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los imperiales
Por Se quieren llevar todo -
Friday, Jul. 15, 2005 at 1:42 PM
Los petroleros de Cerro Dragón, los campesinos y qom del Chaco, los obreros del ARS, las multisectoriales y una gran campaña por el voto bronca, son el camino para torcer el brazo a la política de hambre y entrega.
De la mano de Kirchner siguen todos
Escribe Ricardo Fierro
Con el lanzamiento de Cristina y “Chiche”, las clases dominantes han instalado las elecciones en la política nacional. Octubre ya es la posta obligada hacia el gran juego de las presidenciales de 2007.
El Frente para la Victoria de Kirchner fue sumando a una fuerza muy heterogénea bordando alianzas con grupos del sector hegemónico del bloque dominante. El duhaldismo con el sello del PJ y el apoyo de otros grupos del sector hegemónico del bloque dominante, conserva fuerzas para ponerle muchas “piedras en el camino”.
La lucha de los petroleros de Cerro Dragón, la de los campesinos pobres qom y otros sectores chaqueños, la del Astillero Río Santiago, y la movilización contra Bush, muestran el avance en la confluencia obrera y popular, y las multisectoriales unitarias. Se avanza en un camino que va unido a la abstención, el voto en blanco o nulo para torcerle el brazo a la política de hambre y entrega del gobierno de Kirchner.
1. Los andariveles
El mundo actual está muy lejos de ser un remanso. En horas, Londres pasó del festejo por ganarle a París la sede de las Olimpíadas 2012, a la sangre y el luto del atentado. Hay inestabilidad, y como consecuencia, situaciones cambiantes y múltiples escenarios posibles. La Argentina es parte de esa realidad.
Con el lanzamiento de Cristina y “Chiche”, la vuelta de Cavallo, y la irrupción de Moria Casán las clases dominantes han instalado las elecciones en la política nacional. Octubre ya es la posta obligada hacia el gran juego de las presidenciales de 2007.
El gobierno de Kirchner forzó realineamientos en dos grandes andariveles del sistema: el centroizquierda y el centroderecha. Además, coloca el centro del debate en qué fuerza cosecha cada uno de ellos y quién los hegemoniza.
Kirchner y las clases dominantes tratan de esconder que frente a esos dos andariveles del sistema hay un tercer gran andarivel, el de la oposición a la política y al sistema del hambre y la entrega. También en éste último se da un debate alrededor de qué fuerza reúne y qué línea predomina: los medios del sistema lo ningunean o atacan, el rechazo economista al debate político le regala el terreno a las variantes del sistema, el reformismo parlamentario apuesta a acumular fuerzas dentro de las instituciones del sistema, mientras que la abstención y el voto en blanco o nulo expresan la voluntad de pelear una salida popular y revolucionaria profundizando el auge de lucha de las masas.
2. La disputa Kirchner - Duhalde
Los actos del Frente para la Victoria y el PJ dieron un paso más en la fractura de la coalición gobernante. Conviene repasar cómo se llegó a la ruptura para ver las fuerzas en pugna.
A poco de llegar al gobierno, Kirchner lanzó su propuesta de organizar una fuerza “transversal”. Se dio una política para dividir al movimiento de desocupados, cooptar una parte (De Petris, Pérsico, Ceballos-Tumini y D’Elía) y desgastar y sacar de la calle los opositores.
Sobre la base de los fondos del gobierno nacional y el gobierno de Santa Cruz, se sumaron Busti (Entre Ríos), Insfrán (Formosa), Fellner (Jujuy), Das Neves (Chubut), Alperovich (Tucumán), y los gobernadores radicales de Corrientes y Tierra del Fuego (y Cobo en Mendoza).
El apoyo de Kirchner fue decisivo para que Ibarra fuera reelecto en la Capital Federal. Ibarra era la principal figura de un agrupamiento en el que también estaban Binner (Santa Fe), Sabatella (Morón), Juez (Córdoba), etc. Por afuera del PJ misionero se incorporó Rovira.
Kirchner embistió contra el Congreso del PJ, logrando dejar a ese partido sin dirección nacional. Fue aquél congreso que Aníbal Fernández definió como “una pelea de peluquería” entre Cristina Kirchner (en esa época se hacía llamar así), “Chiche” Duhalde y Olga Ruitort, la entonces esposa del gobernador cordobés De la Sota.
