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Represi贸n en el Tabacal, Cr贸nica Completa
Por Amigos de la Tierra -
Thursday, Oct. 23, 2003 at 2:16 AM
amigosdelatierra@argentina.com
Extracto del informe presentado por el asesor legal de la Comunidad Guaran铆 El Tabacal, Hern谩n Mascietti, a la Defensor铆a del Pueblo y al INAI, tras la represi贸n y desalojo del 16 de Septiembre en La Loma, Hip贸lito Irigoyen, Salta.
LA POSESI覰.
Varias familias v韈timas de los tr醙icos hechos del 16 de septiembre de 2003,cuentan que sus abuelos habitaban el lugar denominado ↙a Loma� antes de la llegada del padre Roque Chielli en 1938, cuando en ese lugar funda la misi髇 San Francisco del Altozano del Tabacal, el Ingenio San Mart韓 trajo Chorotes, y Chulup韊s de Formosa a convivir con ellos. Se hizo as� un pueblo grande que por lo que pude apreciar abarcaba alrededor de 40has, contando con colegio y una capilla que aparece en un anuario del ingenio San Mart韓 del a駉 1946 impreso por la editorial Kraft Argentina S.A.. Luego son trasladados violentamente a otro sitio de la Loma denominado Pueblo Nuevo o Capilla y, de all� son trasladados en el a駉 1964 hacia el lote Mar韆 Ang閘ica y a los que quedaron al cruce de Pichanal y otros al Saucelito (Hip髄ito Irigoyen), del que luego los llevaron nuevamente al cruce de Pichanal (1980). En esta parte, la historia aparece confusa. Lo cierto es que much韘imos descendientes y habitantes de La Loma permanecieron en Hip髄ito Irigoyen (ciudad fundada en 1949) yendo a la zona de La Loma a visitar sus antepasados, pues all� se encuentra el cementerio aborigen, sacar medicinas, cazar (mulitas, chanchos del monte, curup韘, etc.), pescar al r韔 Bermejo, sacar le馻 para cocinar, etc.
En esta 閜oca sufrieron la construcci髇 de un canal que bordea todo su territorio, para lo cual debieron construir incesantemente puentes para acceder al lugar del cual fueron los 鷑icos poseedores (alrededor de 3000 a 5000hs.) de la cual siempre cuidaron con celo 閠ico la biodiversidad en conformidad de una conciencia ecol骻ica y comunitaria. Despu閟 de estos desalojos violentos, que resultaron siempre ser actos turbatorios de la posesi髇 comunitaria, quedaron habitando pocas familias. Entre esas personas es famosa la historia de Don Cadena, quien sigui� permaneciendo en el pueblo denominado la Capilla, solo, hasta que se suicid� seg鷑 versiones quem醤dose y otros dicen que colg醤dose de un 醨bol. Tambi閚 Don Cu馻ndipa habit� el lugar hasta hace unos a駉s con un 揷erco� (cercado al resguardo de animales), que cuando se hizo anciano se lo cedi� en pr閟tamo a Don Pintos, quien actualmente reside en el lugar. Tambi閚, y en el lugar que actualmente ocuparon con viviendas antes del cruel d韆 del 16 de septiembre, habitaban otras familias hasta la d閏ada de 1990.
De todas formas, las familias guaran韊s siguieron dependiendo del lugar de una forma vital y moral, sacando los frutos a鷑 hasta muy cerca del ca馻veral, donde antes estaba La Capilla, donde hab韆n plantado mangos hac韆 muchos a駉s, sacando los remedios (de los cuales son muy celosos en decir, en vista de las estafas internacionales que sucedieron en las 鷏timas decadas por los laboratorios), hasta hace algunos a駉s sacaban las palmas para tejer sus artesan韆s de cester韆 cuyos sombreros son famosos y existe un video que hace poco fue presentado en canal 7 de buenos aires (la senda del Bermejo), tambi閚 era un elemento de socializaci髇, pues los ni駉s guaran韊s fueron tradicionalmente a jugar a La Loma, sus familias siempre fueron a buscar le馻 y hasta hacer carb髇 en f醔ricas improvisadas en el monte de La Loma, y siempre cuidaron el cementerio ind韌ena, del cual se cuentan historias fabulosas entre ellos. Estos actos posesorios fueron ininterrumpidos y exclusivos de los guaran韊s del lugar, quienes aman esa tierra por motivos que son de entender en esta historia.
