http://argentina.indymedia.org/news/2011/03/776979.php Enviar comentarios por correo electrnico.
El siguiente articulo tiene status oculto porque estaba duplicado, era una prueba o no respetaba la politica editorial de publicacin abierta del sitio.
Las víctimas de los “grandes golpes a las FARC” siguen siendo los pueblos indígenas
por Tejido de comunicación de la ACIN
Wednesday, Mar. 30, 2011 at 1:15 PM
Las víctimas de los “grandes golpes a las FARC” siguen siendo los pueblos indígenas
Por los nios y nias masacrados en el norte del Cauca
Nuestros ms sinceros y dolidos sentimientos de horror y dolor ante estos hechos. Nuestro rechazo a gritos a los bandos en guerra, a quienes disparan y a quienes los mandan, vengan de donde vengan. Nuestra repugnancia porque este terror y esta guerra son para el Capital que ahora cobardemente masacra nios y nias para robarse el territorio y quienes dicen resistirlo, las FARC, que le ayudan a matar, a despreciar la vida ponindose en el otro bando para eliminar pueblos. Nos duele por las comunidades, las familias, las madres, hermanas, la gente toda. Nos duele. Llamamos desde el dolor a no permitir que esta masacre sea en vano, a no dejar que se convierta en una denuncia y nada ms. Que se levante ese pueblo desde abajo, todo el Territorio del Gran Pueblo (Cxhab Wala Kiwe) y ponga todas sus capacidades y recursos en resistir a un sistema que masacra, despoja, compra, invade y engaa para enriquecerse. Cada muerto es un comunero, una comunera menos. Cada asesinado, busca que no pasemos de la denuncia y que nos traguemos el dolor. Vienen a robarse la cultura, el territorio, el proceso. Vienen con balas, con proyectos, con negocios. Vienen a privatizar el agua, la tierra, las minas. Vienen a convertir el trabajo de la gente en mano de obra para los mega-proyectos. Vienen a convertir a los nios y las nias muertas, en cifras que justifiquen plata para proyectos. Convierten en mercanca el dolor.
El 26 de marzo de 2011, a las 2 y 25 de la maana, en la vereda Gargantillas del Resguardo de Tacueyo, Municipio de Toribio, Cauca, Colombia, la polica nacional, con apoyo areo del comando jungla antinarcticos, bombarde un campamento del Sexto Frente de las FARC, de milicianos recin reclutados. Resultaron, segn las fuentes publicadas, 16 muertos (la mayora de ellos menores de edad) y 4 heridos por parte de los guerrilleros. Los combates siguieron todo el da y la noche siguiente: por un lado los helicpteros y avionetas sobrevolaban la zona mientras la polica se quedaba con los cuerpos en el campamento destruido y, por otro lado, los guerrilleros disparaban en direccin del campamento desde lugares cercanos.
Aparte de esta lamentable violencia entre grupos armados legales e ilegales, lo que se denuncia ac, y se saca a la luz es la situacin de los pobladores de la zona, los pueblos indgenas, atrapados en esta guerra. Hay que romper el crculo de silencio, de desinformacin de los medios masivos, pues, mientras el seor Santos se jacta de otro gran golpe a las FARC, las comunidades enfrentan el incremento de la militarizacin, las balas impactando las casas y la tristeza de ver a sus hijos caer en medio de la guerra.
Lo que viven los pobladores en las veredas de Gargantillas, La Esperanza, El Triunfo, Soto y La Playa, entre otras, no es lo que vieron los dems colombianos en los noticieros oficiales. Para ellos, la pesadilla empez en la madrugada del sbado como contaron los habitantes de estas comunidades, toda la noche no pudieron dormir por el ruido de las explosiones de las bombas lanzadas por los aviones, cerca de las casas. El bombardeo fue horrible, el movimiento de las casas fue terrible, hasta las siete de la maana, declara un habitante de la vereda de Gargantillas, los nios estn aterrados aade.
