masacre estén en el único lugar que les cabe, encerrados. Pero también, como dicen ellas, luchan por los pibes que quedan, porque a ninguno le pase nunca más.

Un año de la Masacre...
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Foto: Movilización a un año de la masacre.
Foto de Carmen Rolandelli

Por Ludmila Díaz *

Hace 365 días atrás, casi a esta misma hora estaba llegando a un lugar del cuál nunca volvería, ni yo, ni él, ni muchos más.

Para empezar me presentó mi nombre es Ludmila, soy prima de Fernando Latorre uno de los siete pibes masacrados el 2 de marzo del año 2017 en la comisaría primera. Aunque ambos nos considerábamos hermanos y no por algo tan accidental como lo es la sangre sino por algo más voluntario como lo es la elección.

Siendo sincera creo que este es uno de esos momentos donde las palabras sobran pero considerábamos que alguien debía decir algo y bueno aquí me ven.

No veo mejor comienzo que empezar por el principio, por el motivo que hoy nos trajo hasta aquí, por ese hecho que modificó nuestras vidas y que de una forma brutal nos hizo abrir los ojos y sacar la venda de nuestros ojos.

El 2 de marzo del año pasado en la comisaría primera de nuestra ciudad, bajo el turno de 6 policías: Alexis Miguel Eva, Sergio Ramón Rodas, Brian César Carrizo, Matías Ezequiel Giullietti, Carolina Denise Guevara y, el aún prófugo, Alberto Sebastián Donza se produce un incendio dentro de los calabozos de la dependencia mientras todas las personas allí detenidas se encontraban encerradas dentro de sus celdas, un incendio que comenzó siendo pequeño en uno de los pasillos pero que ninguno de los policías quiso apagar aún teniendo las herramientas necesarias para poder hacerlo, todos los efectivos de turno hicieron oídos sordos a las súplicas de auxilio, a los gritos desesperados de ayuda y dolor. El fuego se mantuvo pequeño y controlable durante 40 minutos, si escucharon bien, 40 MINUTOS, 40 oportunidades de hacer algo al respecto y evitar todo el infierno que se desataría después, pero ninguno aprovechó ni siquiera una. Desde el interior de los calabozos comenzaron a salir mensajes desesperantes de auxilio diciendo “vengan rápido que nos mata la policía”, “nos estamos prendiendo fuego”.

El fuego ingresó dentro de la celda número 1 llevándose la vida de 7 jóvenes, 7 jóvenes llenos de futuro, sueños, esperanzas y con una familia detrás que los amaba incondicionalmente, una familia a la cual nos arrebataron las esperanzas de volver a encontrarnos con nuestros seres queridos, seres que partieron con la esperanza de que alguien en algún momento se apiade de ellos y los socorriera.

Al llegar los bomberos, que no fueron llamados por la comisaría primera, sino por otra dependencia cercana, los 6 efectivos allí presentes no dejaron que cumplan con su trabajo, obstruyendo su accionar, cerrando todos los ingresos con candados y haciendo desaparecer las llaves de los mismos.

Momentos después la noticia se replicaba en todo el país y aquí en Pergamino, fuera de esa misma dependencia y frente a una multitud se encontraba un policía anunciando a gritos los 7 nombres de los fallecidos:

Sergio Filiberto, Franco Pizarro, Jhon Claros, Federico Perrotta, Alan Córdoba, Juan José Cabrera, Fernando Latorre

La forma de dar a conocer sus nombres fue algo totalmente inhumano, desgarrador, sin ningún tipo de empatía o piedad ante los familiares que nos encontrábamos allí en ese momento, pero no la tuvieron con nuestros chicos mientras escuchaban sus gritos de dolor y auxilio menos la irían a tener con nosotros y nosotras. Nunca pensé que algún día escuchar su nombre fuese a doler tanto.

Una parte de nosotros ese día murió allí con ellos, nuestros corazones fueron encerrados junto a ellos en sus ataúdes. Pero aún así aquí nos ven, de pie. Somos como el mitológico Ave Fénix, renacemos de sus cenizas cada día, cada amanecer. Nos caemos y volvemos a ponernos de pie por ellos y por los que aún quedan aquí.