TERROR EN EL INGENIO
La historia de los trabajadores del Ingenio San Mart韓 del Tabacal siempre fue negra. Desde el Informe Bialet Mass� hasta la d閏ada de 1970 se pagaba a los obreros con vales para los mismos almacenes que se encontraban en el ingenio. Todav韆 se encuentran testimonios como los del cacique Pastor Mart韓 en los que cuenta c髆o se les arrancaba un diente por cada ca馻 que ve韆n chupando en los ca馻verales. La historia de los desalojos tambi閚 es una cr髇ica brutal, que antes era llevada a cabo por el Ingenio y ahora por la polic韆. Hay fotos de los famosos 揾uetes� que eran galpones en los que viv韆n alrededor de 50 familias en cada uno de ellos. Cuando los abor韌enes exig韆n que se les pague con m醩 vales o con dinero, tra韆n ind韌enas del chaco que transportaban en vagones del ferrocarril y a los que les pagaban con ropas, mientras que los desocupados, de vida 搃ndustrializada� ten韆n que vivir de peque馻s huertas que hac韆n en La Loma. Salvo el despojo que sufrieron en 1970, todos los dem醩 fueron de manera violenta. Un relato cuenta como los guaran韊s, que son conocidos por la libertad que les dan a sus hijos, hac韆n esconderlos bajo la cama cuando ven韆n los chacareros a desalojarlos. En el mismo desalojo de 1970 el Ingenio hizo machetear y comer por caballos las huertas que ellos ten韆n en La Loma. La vida en La Loma era pac韋ica por lo dem醩 y gozaban de un buen nivel de vida, y se los recuerda por ser 搖n pueblo donde todos viv韆n vestidos de blanco�, tal vez por el liderazgo que ejerc韆 el Padre Roque Chielli ya nombrado. Tambi閚 el desalojo de 1970 se supone que fue pac韋ico porque, liderados por el padre, se previno la golpiza. Muchos recuerdan que, habiendo perdido todo, fueron con sus hijos y 揳tados� de pertenencias al cruce de Pichanal, el cual era un 揺spinal�, un campo lleno de espinas. Sobre esto se tomar醤 los testimonios del cacique Pastor Mart韓 y otros ancianos y de la familia Monterrico (caciques de La Loma en aquella 閜oca). Por esto y por mucho m醩 los abor韌enes tienen terror a despertar alg鷑 recelo del Ingenio, y por eso comprendo ahora cuando me dicen que 揳hora que tenemos abogado nos sentimos argentinos�, a鷑 cuando la ley y todo la historia siga igual. El grado de indefensi髇 que siente esta gente es grande todav韆, solo minorizada un poco por la organizaci髇 que han logrado gracias al movimiento indigenista argentino.
CONSULTA PROFESIONAL SOBRE LA POSESI覰.