Entre la incertidumbre, la comunidad tuvo que soportar la operacin conjunta de nuestras Fuerzas Armadas (segn las palabras del Presidente), luego, la repuesta de la guerrilla. Ellos empezaron a disparar con tiros de balas y otras bombas desde sitios muy cercanos a las casas, poniendo en peligro toda la comunidad. Algunos comuneros se quedaron en sus casas, luego huyeron hasta lugares ms seguros, lejos de la lluvia de balas, mientras otros salieron a buscar familiares de quienes no tenan noticias. Se colgaron las banderas blancas, nica proteccin en situacin de combate, porque quin iba a protegerlos? Cul autoridad del gobierno iba a meterse entre las balas para atender a la gente? Ser que importa ms los xitos de las Fuerzas Armadas que los pueblos indgenas? No, los pueblos indgenas tenemos que atendernos nosotros mismos, a travs de las autoridades indgenas que se encargaron de organizar a la gente en Asamblea Permanente para tomar medidas de proteccin. Son ellas, junto con los comuneros, que investigaron para saber lo que haba pasado, para informar a los pobladores del lugar y para verificar si haba civiles o bienes afectados.
Mientras las cmaras de los medios masivos mostraban imgenes sensacionales de avionetas de la polica controlando la zona, del humo junto a las detonaciones, los comuneros aguantaban la ansiedad y se preguntaban con temor si los cadveres detenidos por la polica eran hermanos, tos o hijos. Se preguntaban si el nio que hace unos meses jugaba con los dems de la comunidad hace parte de los menores de edad que componen la mayora de los cuerpos empacados en las bolsas de plstico, all en el monte. Porque las primeras vctimas de los conflictos armados son los indgenas, son los nios involucrados en la guerrilla por estrategias de reclutamiento. A pesar del trabajo de las autoridades indgenas y de la Guardia indgena para tratar de detener el reclutamiento de sus jvenes, haciendo asambleas, generando discusiones sobre el tema en las familias, proponiendo proyectos productivos y culturales, los guerrilleros siguen armando campamentos cerca de las viviendas, poniendo armas entre las manos de los nios.
Quiz los periodistas de los medios masivos, nacionales e internacionales, mientras preparan su material de prensa sigan celebrando la coincidencia de este ataque con el tercer aniversario de la muerte del fundador de las FARC, Manuel Marulanda, pasando desapercibido el horror de los nios masacrados y la suerte de mujeres, nios, mayores y familias enteras expulsadas de sus casas, andando bajo la lluvia sin siquiera saber dnde ir. Llegaron con los carros, bajaron las bombas, nosotros recogimos los nios y salimos a correr para ac, porque no queremos estar metidos all. cuenta una madre de familia de la vereda del Triunfo. Ellos dijeron que tenamos que salirnos rpido, porque iban a tirar algo ms, nos asustamos, no sabamos para dnde ir, estaba lloviendo declara una joven de 14 aos, nos salimos, nos fuimos corriendo y cuando empezaron a disparar, las balas pasaban por all. Esta misma adolescente es la que sali casi de noche para pedir a los guerrilleros que pararan de disparar. Nadie ha escuchado su voz, aparte de las autoridades indgenas, ni la de una madre cargando sus dos nios, llorando por no haber podido darles de comer desde que la sacaron de su casa en la maana; tampoco la del comunero, a quien le dijeron que su hijo estaba all, en esas bolsas. Ahora las familias piden que los cuerpos sean entregados para poder exhumarlos y despedirse de sus familiares, a pesar de que hayan sido involucrados en la guerra.
Las Autoridades Indgenas denuncian que las primeras vctimas de estos tipos de acciones siguen siendo los nios y nias, comuneros de los pueblos indgenas. El gobierno ejecuta acciones de guerra como la que sucedi, poniendo en riesgo las poblaciones, causando daos irreparables. Frente al terror de los grupos armados, los pueblos indgenas queremos la autonoma en nuestros territorios, y no ser instrumentados por ninguno actor gubernamental, ni armado legal o ilegal, que actan por intereses econmicos y por control del poder.
Como Nasas que somos, exigimos levantarnos desde el dolor a resistir, a echar a los guerreros, a los negociantes, a las transnacionales, a los que sacan ventaja del territorio. Para que la muerte no niegue el futuro a nuestro pueblo.
Tejido de comunicacin de la ACIN