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Si Norteamerica se Hiciera Comunista
Por Red Soldier - Saturday, Aug. 18, 2007 at 10:21 PM

Si Norteamérica se hiciera comunista[1] 17 de agosto de 1934 Si Norteamérica se hiciera comunista como conse­cuencia de las dificultades y problemas que el orden social capitalista es incapaz de resolver, descubriría que el comunismo, lejos de ser una intolerable tiranía burocrática y regimentación de la vida individual, es el modo de alcanzar la mayor libertad personal y la abundancia compartida. En la actualidad muchos norteamericanos consi­deran el comunismo solamente a la luz de la experien­cia de la Unión Soviética. Temen que el sovietismo en Norteamérica produzca los mismos resultados materiales que les trajo a los pueblos culturalmente atrasados de la Unión Soviética.

Si Norteamerica se H...
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Temen que el comunismo los meta en un lecho de Procusto, y sealan el conservadurismo anglosajn como un obstculo insuperable hasta para encarar algunas reformas posiblemente deseables. Aducen que Gran Bretaa y Japn intervendran militarmente contra los soviets norteamericanos. Tiemblan ante la perspectiva de que los norteamericanos se vean regimentados en sus hbitos de aumentacin y vestido, obligados a subsistir con raciones de hambre, a leer una estereotipada propaganda oficial en los peridicos, a servir de simples ejecutores de decisiones tomadas sin su participacin activa. O suponen que tendran que guardarse para s sus pensamientos mientras alaban en voz alta a los lideres soviticos por temor a la crcel el exilio.
Temen la inflacin monetaria, la tirana burocrtica y tener que pasar por un intolerable papeleo "rojo" para obtener lo necesario para vivir. Temen la estandarizacin desalmada del arte y la ciencia, as como de las necesidades cotidianas. Temen ver la espontaneidad poltica, y la supuesta libertad de prensa destruidas por la dictadura de una monstruosa burocracia. Y tiemblan ante la idea de tener que aceptar la volubilidad incomprensible de la dialctica marxista y una filosofa social disciplinada. Temen, en una palabra, que la Norteamrica sovitica se transforme en la contraparte de lo que les han dicho que es la Rusia sovitica.
En realidad los soviets norteamericanos sern tan distintos de los rusos como lo son los Estados Unidos del presidente Roosevelt del imperio ruso del zar Nicols II. Sin embargo Norteamrica slo podr llegar al comunismo pasando por la revolucin, de la misma manera como lleg a la independencia y la democracia. El temperamento norteamericano es enrgico y violento, e insistir en romper una buena cantidad de platos y en tirar al suelo una buena cantidad de carros de manzanas antes de que el comunismo se establezca firmemente. Los norteamericanos, antes que especialistas y estadistas, son entusiastas y deportistas, y sera contrario a la tradicin norteamericana realizar un cambio fundamental sin que se tome partido y se rompan cabezas.
Sin embargo, el costo relativo de la revolucin comunista norteamericana, por grande que parezca, ser insignificante comparado con el de la Revolucin Rusa Bolchevique, debido a vuestra riqueza nacional y poblacin. Es que la guerra civil revolucionaria no la realiza el puado de hombres que est en la cpula' el cinco o diez por ciento dueo de las nueve dcimas partes de la riqueza norteamericana; este grupito slo podra reclutar sus ejrcitos contrarrevolucionarios entre los estratos ms bajos de la clase media. Aun as, la revolucin podra atraerlos fcilmente demostrndoles que su nica perspectiva de salvacin est en el apoyo a los soviets.
Todos los que estn por debajo de este grupo ya estn preparados econmicamente para el comunismo. La depresin hizo estragos en vuestra clase obrera y asest un golpe aplastante a los campesinos, ya perjudicados por la larga decadencia agrcola de la dcada de posguerra. No hay razn por la que estos grupos deban oponer alguna resistencia a la revolucin; no tienen nada que perder, por supuesto siempre que los dirigentes revolucionarios se den hacia ellos una poltica moderada a largo alcance.