En el d韆 s醔ado 16 de Agosto de 2003, en ocasi髇 del taller permanente de capacitaci髇 sobre derechos ind韌enas, la Sra. M髇ica Romero, presidenta de la comunidad aborigen Barrio Estaci髇 del Tabacal, me trasmite la voluntad de varias personas de su comunidad de ir a vivir a los predios denominados La Loma, en esa oportunidad le digo que ir� el domingo 17 a la reuni髇 de su comunidad, para enterarme m醩 sobre el asunto, aconsej醤dole que hasta ese momento no hiciera nada (a鷑 cuando eso falta a mi lugar de asesor, que es el que ellos deciden y yo solo aconsejo). El domingo 17 me apersono en la casa de Don Soruco en el barrio Estaci髇 (predios del Ferrocarril bajo La Loma) y recabo testimonios de la gente asistente que me manifiesta que solo ellos han hecho uso de esa tierra; les digo que har� el estudio pertinente, en vista de la regulaci髇 de la posesi髇 por el c骴igo civil, cual es que me parec韆 el instituto que entraba en cuesti髇 y los contactos para hacer las consultas para estar seguro de lo que har韆n. En todo momento me detuve a aclarar de manera fehaciente que 搚o solo soy asesor y la decisi髇 es de ustedes�, que 搎uiero que me digan solo la verdad�, en todas las reuniones. En esa semana me comunico por v韆 correo electr髇ico con Viviana Elsa Figueroa, quien es coordinadora e la c醫edra de postgrado de Derechos de los Pueblos Ind韌enas de la Facultad de Derecho y Ciencias sociales de la Universidad de Buenos Aires y me recomienda hacer una inspecci髇 ocular sobre lo que me manifestaron, hacer contacto con Pablo Ceriani (CECLS) y que le requerir韆 bibliograf韆 a la Dra. Teodora Zamudio (titular de c醫edra de la c醫edra de grado de Derecho de los pueblos ind韌enas de la misma facultad). Inmediatamente mando consulta a Pablo Ceriani que no contest�. El domingo 24 de agosto hago la inspecci髇 ocular pertinente y compruebo que, despu閟 del morro de contenci髇 del canal hecho por el Ingenio que bordea la zona de La Loma solo hay construcciones hechas por los abor韌enes (seg鷑 testimonios de ellos) en el sentido de caminos angostos que datan de mucho tiempo, fabricas rudimentarias de carb髇 y el cementerio ind韌ena; m醩 all� hay un cementerio de la ciudad de Hip髄ito Irigoyen y despu閟 de el siguen los caminos hasta el paraje denominado La Capilla (dentro de La Loma) el cual ten韆 los mentados 醨boles de mango y me mostraron plantas que nacen de los 醨boles de las cuales sacan pegamentos naturales, tambi閚 un arbusto del cual sacan un remedio que creo que es para las heridas o golpes por la corteza de ese arbusto. El domingo 31 de agosto me piden que d� el dictamen, el cual doy de forma favorable diciendo que seg鷑 el art. 2384 son actos posesorios todos los que estuvieron realizando de forma exclusiva y que, seg鷑 lo visto y o韉o fueron realizados de forma ininterrumpida y excluyente. Me piden que la consulta la realice en forma escrita, para lo cual los cito en mi estudio, calle Pellegrini a la numeraci髇 del 37 de la ciudad de San Ram髇 de la Nueva Or醤, para lo cual, si bien recuerdo doy detalles, adem醩 de la posesi髇, tambi閚 sobre el tema de c髆o la comunidad es la poseedora y no cada integrante coposesor, en base al inc. 17 del art. 75 de la Constituci髇 Nacional y de que hab韆 el peligro de que el juez Blanco atendiera una represi髇 sobre las personas que all� habitar韆n, a pesar de que el c骴igo penal y el uso en usurpaci髇 dice otra cosa (no puede haber represi髇 si la posesi髇 era pac韋ica y p鷅lica, como se hab韆 dado desde hac韆 varios