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La comunicaci贸n alternativa no es s贸lo contrainformaci贸n, es cultura antagonista
Por vane y ceci del colectivo ANRed -
Sunday, Jan. 12, 2003 at 2:44 PM
redacci贸n@anred.org
Nuevas formas de pensar las relaciones intersubjetivas y sociales se expresan en los proyectos en comunicaci贸n alternativa. La contrainformaci贸n supera los l铆mites period铆sticos para situarse en el campo de las pr谩cticas simb贸licas antagonistas.
LA COMUNICACI覰 ALTERNATIVA NO S覮O ES CONTRAINFORMACI覰, ES CULTURA ANTAGONISTA
"Nos mean y los medios dicen que llueve", "Vos lo viste, no dejes que te sigan mintiendo".
Estos graffitis y otro m醩 tuvieron su irrupci髇 en los acontecimientos del 19 y 20 diciembre del 2001. La rebeli髇 popular no s髄o se manifest� en contra del sistema pol韙ico actual, sino tambi閚 en contra de sus formas culturales de expresi髇. Uno de los ataques frontales fue dirigido hacia los medios masivos de informaci髇 como aparatos tergiversadores del protagonismo del pueblo en las calles. Los escraches a los mutimedia impulsado por el movimiento asambleario ilustran el repudio hacia los mass medias.
Despu閟 de los sucesos del 19 y 20 del a駉 pasado, se afianz� la necesidad de utilizar la comunicaci髇 alternativa como una herramienta que desmistifique y desnaturalice la representaci髇 que los medios masivos hacen de la realidad. Y esta demanda se vio reflejada en la aparici髇 y el crecimiento de distintos proyectos alternativos en comunicaci髇.
Por un lado, se formaron experiencias al interior de los movimientos sociales -comisiones de prensa en las asambleas barriales, en movimiento de desocupados, en f醔ricas ocupadas- y tambi閚 nuevos colectivos de medios alternativos -Argentina Arde y Cono Sur-. Por otro lado, se afianzaron grupos de trabajo que ya ven韆n incursionando en este terreno, como son los casos de Indymedia y RedAcci髇.
Entre lo viejo y lo nuevo se van reciclando formas antag髇icas de pensar las instancias de producci髇, circulaci髇 y recepci髇 de los mensajes, enmarcadas en un nivel de horizontalidad. Es as�, como los mensajes informativos empiezan a desplegar significaciones y visiones de mundo desde el punto de vista de los sectores sociales del campo popular. En este sentido, la comunicaci髇 puede convertirse en el arma de la cual, las organizaciones populares deben apropiarse para utilizar en su lucha por el cambio en los procesos sociales.
Un amplio abanico de producci髇 simb髄ica se despliega en el campo cultural alternativo, que va desde boletines locales comunitarios, prensas mensuales contrahegem髇icas, programas radiales de contrainformaci髇, pel韈ulas y documentales independientes, redes de contrainformaci髇 virtual hasta gacetillas, comunicados de prensa y Agencias de noticias alternativas.
Si hay algo que une a todas estas experiencias alternativas es la tendencia hacia una lectura cr韙ica, causal e hist髍ica de la realidad y, consecuentemente, su oposici髇 al arbitrario cultural que ayudan a construir los medios masivos. Los grandes medios, acorde con la l骻ica de la industria cultural, tienen como objetivo comercial defender aquellos intereses que permitan mantener su rentabilidad. De esta manera, sus producciones culturales, sus mensajes y la construcci髇 de la realidad que hacen sobre los conflictos sociales siempre intentan ir de forma opuesta a los intereses colectivos de los sujetos protagonistas del campo popular. Los medios masivos son fuente propagandizadora de la conservaci髇 del orden establecido. Son reproducci髇 serial de im醙enes y textos fragmentados, descontextualizados ad infinitum que no trazan un lazo de causalidad estructural, que se quedan en lo anecd髏ico y que, constantemente, deslegitiman la posibilidad de un cambio de situaci髇 para los sectores m醩 desprotegidos.
Es en este sentido, que uno de los objetivos de los colectivos de comunicaci髇 alternativa es estar con y ser parte de los proyectos de liberaci髇 de los sectores populares organizados, impulsando la difusi髇 y articulaci髇 entre los mismos.
Si bien es muy importante el trabajo con y desde el campo popular, no hay que dejar de lado la importancia de la opini髇 p鷅lica construida por la agenda de los medios hegem髇icos. Ignorar la influencia mass medi醫ica sobre la poblaci髇 en general ser韆 no reconocer los efectos ideol骻icos en la cotidianedidad de nuestras vidas. Por lo tanto, se hace necesario influir sobre la opini髇 p鷅lica con diversas estrategias comunicativas para que los movimientos sociales no queden aislados de cierta porci髇 "no militante" de la sociedad. Y construir el "consenso", la legitimaci髇 de las pr醕ticas que impulsan las organizaciones de base. Es por esta raz髇, que los proyectos en comunicaci髇 alternativa tienen que dar la batalla simb髄ica hacia adentro, y en forma paralela a los medios masivos.
