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Yrigoyen, la tierra del mal y los dominios del familiar
Por Revista Norte - Wednesday, Jun. 13, 2018 at 6:09 PM

ASENTAMIENTOS Y REPRESION

05/06/2018 | La constante lucha de las familias por un lugar donde vivir. La apropiación de tierras y la obscenidad de la abundancia en medio de tanta pobreza, abundancia en manos de capitales externos que someten bajo la lógica del poder local y al mínimo costo de beneficios individuales menores.

Yrigoyen, la tierra ...
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Por M. O. / Revista Norte

La diáspora guaraníitica data de miles de años. Partiendo de Colombia llegaron hasta el norte argentino en búsqueda de la TIERRA SIN MALES, frase que sintetiza, que dio y da sentido hasta hoy a la mística, la cosmovisión y la espiritualidad de los cientos de pobladores que habitan en tierras de las yungas oranenses y de las cuales muchos somos descendientes.

La utopía guaraní de llegar a la tierra sin males posiblemente justifique su bravura y decisión por pelear hasta la muerte contra cualquier agresión foránea que quiera quedarse con su territorio. No en vano Oran fue fundada 3 veces. La historia oficial habla de indios guerreros y carnívoras que no dejaban fundar la ciudad a los españoles.

Como siempre a la historia la escriben los vencedores, estos hechos fueron vistos de mal manera cargando con todo tipo de calificativos discriminadores a tan importante epopeya que desplegaron nuestros primeros pobladores en defensa de su Tierra Sin Males.

Junto a la espada de los españoles llegaron la cruz y la religión occidental que sirvió a su vez para la domesticación y formación de misiones, todas funcionales y aptas para ofrecer a los incipientes ingenios azucareros -ya cerca del 1.890- mano de obra semi-esclava, la que con el correr del tiempo sirvió para incrementar la riqueza de los primeros capitalistas llegados a la zona, unos de Bolivia (como los Patrón Costas) y otros de familias oligarcas de Salta, todos muy ligados al gobierno conservador y del cual obtuvieron todo tipo de prebendas, concesiones y regalías.

Los guaraníes, pueblo libre y que vivía del autoconsumo e intercambio, pronto se convirtieron en trabajadores semiproletarizados, rayando la servidumbre y la esclavitud por largas décadas, siendo cada vez más diezmados sus territorios por la creciente expansión del cultivo de la caña de azúcar y el desarrollo agroindustrial.

En 1996 se da un acelerado crecimiento con el advenimiento de capitales extranjeros, la SEABOARD CORPORATION, quien como toda empresa multinacional encontró todo disponible para su colonización: agua dulce, tierra, abundante mano de obra, un gobierno favorable que le brindó subsidios, exenciones, etc., mientras el arrinconamiento de los pobladores fue creciendo gradualmente con un acaparamiento exponencial de tierras, registrándose dos grandes conflictos por el territorio en el año 2003 con los guaraníes asentados en Yrigoyen y en el 2004 con los guaraníes de Río Blanco Banda Sur de Orán que incluyeron represión, golpiza, quemas de pertenencias, etc. por orden de la Seaboard Corporation y en manos de personal de seguridad de la empresa y la policía provincial a través de sus unidades locales.

Los otrora trabajadores precarizados, algunos permanentes, ahora son descartados por esta empresa. A los recientes 181 despedidos se suma el hecho de que esta misma empresa decidió contratar gente de otros lugares.

Los recientes conflictos de tierra acontecidos tanto en Oran como en Yrigoyen vuelven a poner al descubierto esta eterna lucha donde conviven dos modelos de sociedad, dos tipos de intereses contrapuestos, dos necesidades diferentes: por un lado el pueblo guaraní y sus descendientes, hoy también compuesta por criollos en búsqueda de la tierra sin males, de un lugar para vivir con dignidad para criar a sus hijos para desarrollarse, porque se sienten parte de esta sociedad; y por otro lado una multinacional que no tiene límites en su afán de lucro, de expansión, de acaparamiento de tierra, agua y recursos, poniendo nuevamente -como se vio en estos días- toda la fuerza de seguridad a su servicio, policía, infantería y gendarmería, ayudada por la mayoría de los medios locales y teniendo todo el apoyo del gobierno pseudo-neoliberal, tanto nacional como provincial y la mayoría de los funcionarios locales, que incentivan a un enriquecimiento obsceno construido desde el sometimiento, la mentira, el engaño y la constante represión, convirtiendo al pueblo de Orán y al pueblo Yrigoyen en tierra de males, donde el familiar sigue expandiendo su dominio.-

REVISTA NORTE

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