a駉s). Estoy de acuerdo en que podr韆 haber dado una mejor y m醩 completa asesoramiento en cuanto a los derechos ind韌enas (que el inciso e la constituci髇 les val韆 por t韙ulo - ve Sag黣s y otros; que en realidad no hac韆 falta el 醤imus domini porque la constituci髇 se encarga de desarticularlo con respecto a las 搕ierras tradicionales�, etc.) pero me interesaba que usaran, en la medida de lo posible el C骴igo Civil y sus m醩 de 140 a駉s de aplicaci髇 jurisprudencial, a鷑 cuando la constituci髇 es de 韓dole superior al C骴igo Civil; cosa que acepto, pero perm韙anme decir a mi favor que es una estrat間ia ya que siempre les dije a mis asesorados (tanto en el Consejo de los pueblos ind韌enas como a la comunidad) que 揾ay un largo camino hasta hacer valer la ley de asuntos ind韌enas (23.302 y 24.071), a鷑 la Constituci髇 Nacional�. Por mi parte, y a鷑 cuando siempre he empezado las reuniones diciendo que solo soy asesor y que 搚o no decido nada�, me he sentido responsable por la mala denuncia del ingenio y por la represi髇 ilegitima de la polic韆 y, haciendo recuento de lo asesorado, me doy cuenta de que haber hecho la consulta en otra direcci髇 hubiera violado mi juramento de hacer valer al Justicia y la Constituci髇. En el caso no estoy de acuerdo de que la respuesta correcta hubiera sido que dejen de usar la tierra, bajasen definitivamente y tramitar una expropiaci髇, hubiera significado hacer perder la tierra que ya pose韆n (de las cuales tengo mis serias dudas de que haya existido alg鷑 acto de traditio efectiva hacia el ingenio San Mart韓, ya que ellos parecieran esta siempre en esas tierras seg鷑 los testimonios y bibliograf韆 citada), y hacerles esperar hasta que el INAI tenga los recursos suficientes para que se realice la expropiaci髇, cosa que no corresponde y criticar韆 como mal asesoramiento, a鷑 siendo ese negocio el recomendado por el director de Recursos Humanos del ingenio San Mart韓 cuando habl� con 閘 el d韆 16 de septiembre d韆 de la represi髇. La consulta escrita, se encuentra entre los elementos secuestrados, y dem醩 consultas realizadas ser醤 probadas por las copias de los mails recibidos. La consulta escrita est� datada, creo, el d韆 1 o 2 de septiembre de 2003. A pesar de que la consulta estaba completa, ped� a la presidenta que investigara sobre la titularidad de la tierra en el registro de la propiedad, ya que los planos con los que cuento dec韆n Meriles y sin n鷐ero de catastro (Servicio de Direcci髇 Gral. de Inmuebles por Internet en el Colegio de Abogados), algunos vecinos de Hip髄ito Irigoyen me aseguraban de que un tal Julio Pizetti figuraba en los registros y otros el ingenio San Mart韓.
ACTOS POSESORIOS DE HABITACI覰.
El d韆 martes 9 de septiembre de 2003, Gumercinda M髇ica Romero, presidenta de la comunidad, llega al estudio a horas de la tarde junto a otros guaran韊s de la comunidad comunic醤dome que desde el lunes 8 de septiembre han ido a instalar sus viviendas en los predios de La Loma alrededor de treinta familias guaran韊s. Inmediatamente les digo que pasen comunicaci髇 al ingenio San Mart韓, a la polic韆 de Hip髄ito Irigoyen y a Gendarmer韆 Nacional, cosa que realizaron. Tambi閚 en diversos medios de comunicaci髇 se comunic� el hecho que, en vista a la posesi髇 que ya ven韆n realizando era solo a los efectos de hacerla m醩 p鷅lica todav韆. La posesi髇 siempre fue p鷅lica, ya que desde la ruta se pueden ver los puentes que hacen para entrar a La Loma, de vieja data. Por toro lado la posesi髇 jam醩 fue violenta, ya que no hay alambrado