En consecuencia, un medio alternativo no debe dejar atr醩 las posibilidades t閏nicas de los grandes medios y puede s� utilizarlas para su provecho, es decir, introducirse en la brecha, en las fisuras de 閟tos sin perder de vista el objetivo pol韙ico de transformaci髇 social.
Ataque mass medi醫ico, acci髇 y creaci髇 popular
Los sectores de base de la sociedad que pretenden poner en relieve el conflicto social, y luchan para lograr mejores condiciones de vida fueron y son, en muchas ocasiones, el blanco preferido de los medios masivos que criminalizan la protesta social. A partir de lo que se vivi� en la masacre del puente Pueyrred髇 del 26 de junio de 2001, los esfuerzos por contrainformar fueron redoblados por los medios alternativos, periodistas y fot骻rafos independientes y por la propia organizaci髇 barrial y territorial de los movimientos sociales. En esa ocasi髇, una vez m醩, los discursos medi醫icos intentaron construir a los desocupados como grupos violentos, armados y desestabilizadores del orden, pero su eficacia qued� deslegitimada por la organizaci髇 comunicacional mediada y no mediada del campo popular.
La violencia no s髄o es simb髄ica. Fueron numerosas las situaciones represivas, de persecusi髇 y de instigamiento por la que han pasado no s髄o los movimiento sociales, sino tambi閚 los militantes de medios alternativos, con lo cual es clave e inminente la necesidad de un trabajo intensivo en prensa y seguridad.
Uno de los primeros acuerdos de trabajo en conjunto entre medios alternativos fueron las experiencias entre Indymedia y ANRed (ambos hab韆n sufrido ataques de represi髇 en varias oportunidades) en la cobertura del quinto aniversario de la masacre del puente Pueyrred髇 en noviembre del a駉 pasado.
Nuevamente, un mes m醩 tarde, en el aniversario de la rebeli髇-cacerolazo del 19 y 20 de diciembre, ambos grupos decidieron volver a aunar esfuerzos para ampliar y avanzar en la coordinaci髇 de la contrainformaci髇. En este 鷏timo caso, otros medios alternativos tales como, el Foro de Medios Alternativos impulsado por Red Eco y Cono Sur tambi閚 sostuvieron esta l韓ea de trabajo.
Lo alternativo genera nuevas subjetividades
Otro aspecto a destacar es pensar la comunicaci髇 alternativa como un proyecto de democratizaci髇 de las instancias de producci髇 y circulaci髇 de la informaci髇 y de las herramientas t閏nicas. Si uno de los objetivos es tender a la horizontalidad en todos los aspectos sociales, ya sea desde lo organizativo, pasando por lo decisorio hasta los conocimientos y saberes t閏nicos, esto implica un compromiso pol韙ico para que esto efectivamente se concrete. Quiz醩 aqu� residen ciertas afinidades entre los grupos de comunicaci髇 alternativa y su ligaz髇 con los del campo popular. Por ejemplo la experiencia en prensa y seguridad entre Redacci髇 (zonales) y algunos MTD磗 en la Anibal Ver髇 y otras organziaciones de base en la participaci髇 en conjunto del 醡bito de coordinaci髇 de prensa de los MTD磗; aportes t閏inos en las publicaciones de los movimientos y en los comunicados de prensa.
Es en esta perspectiva que han ido trabajando, a lo largo de este a駉 de explosi髇, de cambios en la sociedad argentina, los grupos de medios alternativos, con diferencias entre s�, pero con una fuerte convicci髇 en conjunto de generar nuevas subjetividades, en sinton韆 con los movimientos sociales. Subjetividades solidarias, colectivas, cooperativas, autogestivas y democratizadoras de los espacios de organizaci髇 y de toma de decisiones.
Creemos que el desaf韔 est� en poder ir construyendo en nuestra pr醕tica, nuevas formas de relaciones intersubjetivas y sociales que vayan mostrando y significando la sociedad a la cual aspiramos. Aquella donde la liberaci髇, la creaci髇 y la autonom韆 del hombre prevalezca y se de por terminada la explotaci髇, alienaci髇 y heteronom韆 del hombre por el hombre, hoy imperante.
Por lo tanto, si uno de los objetivos principales del proyecto en comunicaci髇 alternativa es generar la articulaci髇 dentro de los diferentes movimientos del campo popular, los medios alternativos deben ser consecuentes con lo que impulsan. Y deben intentar generar espacios de coordinaci髇 y trabajo en conjunto con otros proyectos afines, respetando la autonom韆 de cada grupo y/o colectivo.
De esta manera, es posible establecer una coordinaci髇 o enlace en red para crear verdaderas v韆s de contrainformaci髇 y alternatividad de la informaci髇, en todos los aspectos del orden de la producci髇 simb髄ica. Es decir, generar los canales de una verdadera cultura antagonista, expresi髇 de las nuevas experiencias surgidas en esta 閜oca hist髍ica.