Y quin ms luchar contra el comunismo? Vuestra "guardia de corps" de millonarios y multimillonarios? Vuestros Mellons, Morgans, Fords y Rockefellers? Dejarn de luchar en cuanto no consigan quien pelee por ellos.
El gobierno sovitico norteamericano tomar firme posesin de los comandos superiores de vuestro sistema empresario: los bancos, las industrias clave y los sistemas de transporte y comunicacin. Luego les dar a los campesinos, a los pequeos comerciantes e industriales, mucho tiempo para reflexionar y ver qu bien anda el sector nacionalizado de la industria.
Es en este terreno donde los soviets norteamericanos podrn producir verdaderos milagros. La "tecnocracia[2] slo ser real bajo el comunismo, que sacar de encima de vuestro sistema industrial las manos muertas de los derechos de la propiedad privada y las ganancias individuales. Las ms osadas propuestas de la comisin Hoover[3] sobre estandarizacin y racionalizacin parecern infantiles comparadas con las posibilidades abiertas por el comunismo norteamericano.
La industria nacional se organizar siguiendo el modelo de vuestras modernas fbricas de automotores de produccin continua. La planificacin cientfica se elevar del nivel de la fbrica individual al del conjunto del sistema econmico. Los resultados sern estupendos.
Los costos de produccin disminuirn en un veinte por ciento o tal vez ms. Esto a su vez aumentar rpidamente la capacidad de compra de los campesinos.
Por cierto, los soviets norteamericanos establecern sus propios gigantescos establecimientos agrcolas, que sern tambin escuelas voluntarias de colectivizacin. Vuestros campesinos podrn calcular fcilmente si les conviene seguir como eslabones aislados o unirse a la cadena general.
El mismo mtodo se utilizara para incorporar a la organizacin industrial nacional al pequeo comercio y a la pequea industria. Con el control sovitico de las materias primas, los crditos y los suministros estas industrias secundarias seguiran siendo solventes hasta que el sistema socializado las absorbiera gradualmente y sin compulsin.
Sin compulsin! Los soviets norteamericanos no tendran que recurrir a las drsticas medidas que las circunstancias a menudo impusieron a los rusos. En Estados Unidos la ciencia de la publicidad brinda los medios para ganarse el apoyo de la clase media, que estaba fuera del alcance de la atrasada Rusia, con su vasta mayora de campesinos pobres y analfabetos. Esto, junto con vuestro aparato tcnico y vuestra riqueza, ser la mayor ventaja de vuestra futura revolucin comunista. Vuestra revolucin ser ms suave que la nuestra; luego de resueltos los problemas fundamentales no tendris que derrochar energas y recursos en costosos conflictos sociales, y, en consecuencia, avanzaris mucho ms rpido.
Incluso la intensidad y abnegacin del sentimiento religioso predominantes en Norteamrica no sern un obstculo para la revolucin. Si en Norteamrica se asume la perspectiva de los soviets, ninguna barrera psicolgica ser lo suficientemente firme como para demorar la presin de la crisis social. La historia lo demostr ms de una vez. Adems, no hay que olvidar que los mismos Evangelios contienen algunos aforismos bastante explosivos.
En cuanto a los relativamente escasos adversarios de la revolucin sovitica, se puede confiar en el genio inventivo de los norteamericanos. Por ejemplo, podrais mandar a todos vuestros millonarios no convencidos a alguna isla pintoresca, con una renta para toda la vida, y que se queden all haciendo lo que les plazca.
Lo podris hacer tranquilamente porque no tendris que temer la intervencin extranjera. Japn, Gran Bretaa y los dems pases capitalistas que intervinieron en Rusia no podrn hacer otra cosa que aceptar el comunismo norteamericano como un hecho consumado. Y de hecho, la victoria del comunismo en Norteamrica, la columna vertebral del capitalismo, determinar que se extienda a los dems pases.