sobre el per韒etro de la zona y los canales que tienen que sortear con puentes no tiene la funci髇 de cerramiento, sino de riego de los ca馻verales del ingenio San Mart韓. Las comunicaciones se enviaron el d韆 10 de septiembre, siendo recibidas el mismo d韆 por la polic韆 de Hip髄ito Irigoyen, por la Gendarmer韆 Nacional, por la Polic韆 de Pichanal y por el intendente de Hip髄ito Irigoyen. Ese mismo d韆 10 de septiembre de 2003 concurro a una reuni髇 de la comunidad en cuesti髇 y pongo sobreaviso que, 揳 pesar de la legalidad de mi consulta, el juez de turno (Blanco) no es de los garantistas�, pero que la posesi髇 era p鷅lica y pacifica desde hace m醩 de cuarenta a駉s, por lo que no corresponder韆 una acci髇 penal por usurpaci髇. Al d韆 viernes 12 ya hab韆 m醩 de sesenta familias entre las que est醤 ya viviendo y las que estaban construyendo sus casa de madera. En el trayecto, los habitantes de la ciudad, que siempre estuvieron enterados de que la entrada de los guaran韊s al lugar siempre existi�, empez� a enterarse de que ahora estaban habitando La Loma, por lo que muchos quisieron ir a vivir all� y se les neg� la habitaci髇, d醤doles solo permisos a algunos que solo iban a recoger frutos o le馻s, con recibo de ese permiso. El d韆 S醔ado, en el Consejo de los pueblos ind韌enas en ocasi髇 del taller mencionado explico la situaci髇 de La Loma y rectifico que, en realidad, muchos guaran韊s de la ciudad de Hip髄ito Irigoyen hac韆n uso e la misma tierra con el mismo amor que los de la comunidad Estaci髇 El Tabacal, por lo cual ten韆n el mismo derecho, aconsejo entonces formar una comisi髇 de convivencia que fue formada creo el mismo d韆 domingo posterior, citando a las dem醩 comunidades (14/9/2003), tambi閚 hacer un acta de compromiso ecol骻ico ya que la diversidad biol骻ica del sector puede ser afectada en desertificaci髇 por deforestaci髇 (en realidad no entiendo mucho del tema) y que pidan asesoramiento a los organismos competentes gubernamentales y no gubernamentales.
ACTA DE COMPROMISO ECOL覩ICO, DENUNCIA, SUMARIO Y REPRESI覰.
Los efectivos policiales entraron de forma intempestiva a los gritos de 摽d髇de est� la bandera argentina?� a horas de la noche (20hs aproximadamente) justo en el momento en que las comunidades estaban firmando un acta de compromiso ecol骻ico. Un empleado de la empresa de seguridad del ingenio San Mart韓, llamada SEARCH, realiza la denuncia penal, sin alegar representaci髇 ni posesi髇 propia. A mediados de las 11:00hs se apersonan en el lugar una persona vestida de seguridad de la empresa citada y un polic韆 apellidado Flores, diciendo que 搒e tienen que ir porque esto es del ingenio� a lo que los miembros de la comunidad le responden que no, 搇a propiedad es nuestra�. Me avisan del hecho a lo cual voy a hacer las exposiciones suficientes a la polic韆. Dejo a la presidenta y otros testigos en la comisar韆 para hacer la exposici髇 correspondiente porque ten韆 que atender clientes en Or醤, no les quieren tomar la exposici髇 dici閚doles que se las tomar韆n en horas de la tarde (18:30). Cuando van a realizar la exposici髇 tampoco les toman aduciendo que ya iban a desalojarlos, lo que M髇ica Romero contesta que solo si muestran orden judicial. Suben a La Loma, hacen el acta ecol骻ica y, alrededor de las ocho de la noche (estaba plenamente oscuro) se ven luces de linterna y polic韆s gritando 摽d髇de est� la bandera?