Aprovechando el viento a favor en la economía producido por la salida de la economía de su crisis coyuntural, Kirchner logró dar pasos importantes contra el movimiento de desocupados. Usó la “canilla libre” en los planes sociales para sus “amigos” y las “bajas” de esos planes en las filas de las organizaciones opositoras.
Planes por arriba
Hacia finales del año pasado, la lucha de los telefónicos y los trabajadores del subte colocó en la agenda política la cuestión del salario de acuerdo a la canasta familiar. Al calor de esas luchas se reagrupó el movimiento de desocupados. La lucha salarial fue extendiéndose en todo el país. También las de otros sectores populares.
El gobierno había intervenido Santiago del Estero, pero su candidato, Figueroa (ex procesista y vaciador de bancos), fue derrotado en las elecciones. En diciembre, la masacre de Cromañón destruyó políticamente a Ibarra, principal figura de los “transversales”.
Por arriba, a fines del año pasado, Alfonsín declaró, sorpresivamente, que él apoyaría la candidatura de Lavagna para las elecciones de 2007. Se supo, entonces, que esa candidatura de Lavagna venía siendo bordada por el duhaldismo, alentada por el holding Clarín y el grupo Techint. La línea era sostener al gobierno de Kirchner, bloquear su proyección en la provincia de Buenos Aires (pedía 7 diputados y le ofrecían 4), esperar al natural desgaste posterior a las elecciones de 2005, cuando tuviera que afrontar mayores pagos de la deuda externa (por la salida del default) y los “tarifazos” acordados con las privatizadas. Ahí vendría la hora de lanzar la candidatura de Lavagna en una alianza del PJ, la UCR y otras fuerzas.
Fracasado el proyecto "transversal", el gobernador bonaerense, Solá, dio el salto y se alió al kirchnerismo. La “caja” nacional de Kirchner y la bonaerense de Sola, perforaron al aparato duhaldista, atrayendo a la mayoría de los intendentes de la zona agraria (incluso algunos radicales), y a una parte de los del Conurbano.
Kirchner negoció, también, con Reutemann y Obeid (Santa Fe), y con De la Sota (Córdoba). Los 14 gobernadores que estuvieron en el acto de lanzamiento de Cristina recibieron fondos del Estado por 11.555 millones de pesos.
La interna y sus consecuencias
El duhaldismo se atrincheró en el PJ bonaerense, con intendentes claves de la tercera sección. La alianza Kirchner–Solá–Balestrini no pudo destronarlo. La interna será dura, durísima. El Congreso está paralizado, y el bloque de diputados del PJ está al borde de la ruptura. Cristina Fernández acusó a Duhalde de mafioso y desestabilizador, y “Chiche” le recordó que hasta ayer no más fueron socios. La disputa tendrá repercusiones en todos los terrenos: político, económico, sindical, etc.
El endurecimiento de la interna hace difícil el retorno, aunque en los plazos legales hay tiempo hasta el 23 de agosto.
Lavagna ha emprendido un viaje a China, donde estará el tiempo suficiente para hablar de muchas cosas. Un dato importante será qué acuerdos concrete con el gobierno de Pekín.
El Frente para la Victoria de Kirchner es un bordado de alianzas con gobernadores e intendentes, reuniendo a una fuerza muy heterogénea, que expresa a grupos del sector hegemónico del bloque dominante. El duhaldismo mantiene el sello del PJ bonaerense y tiene el apoyo de otros grupos del sector hegemónico del bloque dominante, conservando fuerzas para poner muchas “piedras en el camino” de sus rivales.
En el 10° Congreso del PCR advertimos que una razón “que hace precario el predominio del sector hegemónico del bloque dominante, es la heterogeneidad de sus alianzas” (10° Congreso, Sobre la Situación Nacional, pág. 87). También entonces la disputa entre Kirchner y Duhalde “se escalaba” (10° Congreso, pág. 110), frente a lo que señalamos: “La complejidad de la situación, producto de la agudización de la contradicción principal entre los de arriba y los de abajo, y del tensamiento de múltiples contradicciones secundarias entre los de arriba, abre la posibilidad de que se produzcan cambios bruscos, o que se precipiten situaciones de crisis. Cualquiera de estas contradicciones puede desembocar en una crisis” (10° Congreso, pág. 112).