Japn probablemente se unir a las filas comunistas antes de que se implanten los soviets en Estados Unidos. Y lo mismo se puede decir de Gran Bretaa.
De todos modos, sera una idea loca enviar la flota de Su Majestad britnica contra la Norteamrica sovitica, incluso contra el sur de vuestro continente, ms conservador. Sera intil y nunca pasara de una incursin militar de segundo orden.
A las pocas semanas o meses de establecidos los soviets en Norteamrica el panamericanismo seria una realidad poltica.
Los gobiernos de Centro y Sud Amrica se veran atrados a vuestra federacin como el hierro por el imn. Lo mismo ocurrira con Canad. Los movimientos populares de estos pases serian tan fuertes que impulsaran este gran proceso unificador en un brevsimo perodo y a un costo insignificante. Estoy dispuesto a apostar que el primer aniversario de los soviets norteamericanos encontrara al Hemisferio Occidental transformado en los estados unidos soviticos de Norte, Centro y Sud Amrica, con su capital en Panam. Por primera vez la Doctrina Monroe adquirira un peso total y positivo en los asuntos mundiales, aunque no el previsto por su autor.
Pese a los plaidos de algunos de vuestros archiconservadores, Roosevelt no est preparando la transformacin sovitica de Estados Unidos.
La NRA[4] no pretende destruir sino fortalecer los fundamentos del capitalismo norteamericano ayudando a las empresas a superar sus dificultades. No ser el Aguila Azul, sino las dificultades que sta es incapaz de superar, lo que traer el comunismo a Estados Unidos. Los profesores "radicales" de vuestro trust de cerebros[5] no son revolucionarios; son slo conservadores asustados. Vuestro presidente abomina de "los sistemas" y "las generalidades". Pero un gobierno sovitico es el ms grande de todos los sistemas posibles, una gigantesca generalidad en accin.
Al hombre comn tampoco le gustan lo sistemas ni las generalidades. Ser tarea de vuestros estadistas comunistas lograr que el sistema produzca los bienes concretos que el hombre comn desea: su comida, sus cigarros, sus diversiones' su libertad de elegir las corbatas, la vivienda y el automvil que le gusten. Ser muy fcil proporcionarle estas comodidades en la Norteamrica sovitica.
La mayora de los norteamericanos estn desorientados por el hecho de que en la Unin Sovitica hemos tenido que construir industrias bsicas enteras partiendo de la nada. Una cosa as no podra suceder en Estados Unidos, donde ya os veis obligados a reducir las zonas cultivadas y la produccin industrial. De hecho vuestro tremendo aparato tecnolgico est paralizado por la crisis y exige ser puesto nuevamente en uso. El punto de partida del resurgimiento econmico podr ser el rpido aumento del consumo de vuestro pueblo.
Estis ms preparados que ningn otro pas para lograrlo. En ningn otro lado lleg a ser tan intenso como en Estados Unidos el estudio del mercado interno. Entra en las existencias acumuladas por los bancos, los trusts, los hombres de negocios, los comerciantes, los viajantes de comercio y los granjeros.
Vuestro gobierno sovitico simplemente abolir el secreto comercial, combinar todos los descubrimientos de estas investigaciones realizadas en funcin de la ganancia privada y los transformar en un sistema cientfico de planificacin econmica. Para ello contar con la colaboracin de una numerosa clase de consumidores cultos y crticos. La combinacin de las industrias clave nacionalizadas, el comercio privado y la cooperacin del consumidor democrtico producir rpidamente un sistema sumamente flexible para satisfacer las necesidades de la poblacin.
Ni la burocracia ni la polica harn funcionar este sistema; lo har el fro, duro dinero.
Vuestro dlar todopoderoso jugar un rol fundamental en el funcionamiento del nuevo sistema sovitico. Es un gran error mezclar la "economa planificada" con la "emisin dirigida". La moneda tendr que ser el regulador que mida el xito o el fracaso de la planificacin.
