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Asi organizan los"encuentros"
Por nunca más es nunca más -
Sunday, Nov. 04, 2007 at 5:49 PM
La organización del Encuentro Ideológico internacional de neo-nazis, venia siendo planeada desde 1997 por los fundadores de la revista Pendragón -difusora del pensamiento nazi en Chile-, luego de realizar treinta entrevistas con sus camaradas de mayor edad, conocidas como 'Reuniones del Café Santos', en las que hablaron de "reformular" tacticamente varias nociones históricas del nacionalsocialismo, pero sobre todo de llenar la falta de objetivos prácticos concretos.
La resolución fue convocar al Congreso ideológico, para el año 2000, con el fin de "proyectar la cosmovisión nazi para el nuevo milenio".... JAjaJA.
Lo primero que hicieron fue publicar los objetivos del Encuentro en Pendragón; en enero de 1998 comenzaron a enviar un documento que resumía las estrategias del Congreso a más de 60 grupusculos nazis en el extranjero, incluido el Frente Nazional-Socialista del Ecuador, con las que mantienen hasta la actualidad un activo intercambio por correspondencia, teléfono e Internet.
Ante el rechazo que generaría la reunión, los organizadores pensaron en una campaña publicitaria. Lo primero que hicieron fue filtrar la información del Encuentro a los medios de comunicación, específicamente al diario La Segunda, de Santiago. El 15 de enero de 1998 apareció en ese periódico una escueta nota en un espacio llamado Top Secret -de notas curiosas-.
"El periódico nunca pensó que esa pequeña nota desataría una avalancha de información que -a la larga- sería incapaz de cubrir (perdió la exclusividad)", aseguraron en un recuento de la historia del Encuentro que hace la revista Pendragón.
BUSCANDO PROMOCION
La noticia, en primer lugar, habría causado la indignación del Comité Representativo de Entidades Judías, la organización oficial de la colonia en Chile. El presidente de este organismo en Chile, Elimat Jason, protestó oficialmente ante las autoridades del Gobierno.
En Pendragón aseguraron que en febrero de 1998 había llegado desde Buenos Aires una carta del Centro Wisenthal dirigida al entonces presidente chileno, Eduardo Frei, en la que solicitaba que se prohibiera el Congreso. Se sucedieron una serie de entretelones. La comunidad judía llamó a una campaña internacional para recolectar "un millón y medio de cartas por cada niño judío asesinado en la Segunda Guerra por los nazis", para ser enviadas a Frei.
Entre febrero y marzo de 1998 el Encuentro fue el más debatido y editorializado en los medios de comunicación de Chile. Los mismos grupos neonazis se mostraron temerosos de que el Congreso motivara la implantación de la "Ley Antinazi", proyecto presentado en octubre de 1997 por el Centro de Estudios Políticos y Sociales de la Universidad de Chile, que penaliza los actos de discriminación contra los pueblos indígenas, que nunca se tramitó.
Entre el 14 y el 21 de marzo de ese año los PRO-nazis conformaron el comité organizador y filtraron a la prensa que realizarían una conferencia el 19 de abril. Antes, el 11 de abril, Alexis López concedió la primera entrevista al diario La Nación.
Finalmente, el 19 de abril, para coincidir con la Cumbre de los Presidentes de América y captar la atención internacional, los neonazis ofrecieron una conferencia de prensa en el Hotel Galerías Nacionales, a la que asistieron más de 40 periodistas nacionales y extranjeros.
Toda la información que publicaron los medios fue recolectada con atención por los organizadores, para saber quienes eran los más reacios a aceptar el Encuentro. La conferencia de prensa fue una estrategia para captar adeptos y simpatizantes. Luego de hacerse públicos comenzaron a enviar cartas al Senado, a la Cámara de Diputados, etcétera.
Los neonazis tenían una estrategia: "apelar a la libertad de expresión", para evitar la acción del Gobierno en contra del Congreso.
Para eso salieron en marchas con la esvástica, como estandarte, una vez al mes, para atraer a periodistas. Un fotógrafo de revista Ercilla, un periodista y fotógrafo del diario Las Ultimas Noticias, y un equipo de prensa del programa de Televisión Nacional Informe Especial, acompañaron a los nazis al Cajón del Maipo, en el Valle de la Engorda, a los pies del volcán San José de Maipo.
Y con esa cobertura, los hitlerianos comenzaron una campaña en la que aducían que prohibir su cónclave "violaba los derechos humanos"
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La atención que generaron fue tanta que los de Pendragón se jactaron de haber concedido entrevistas a 35 medios nacionales y extranjeros, entre los que se destacaban Ercilla, La Epoca, La Hora, Clarín de Argentina, The Washington Post, Latinamerica Press, CNN Internacional e Informe Especial. Pocas llenaron sus expectativas, es decir, los apoyaron.
Entre junio y julio de 1998 los neonazis lograron el apoyo de un esmirrico Movimiento Universal Anticensura. El 22 de junio, a las 11:00, incluso llegaron a La Moneda (casa presidencial chilena) para entregar una extensa carta al ministro secretario general de Gobierno. Acto que fue aprovechado por López para denunciar supuestas injerencias de grupos judíos para impedir el Encuentro.
Finalmente, en noviembre de 1998, el presidente Frei aseguró que la "reunión antisemita del año 2000 sería prohibida". Los neonazis no se preocuparon porque para la fecha de la realización del Congreso, Frei debería entregar su cargo al nuevo presidente, luego de las elecciones.
Sus preocupaciones era otras. Ese mismo mes tuvieron reuniones con el jefe del Frente Nacionalsocialista del Perú, y el Partido Nuevo Triunfo de Argentina lanzó un comunicado expresando su apoyo al Encuentro.
Y continuaron su campaña de imagen con la elaboración de un libro llamado Raza, Racismo, Antirracismo y Evolución. La ética, tradición y humanidad de la diferencia, cuya venta, al parecer, serviría para financiar el Encuentro del año 2000.
Tanta fue la embriaguez, que el 9 de diciembre de 1998, Alexis López, una de sus principales figuras, lanzó el libro en el salón de Eventos del Archivo Nacional.
En 1999, los organizadores visitan a sus camaradas de Uruguay y Perú y preparan la agenda para el primer Encuentro que convocaría solo a grupos chilenas, entre el 17 y el 22 de abril de 1999, fecha en las que se reunirian los nazis de los demás países, confirmando su asistencia a la reunión porvia de prensa.
Sin embargo, contra todo cálculo y esfuerzo organitivo-propagantistico desde las sombras, el ascenso de los movimientos populares que se viene dando en América latina desde hace más un lustro, terminó echando por tierra toda ilusión de crecimiento y retorno a la fisonomia politica de los años 70-80.
De la derrota histórica del totalitarismo no se vuelve.