3. Avances obreros y populares
La lucha de los petroleros de Cerro Dragón forzó a la poderosa Pan American a sentarse a negociar el aumento salarial. Fue enorme el esfuerzo de los obreros. Fue extraordinario el papel jugado por las mujeres. Y fue histórico el papel de los estudiantes realizando un paro solidario con los obreros.
El acampe con semanas de lluvias y tormentas de los originarios qom y campesinos pobres del Chaco le torció el brazo al gobierno de Nikich y Kirchner. También en Resistencia las mujeres jugaron un extraordinario papel. La lucha empalmó con la de los docentes y estatales, y otros sectores populares que continúan en lucha, conmoviendo al Chaco.
La marcha de 15.000 personas, el 7/7, de los trabajadores del Astillero Río Santiago, acompañados por trabajadores estatales y docentes en lucha, los medieros y estudiantes de la FULP, junto a los desocupados (con una gran columna de la CCC), golpeando el doble discurso kirchnerista.
El 9 de Julio, una gran movilización unitaria marchó al Obelisco, con las banderas de la fecha patria y la consigna de que el genocida Bush no pise la Argentina.
Los cuatro hechos mencionados muestran el avance en la confluencia obrera y popular, y multisectoriales unitarias. Se avanza en un camino que, como dijo Juan Carlos Alderete el 7 en la Plaza de Mayo, va unido a la abstención, el voto en blanco o nulo contra la política de hambre y entrega del gobierno de Kirchner.
La pelea entre los de arriba, crea mejores condiciones para la lucha de los de abajo. La condición para eso, es que los de abajo tracen su propio camino con la lucha por salarios de acuerdo a la canasta familiar, aumento de los planes sociales a $ 350, jubilaciones y pensiones con el 82% móvil, la resolución de las urgencias de los campesinos pobres y pueblos originarios, presupuestos que reviertan el colapso de la salud y la educación, junto a los reclamos democráticos y patrióticos.
La unidad para la lucha, la confluencia obrera y popular, las multisectoriales, y una gran campaña por el voto bronca, para torcerle el brazo a la política de hambre y entrega del gobierno de Kirchner y del sistema, son el camino por el que se está avanzando. El camino para que broten llamas de las brasas del Argentinazo, fortaleciendo la salida revolucionaria, la única capaz de resolver los problemas del pueblo y el sometimiento nacional.
Comentarios
Internas desiertas
Recientemente hubo internas en Salta de prácticamente todos los partidos. Votó entre el 10% y el 15% de los afiliados. Como se ve, entre las aspiraciones de los de arriba de usar las elecciones para “consolidar sus instituciones” (el principal balance del gobierno según el discurso de Cristina K), y la realidad, hay mucho trecho. ¡Vamos con el voto bronca!
Dos errores del PC sobre el PCR
El editorial de Propuesta del 23/6, publicación del PC, contiene dos errores que tergiversan posiciones del PCR.
Uno de ellos es que, en una enumeración de fuerzas políticas menciona a Concidencia Popular y, por separado, al Frente para el Cambio, Soberanía Popular y el Partido Comunista Revolucionario. Los tres partidos mencionados —FC, SP y PCR—, junto a otros, forman parte de Coincidencia Popular. Este es un acuerdo programático, que ha impulsado numerosas iniciativas de lucha en el terreno antiimperialista, popular y democrático.
El segundo error, más grave, es que habla de “consolidar acuerdos generales y afirmar una propuesta clara, con candidatos jugados…”, y luego agrega: “En este sentido es muy valioso lo acordado hasta hoy entre Izquierda Unida, Partido Socialista, Coincidencia Popular, Frente para el Cambio, Soberanía Popular y Partido Comunista Revolucionario”. No es verdad. El PCR no ha realizado ningún acuerdo sobre candidatos con el PC y con ningún otro partido, ya que su posición, como es público, es “la abstención, el voto en blanco o nulo”.
Lo que sí hay, y valoramos, son acuerdos de Izquierda Unida y Coincidencia popular, y de fuerzas que integran esos frentes, sobre iniciativas de lucha en solidaridad con Venezuela, y otros terrenos de la lucha popular, democrática y antiimperialista.