Vuestros profesores "radicales" se equivocan mortalmente con su devocin a la "moneda dirigida". Esta 'idea acadmica podra fcilmente liquidar todo vuestro sistema de distribucin y produccin. Esa es la gran leccin a extraer de la Unin Sovitica, donde la amarga necesidad se convirti en virtud oficial en el reino del dinero.
La falta de un rublo de oro estable es all una de las causas fundamentales de muchas de las dificultades y catstrofes econmicas. Es imposible regular los salarios, los precios y la calidad de las mercancas sin un sistema monetario firme. Tener un rublo inestable en un sistema sovitico es lo mismo que tener moldes variables en una fbrica que trabaja en serie. No funciona.
Solo ser posible abandonar la moneda de oro estable cuando el socialismo logre sustituir el dinero por un sistema de control administrativo. Entonces el dinero ser un vale comn y corriente, como el boleto del colectivo o la entrada al teatro. A medida que el socialismo avance tambin desaparecern estos vales; ya no ser necesario el control, ni en dinero ni administrativo, sobre el consumo individual puesto que habr suficientes bienes como para satisfacer las necesidades de todos!
An no estamos en esa situacin, aunque con toda seguridad Norteamrica llegar antes que cualquier otro pas. Hasta entonces, la nica manera de alcanzar ese nivel de desarrollo ser mantener un regulador y medidor efectivo del funcionamiento de vuestro sistema. De hecho, durante los primeros aos una economa planificada necesita, ms todava que el viejo capitalismo, dinero efectivo. El profesor que regula la unidad monetaria con el objetivo de regular todo el sistema econmico es como el hombre que trat de levantar ambos pies del suelo al mismo tiempo.
La Norteamrica sovitica contar con reservas de oro suficientes para estabilizar el dlar, lo que constituye una ventaja invalorable. En Rusia hemos aumentado la produccin industrial en un veinte y un treinta por ciento anual; pero, debido a la debilidad del rublo, no pudimos distribuir efectivamente este aumento. Esto en parte se debe a que le permitimos a la burocracia subordinar el sistema monetario a las necesidades administrativas. Vosotros os ahorraris este mal. En consecuencia, nos superaris mucho, tanto en la produccin como en la distribucin, lo que llevar a un rpido avance en el bienestar y la riqueza de la poblacin.
En todo esto no necesitaris imitar nuestra produccin estandarizada para nuestra pobre masa de consumidores. Recibimos de la Rusia zarista una herencia de pobreza, un campesinado culturalmente subdesarrollado y con un bajo nivel de vida. Tuvimos que construir las fbricas y las represas a expensas de nuestros consumidores. Padecemos una inflacin monetaria continua y una monstruosa burocracia.
Norteamrica sovitica no tendr que imitar nuestros mtodos burocrticos. Entre nosotros la falta de lo ms elemental produjo una intensa lucha por conseguir un pedazo extra de pan, un poco ms de tela. En esta lucha la burocracia se impone como conciliador, como rbitro todopoderoso. Pero vosotros sois mucho ms ricos y tendris muy pocas dificultades para satisfacer las necesidades de todo el pueblo. Ms aun; vuestras necesidades, gustos y hbitos nunca permitiran que sea la burocracia la que reparta la riqueza nacional. Cuando organicis vuestra sociedad para producir en funcin de las necesidades humanas y no de las ganancias individuales, toda la poblacin se nuclear en nuevas tendencias y grupos que se pelearn unos con otros y evitarn que una burocracia todopoderosa se imponga sobre ellos.
As la prctica de los soviets, es decir de la democracia, la forma ms democrtica de gobierno alcanzada hasta hoy, evitar el avance del burocratismo. La organizacin sovitica no puede hacer milagros; simplemente debe reflejar la voluntad del pueblo. Entre nosotros los soviets se burocratizaron como resultado del monopolio poltico de un solo partido, transformado l mismo en una burocracia. Esta situacin fue la consecuencia de las excepcionales dificultades que tuvo que enfrentar el comienzo de la construccin socialista en un pas pobre y atrasado.