�. Tal como se puede ver en la fotograf韆 que apareci� en El Tribuno del 19 de septiembre de 2003, hab韆n puesto una bandera argentina (de pl醩tico) con dos carteles blancos escritos en color celeste fuerte, donde uno de ellos dec韆 揘uestra Tierra� y otro (no visible en la foto) que dec韆 揟ierra Argentina�. M髇ica Romero y Haydee Cu馻ndipa comienzan a pedir que se les exhiba la orden judicial para retirarse cosa que no hacen. De forma violenta comienzan a juntar a la gente (hombres, mujeres y ni駉s) en el descampado del lugar, un fotografo tomaba fotos a la gente justo en el momento en que era cada uno empujado por un polic韆 por detr醩 (se supone que es para demostrar una actitud violenta) y seg鷑 dicen tambi閚 hab韆 otro que filmaba. Varios efectivos entraron de civil (pantal髇 corto y remeras de colores). Sin contar con polic韆 femenina M髇ica Romero y Haydee Cu馻ndipa fueron empujadas literalmente hacia los veh韈ulos. Algunos contaron despu閟 que los polic韆s entraron disparando de forma horizontal y algunos hechos todav韆 quedan confusos hasta que no hable totalmente con mis defendidos. EN EL MOMENTO EN QUE LOS HOMBRES, ESPOSADOS, ERAN CONDUCIDOS AL VEH虲ULO POLICIAL EN UN GRUPO Y RODEADOS DE POLIC虯S CON EL ARMA EN LA MANO, SE SINTIERON DISPAROS SIN PREVIO AVISO, POR LO QUE LAS MUJERES COMENZARON A GRITAR 揗ATARON A UNO� Y ELLOS SE ATERRORIZARON. En la bajada agarraron a Jorge Luis Tolaba, que comenz� a gritar por los golpes que le propinaron y que, seg鷑 el m閐ico forense, fueron dados con 搇a punta de las macanas�. Esta gente se sinti� grandemente ofendida de haber sido esposada y aprisionada contra el piso de la camioneta policial.
DETENCI覰 Y DESPOJO.
Fueron trasladados a la comisar韆 20 de Or醤, donde empezaron a caer alrededor de las 22:30, seg鷑 recuerdo. Yo estaba justamente en el colegio de abogados de Or醤 cuando vienen a avisarme a las 20:50 Silvia Ca馻nima (Secretaria de la comunidad aborigen ava guaran� de la localidad de Hip髄ito Irigoyen, y el licenciado Guido Caz髇, asesor de la Comunidad de El Tabacal, en ese mismo acto hablo con el director de recursos humanos del ingenio San Mart韓 del tabacal y quien me dice que yo era un 搃nstigador� y que hubiera sido mejor que el Estado Nacional pague por esas tierras en una expropiaci髇 (el cual supongo el m髒il de la denuncia), que la polic韆 o el juez le hab韆 avisado que el procedimiento fue pac韋ico y yo le contest� que fue una masacre. A la pregunta de donde estaban me dicen que en la brigada, luego me contaron que cuando las esposas de los detenidos les preguntaron a los polic韆s a donde los llevaban, estos dijeron 揳l ingenio San Mart韓� por lo que una de ellas, creo que la se駉ra de Tolaba, se apost� a la entrada de la ciudad y vi� que los llevaban para el otro lado, hacia Or醤. Concurro a la brigada de investigaciones y no estaban los detenidos. Voy a la comisar韆 20 y comienzan a llegar, le pido por escrito al comisario Carbajal que me muestre la orden de allanamiento o desalojo y me dice que se encuentra en Hip髄ito Irigoyen. Inmediatamente concurre el senador provincial Gonzalez, quien dice venir por 搒er miembro de la comisi髇 de Derechos Humanos del Senado Provincial�. Me apresto a verlo a jorge Luis Tolaba, a quien no me dejan ver, s� veo a M髇ica Romero, quien estaba de 醤imo firme y me cuenta algo de lo sucedido. Hablo con el forense que me expresa lo que dije anteriormente y me muestra los informes m閐icos. Le dije que faltaba el de Cristian Cejas (quien ten韆 un dolor de o韉o) y el de Marcelo Cayo (menor de 15 a駉s que tambi閚 fue golpeado). Concurro con el a la comisar韆 de Hip髄ito Irigoyen a hablar con