Así comenzó un largo camino lleno de lucha y dolor! Sabíamos desde el primer momento que si nosotros y nosotras no hacíamos algo al respecto nadie lo haría por nosotros, dejamos nuestro duelo a un lado y salimos a las calles a gritar una verdad que pocos querían oír pero aún así seguimos y hoy son más y más los que están dispuestos a escuchar, salimos a las calles a luchar como hace tiempo luchamos por ellos, desde que eran considerados un simple montón de papeles arriba de un escritorio, el Estado los abandonó desde mucho antes, desde que golpeábamos cientos de puertas y las mismas eran cerradas una y otra vez en nuestras caras. Siempre decimos que si ellos se encontraban allí era por que estaban pagando su error, un error que aún no tenía condena. Una vez más quedo a la vista la desidia del Estado y la impunidad de la policía para matar.

Con sólo un año de lucha logramos muchas cosas: la prisión de 5 policías, uno en un servicio penitenciario y 4 con arresto domiciliario pero sabemos que pronto van a ir a una prisión, la oferta de recompensa de 500.000 pesos por el prófugo Alberto Sebastián Donza y el 18 de Enero conseguimos la exoneración de los 6 efectivos de la fuerza policial. Nunca más volverán a trabajar para el Estado, nunca más volverán a ser policías! Nunca más! El primero de nuestros nunca más conquistados! Lo conseguimos con un año exhaustivo de lucha! Y hoy más que nunca creo que la justicia la hacemos entre todos, luchando en las calles, unidos y organizados.

Pero no sólo nos tocó llevar esta lucha que todos ven, día a día tenemos miles de batallas internas, batallas que a veces perdemos y a veces ganamos, nos toca luchar contra nuestro dolor y el vacío enorme que quedo en nuestras vidas.

Lo peor del dolor es que cada día te recuerda que aún seguís vivo, aún respiras, tu corazón aún late, aún tu cuerpo duele.

Personalmente, la peor batalla que libré este año fue la curiosidad, la curiosidad ante la muerte, ante el sentir. Por algún motivo de la vida me crucé con alguien que le tocó vivir el mismo infierno que a nuestros chicos, pero con un final diferente. Sin saberlo esa persona me dijo todo lo que necesitaba oír en ese momento y hoy se los quiero transmitir a ustedes, simplemente dijo “me entregué a morir y en ese momento sentí paz, una paz que nunca antes había sentido”. Hoy elijo creer eso, elijo creer que después de un terrible infierno sólo hay paz, que después del sufrimiento hay alivió y sanación, hoy acepto que hay cosas que no sabré.

Y así cada uno de nosotros y nosotras tiene sus propias batallas internas, sus propios fantasmas que nos siguen a cada lugar.

Si me hubiesen preguntado hace dos años qué pasaría conmigo al perder a Fernando mi respuesta hubiese sido me moriría con el, una respuesta que seguramente todos hubiésemos dado, sin embargo aquí nos ven, a pedazos pero aquí seguimos, con una fortaleza que no sabíamos que teníamos, de pie y luchando por el enorme amor que les teníamos y que aún guardamos en nosotros.

No quiero olvidarme de agradecer a las personas que día a día nos dan aliento y fuerzas para que nosotros podamos seguir en esta larga lucha que nos tocó, aquellas personas que nos acompañan con el corazón y a quienes realmente admiro por que sin haber pasado por algo tan terrible como nosotros hoy se encuentran aquí con los ojos bien abiertos ante una realidad realmente dura.

Para finalizar quisiera pedir 7 deseos:

El primero de ellos será PAZ, algo que espero y deseo que nuestros chicos hayan encontrado.

El segundo es EMPATÍA, eso que tanta falta hace, ponerse en el lugar del otro, sentir y respetar el dolor.

El tercero es AMOR algo tan necesario para seguir de pie y eso que nos da el empujón para seguir luchando, nuestro amor por cada uno de nuestros pibes.

El cuarto es ORGANIZACIÓN por que sólo de una manera conjunta y organizada lograremos grandes cosas y conseguiremos lo tan ansiado por tantos, la victoria.

El quinto es VERDAD algo tan necesario y esclarecedor.

El sexto es MEMORIA para que nadie olvide lo que paso el 2 de marzo dentro de la comisaría primera y para que nunca más se repita.

El último es JUSTICIA o al menos algo que se le parezca.

Lo que pasó el 2 de marzo del año 2017 dentro de la comisaría 1° de Pergamino no fue un motín ni fue una pelea. Fue la policía, fue el Estado.

Los que pasó con los 7 pibes fue una masacre! Llamemos a las cosas por su nombre! Justicia!

* Prima de Fernando Latorre, víctima de la masacre de Pergamino.

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Ludmila y Fernando
Por FM La Caterva - Monday, Mar. 05, 2018 at 6:36 PM

Ludmila y Fernando...
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