Los soviets norteamericanos estarn llenos de sangre y vigor, sin necesidad ni oportunidad de que las circunstancias impongan medidas como las que hubo que adoptar en Rusia. Por supuesto, los capitalistas que no se regeneren no tendrn lugar en el nuevo orden. Resulta un poco difcil imaginarse a Henry Ford dirigiendo el soviet de Detroit.
Sin embargo, es no slo concebible sino inevitable que se desate una gran lucha de intereses, grupos e ideas. Los planes de desarrollo econmico anuales, quinquenales y decenales; los esquemas de educacin nacional; la construccin de nuevas lneas bsicas de transporte; la transformacin de las granjas; el programa para mejorar la infraestructura tecnolgica y cultural de Latinoamrica; el programa de comunicacin espacial; la eugenesia, todo esto suscitar controversias, vigorosas luchas electorales y apasionados debates en los peridicos y en las reuniones pblicas.
Pues en Norteamrica sovitica no existir el monopolio de la prensa por parte de los jefes de la burocracia como en la Rusia sovitica. Nacionalizar todas las imprentas, las fbricas de papel y las distribuidoras sera una medida puramente negativa. Significara simplemente que al capital privado ya no se le permite decidir qu publicaciones sacar, sean progresivas o reaccionarias, "hmedas" o "secas",[6] puritanas o pornogrficas. Norteamrica sovitica tendr que encontrar una nueva solucin al problema de cmo debe funcionar el poder de la prensa en un rgimen socialista. Podra hacerse sobre la base de la representacin proporcional a los votos en cada eleccin a los soviets.
As, el derecho de cada grupo de ciudadanos a utilizar el poder de la prensa dependera de su fuerza numrica; el mismo principio se aplicara para el uso de los locales de reunin, de la radio, etctera.
De este modo la administracin y la poltica de publicaciones no la decidiran las chequeras individuales sino las ideas de los distintos grupos. Esto puede llevar a que se tenga poco en cuenta a los grupos numricamente pequeos pero importantes, pero implica la obligacin de cada nueva idea de abrirse paso y demostrar su derecho a la existencia.
La rica Norteamrica sovitica podr destinar mucho dinero a la investigacin y a la invencin, a los descubrimientos y experimentos en todos los terrenos. No dejaris de lado a vuestros audaces arquitectos y escultores, a vuestros poetas y filsofos no convencionales.
En realidad, los yanquis soviticos del futuro dirigirn a Europa en los mismos terrenos en los que hasta ahora Europa ha sido su maestro. Los europeos tienen una idea muy pobre de cmo puede influir la tecnologa en el destino humano y adoptaron una actitud de despreciativa superioridad hacia el "norteamericanismo", particularmente a partir de la crisis. Y sin embargo el norteamericanismo marca la verdadera lnea divisoria entre la Edad Media y el mundo moderno.
Hasta ahora en Norteamrica la conquista de la naturaleza ha sido tan violenta y apasionada que no habis tenido tiempo de modernizar vuestras filosofas o de desarrollar formas artsticas propias. Hasta ahora habis sido hostiles a las doctrinas de Marx, Hegel y Darwin. La quema de los trabajos de Darwin por los bautistas de Tennessee[7] es slo un plido reflejo del rechazo de los norteamericanos a las doctrinas evolucionistas. Esta actitud no se limita a vuestros plpitos. Todava es parte de vuestra conformacin mental.
Tanto vuestros ateos como vuestros cuqueros son decididamente racionalistas. Y ese mismo racionalismo est debilitado por el empirismo y el moralismo. No tiene nada de la implacable vitalidad de los grandes racionalistas europeos. Por eso vuestro mtodo filosfico es ms anticuado todava que vuestro sistema econmico y vuestras instituciones polticas.
