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Siete locos motivos para recordar a Herminia
Por Indymedia Rosario - Thursday, Oct. 23, 2014 at 12:02 PM
rosario@indymedia.org

En la tarde de ayer, un grupo de activistas, familiares y allegados a la Madre de Plaza de Mayo Herminia Severini, pintaron el frente de su casa. A un mes de su fallecimiento, la recordaron tal como vivió: en unidad, con muchos colores, sin pedir permiso y con alegría colectiva. “El pañuelo no se vende”, fue la frase estampada en el frente de la vivienda de Brasil y Urquiza, oeste profundo de Rosario que la vio luchar toda su vida.

Siete locos motivos ...
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Santi, hay siete locos pintando el frente de la casa de tu abuela”, le dijo un vecino del barrio a Santiago Bianchi, nieto de Herminia Severini. Con las manos ocupadas por un pincel cargado de verde, maniobraba el teléfono intentando explicar que él era uno de los locos y que se trataba de un homenaje.

Acompañados por un sol radiante y al resguardo de un árbol que Severini plantó, decenas de militantes y allegados a Herminia, pintaron el frente de su casa donde ya los stenciles perdían sus colores originales. Los siete locos se hicieron veinte, hasta treinta. Mientras pintaban, contaron el por qué del homenaje.

Se cumple un mes de su fallecimiento y hacemos esto para recordarla, juntarnos y seguir peleando. Siempre en unidad, entre diferentes personas de diferentes espacios. Porque ella nos enseñó que hay que caminar en unidad, dejando de lado las diferencias, haciendo cosas concretas. Esto es algo concreto, con afecto y en unidad”, manifestó emocionada Gabriela Roich, sobrina-nieta de Herminia y compañera de todos sus caminos. Influida a tal punto por su figura, que el próximo viernes se recibirá de enfermera, oficio que Herminia abrazó durante toda su vida como manera de dar amor y cuidado a los demás.

No caigo, es muy fuerte. Nunca hice algo así, pero cuando me lo propusieron me pareció bárbaro. Es un apoyo cuando uno está mal por la ausencia, es fabuloso. Herminia me enseñó que hay que ir a la calle a solucionar los problemas. Decía que siempre en la calle habrá alguien que te va a ayudar a solucionarlos porque el mundo lo hacemos entre todos”, coincidió Santiago. El joven vivió largos años en la casa de calle Brasil junto a su abuela, quien según afirmó, lo encaminó en las cuestiones importantes de la vida.

Es una manera de pensarla y traerla acá, no dejarla y que esté siempre presente. Ella hizo un montón de cosas que hacen que siempre la recordemos. No había que esperar nada y vinimos a pintar su casa y lo haremos con cada lugar donde ella estuvo”, adelantó María Luciana Pollola, de Arte por Libertad y militante de los derechos humanos.

Mariela Viani es docente y miembro de la Biblioteca Gastón Gori. Es parte del grupo de docentes que abrazaron a Herminia y su tarea pedagógica por las escuelas, admirando su capacidad de hablar y construir como pares con niños y jóvenes. “Este era su espacio, donde se re-nutría después de tanta lucha. Herminia disfrutaba del refugio de su casa, donde se recargaba. Hay muchos símbolos. El árbol que ella plantó, su vereda, da la sensación que va a salir en cualquier momento. Pintar es decir algo en esa ida y vuelta de lo público y privado. A ella no le interesaba lo material, se reía del concepto de la propiedad privada y además le encantaba que le pinten sus paredes”.

En consonancia Carlos Zentiz, también docente y pareja de Mariela, consideró que hacer un mural en el frente de la casa de la Madre “es muy significativo para la memoria, tiene la doble asociación con todo su trabajo: la gente la recuerda por su lucha, pero también al ver este frente se preguntará sobre esa historia y también la traerá a la memoria permanentemente”.

Los artistas Fernando Traverso, ideólogo de la bicicleta que recuerda a los desaparecidos, y Rodolfo “Mono” Saavedra, creador de la hormiga símbolo del trabajo comunitario de Rosario ligada a la figura del militante Claudio Pocho Lepratti, asesinado en diciembre de 2001, estuvieron coloreando y bocetando.

Cuando vine a pintarle la bici la levanté a las 9 de la mañana. Salió en camisón, y volvió a entrar rápido a ponerse el pañuelo. Cuando salió hicimos la bici en el frente de su casa. Era el año 2004. Herminia usaba el pañuelo como herramienta para transitar lugares con ese significado y ella le sacaba jugo para poder entrar a todos lados donde la lucha lo requiriera. Acá están todos los amigos de ella, como a ella le gustaba, como ella era: sin pedir permiso”, afirmó Traverso.

El Mono fue el primero en llegar al frente de la casa de Herminia. Con una mirada veloz y consultando a los otros presentes, bocetó el mural de la memoria coloreado por grandes, jóvenes y niños. En su mirada parecía reflejarse todo el mapa emocional hecho dibujo de esa historia compartida. No es para menos: el pañuelo de Herminia tenía como sello distintivo su hormiga. “Pintarle la hormiga en el pañuelo a Herminia fue lo más importante que me pasó en todos estos años de militancia. Estoy acá porque ella estuvo siempre donde tuvo que estar ¿Cómo no vamos a estar en este lugar marcado por su presencia? Es indispensable, y subrayo indispensable, estar donde una luchadora vivió toda su vida”.

Consultado sobre el por qué de la frase elegida para coronar el mural, Saavedra dijo: “´El pañuelo no se vende´ en una frase que me dijo en una marcha, es sobre la identidad del pañuelo de las madres y abuelas. Me impactó porque era tener en claro que había que mantener la identidad del pañuelo, que no se vende y hay que defenderlo”, concluyó.

Las risas y el mate amargo circulaban con los pinceles y los tarros de pintura. Las vecinas salían a participar con sonrisas en las caras y los amigos y familiares disfrutaban de ese espacio colectivo que una vez más le daba la razón a Herminia en torno a cuál era el modo de salir adelante pese al dolor. Y las miradas brillantes, se mezclaban con ideas expresadas de diferentes maneras, que hablaban de lo hondo de la presencia de la Madre, la abuela, la maestra, la luchadora, la amiga Herminia Severini. Ahora su casa habla de lo importante que fue su presencia y es mantener su ejemplo y alegría en la memoria. Como ella lo hacía, hoy son colores danzando repitiéndonos : “sí, se puede”.

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Santiago Bianchi, nieto de Herminia
Por Indymedia Rosario - Thursday, Oct. 23, 2014 at 12:02 PM
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Mural en el frente de la casa de Herminia Severini
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Gabriela Roich, sobrina nieta de Severini
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Rodolfo "Mono" Saavedra
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Rodolfo "Mono&q...
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Buena nota
Por Exekiel Rimabaud - Tuesday, Oct. 28, 2014 at 4:10 PM

Muy buena nota kompas!! Ke bueno ke hayan hecho una nota de una legendaria luchadora komo lo fue la compañera Herminia y sobre todo de su legitimo homenje. Saludos!

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