el comisario a que me muestre, pedido por escrito, el sumario y la oren de allanamiento o desalojo, por lo que se niega rotundamente y termina diciendo que jam醩 la vio, que el juez Blanco se lo hab韆 ordenado por tel閒ono. A la ma馻na presento habeas corpus preventivo para m� (debido a la amenaza sufrida por el director en la conversaci髇 telef髇ica -sabiendo que ellos no tendr韆n otro abogado tambi閚) y para quienes quedaron arriba, en La Loma, de la cual me hab韆n pasado una lista de la cual no quise expresar nombres; tambi閚 presento el pedido restituci髇, y un habeas corpus correctivo para lo mal llevado el procedimiento y que no se constat� la base f醕tica de la denuncia y que el sumario no hab韆 cargado la comunicaci髇 pasada el d韆 10 de septiembre, tambi閚 pido la exhibici髇 de la orden de allanamiento. A las 8:30 entro a una audiencia posesoria por otro caso en sede civil (esta vez bien planteada en su sede natural) hasta las 11:30hs. Salgo, hago los escritos necesarios y logro en ese tiempo 22 designaciones de defensor para m�, cosa que cargo en el juzgado con las 22 pedidos de eximisi髇 de detenci髇 para todos ellos. Esto ya el d韆 mi閞coles 17 de septiembre de 2003. Me entero por horas de la tarde que a Jorge Luis Tolaba se lo acusa de resistencia a la autoridad, ser� tratando de atajarse del delito de vejaciones ilegales o tortura, por parte de los polic韆s. A horas de la tarde empiezan a aparecer los primeros eximidos. M髇ica Romero da declaraci髇 sin la presencia del abogado. Me encargo de que nadie preste declaraci髇, conforme a su derecho constitucional. El d韆 jueves 18 de septiembre de 2003 quedan dos detenidos: Jorge Luis Tolaba y Nestor Guzm醤, Tolaba por tener dos denuncias (usurpaci髇 y resistencia) y Nestor Guzm醤 por tener formaci髇 de causas (en ninguna de ellas est� procesado ni existe condena). Con el Dr. Santos Ram髇 Salda駉 hojeamos el expediente, que para ese entonces ten韆 ya unas sesenta p醙inas y no encontramos la orden de allanamiento. Jorge Luis Tolaba recibe su libertad ambulatoria reci閚 el d韆 viernes 19 de septiembre de 2003 en horas de la tarde. Guzm醤 permanece detenido. El d韆 viernes comenzamos a dar denuncia de los hechos de brutalidad contra Tolaba y el lunes sobre el supuesto simulacro de fusilamiento en la comisar韆 de Hip髄ito Irigoyen, de todas formas sufrimientos morales el hecho de que ya cuando est閚 esposados comiencen a disparar. Desde el mismo d韆 17 de septiembre de 2003, Silvia Ca馻nima y Guido Caz髇 comienzan a ser custodiados ileg韙imamente por la polic韆, siendo de inteligencia el que los siga un veh韈ulo policial hasta la salida de H. Irigoyen y desde la entrada de Or醤. El d韆 viernes, con motivo de un programa de televisi髇 al que fuimos invitados, tres polic韆s de civil estaban apostados al frente. M髇ica Romero y Haydee Cu馻ndipa pueden decir caso similar. Actualmente sigue detenido Nestor Guzm醤 a pesar de que no hay condena en su contra ni procesamiento en ninguna de las causas que tiene formada. El d韆 martes 23 de septiembre de 2003 seguimos hojeando el expediente con el mismo abogado y tampoco encontramos la orden de allanamiento, por lo que pedimos copia certificada, m醩 una resoluci髇 sobre la libertad de Nestor Guzm醤.
Por todo ello, pido a su organismo que se acerque a elaborar un informe sobre la situaci髇 ind韌ena en este caso, recabe m醩 pruebas y elabore conforme a ello un dictamen, todo ello en cumplimiento de sus funciones por ley otorgadas.
Hern醤 Mascietti
abogado m.p.2334