Hoy, bastante poco preparados para ello, os veis obligados a enfrentar las contradicciones que sin que se lo sospeche surgen en toda sociedad. Conquistasteis a la naturaleza con las herramientas que cre vuestro genio inventivo slo para encontraros con que vuestras herramientas destruyeron todo excepto vuestras personas. Contrariamente a todas las esperanzas y deseos, vuestra riqueza sin precedentes produjo desgracias sin precedentes. Descubristeis que el desarrollo social no sigue una simple frmula. Entonces os visteis arrojados en la escuela de la dialctica, para quedaros all.
No hay modo de volverse atrs, a la forma de pensar y actuar predominante en los siglos XVII y XVIII.
Mientras los majaderos romnticos de la Alemania nazi suean con restaurar la pureza original, o mejor dicho la inmundicia original de la vieja raza de la Selva Negra europea, vosotros, norteamericanos, luego de dar un firme salto en vuestra economa y en vuestra cultura, aplicaris genuinos mtodos cientficos al problema de la eugenesia. Dentro de un siglo, de vuestra mezcla de razas surgir un nuevo tipo de hombres, el primero en merecer el nombre de Hombre.
Y una profeca final: en el tercer ao de gobierno sovitico en Norteamrica, ya no mascaris goma!
[1] Si Norteamrica se hiciera comunista. Liberty, 23 de marro de 1935. Este artculo fue escrito para un amplio pblico norteamericano, durante la Gran Depresin, cuando millones de personas se radicalizaban y se interesaban en aprender qu era el marxismo y que significaba la revolucin socialista en Estados Unidos. Era a mediados del segundo ano del rgimen del New Deal impuesto por Franklin D. Roosevelt, cuando el movimiento obrero empezaba a levantarse, pero antes de que se organizara el Comit para la Organizacin Industrial (CIO). Una note editorial de Liberty sealaba: No crean una palabra de todo esto! Lean la semana prxima la respuesta del ex secretario de trabajo Davis."
[2] La tecnocracia era un programa y un movimiento norteamericano muy difundido en los primeros aos de la depresin, especialmente en la clase media. Propona superar la depresin y llegar al pleno empleo en Estados Unidos racionalizando la economa y el sistema monetario bajo el control de los ingenieros y tcnicos, todo sin lucha de clases ni revolucin. El movimiento se dividi en dos alas, una de izquierda y una de derecha, desarrollando, sta, tendencias fascistas.
[3] Herbert Hoover (1874-1964), predecesor republicano de Roosvelt, fue el trigesimoprimer presidente de Estados Unidos.
[4] National Recovery Administration (NRA, Administracin de Recuperacin Nacional). se instaur en 1933 como agencia del New Deal para preparar y hacer cumplir al comercio y la industria cdigos de prcticas leales. Al mismo tiempo, estableci un salario mnimo y un mximo de horas de trabajo y apoy el derecho de los obreros a afiliarse a un sindicato, pero fue fundamentalmente una ayuda para los empresarios, en el sentido de que las permiti establecer niveles de calidad y los precios mximos de las mercancas. El smbolo de la NRA era un guila azul. La Corte Suprema de Estados Unidos declar ilegal en mayo de 1935.
[5] Trust de cerebros era el nombre popular de los consejeros de Roosevelt en Estados Unidos.
[6] Desde 1920 a 1933 Estados Unidos fue formalmente seco", es decir estaba prohibida por una enmienda constitucional la venta de bebidas alcohlicas. En 1933 se suprimi la enmienda, y el pas se volvi "hmedo", nuevamente.
[7] La quema de los trabajos de Darwin se refiere a las leyes que prohiban ensear la teora de la evolucin en las escuelas pblicas. El juicio Scopes de 1925 en Dayton, Tennessee, fue la mas dramtica de las protestas legales contra estas leyes represivas.

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