Balance de las primarias, perspectivas para octubre
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Esa maldita costumbre de matar
Por Léonidas Ceruti. En la Argentina, las clases dominantes han tenido desde siempre una vocación de utilizar la violencia y asesinar para resolver los conflictos sociales, económicos y políticos. Desde el genocidio de pueblos originarios y afroamericanos del siglo XIX como parte del proceso de consolidación en el poder de la oligarquía a los asesinatos de militantes populares de la democracia actual, una línea de sangre recorre nuestra historia. |
La crisis causó 3 nuevas muertes
No fue nadie, tampoco había sido nadie en Formosa. Nadie tuvo nada que ver con Luciano Arruga el año pasado. Nadie ampara a las poderosas patotas sindicales que mataron a Mariano Ferreira, solo se condena a los que tiraron. Nadie se hace cargo de los más de 200 casos de gatillo fácil que Correpi denuncia anualmente. Nadie habla de Ezequiel Ferreira ni de muchos otros chicos que mueren víctimas del trabajo infantil y de los daños del glifosato que los sojeros usan, de hecho nadie genera esas enfermedades. Nadie mató a Adams Ledesma, periodista del medio “mundo Villa”, de hecho casi nadie habló de su muerte, que encima se dio en pleno debate sobre los medios y poco tiempo después de que el impresentable Joaquín Morales Solá, prediga un muerto, pero después no diga nada, como tampoco dijeron nada los mas fanáticos defensores de la ley de medios. Hoy somos todos bolivianos, pero cuando mataron a Adams parece que no.
Nadie mató a Rubén Carballo, que en noviembre del año pasado fue a ver a Viejas Locas y no volvió a su casa, tenia la entrada en bolsillo, que había comprado hacía un mes, pero cuando la federal reprimió, lo justificó diciendo que “se querían colar”. Rubén fue brutalmente golpeado y peleó por su vida durante algunas semanas, en diciembre falleció. Eso sí, para hablar del rock de hoy y de los jóvenes de hoy, dedican horas de aire sobre esta “juventud maravillosa” que fue a velar a Nestor, y que a diferencia de hace 15 años (cuando yo era un adolescente mas, iba a recitales de rock y me sentía bastante solo por criticar a la dictadura y al menemismo, incluso la discriminación en boliches, y no ver que la mayoría de mis pares lo hacía) donde casi no se hablaba de política.
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Página/12: Similar a los hegemónicos, pero con estética “progreâ€
Por Rama
Antes de empezar es importante dejar en claro algo: todas las críticas que haga no hacen buenos a los otros, no hace bueno a Clarín, ni a La Nación, ni a ninguno de los medios hegemónicos, de la misma manera que voy a intentar dejar en claro que las miserias de estos tampoco hacen buenos a quienes se intentan poner del lado de enfrente pero muchas veces son lo mismo. Como la impunidad de Duhalde de ninguna manera hace bueno a los Kirchner (que recordemos, llegaron al poder de su mano, y cuentan en su gabinete con ex ministros suyos), ni viceversa, criticar a los Kirchner no absuelve a Duhalde(quien debería estar preso por el asesinato de Kosteki y Santillan) ni a la delirante Carrió, ni a los acaudalados empresarios Francisco De Narváez o Mauricio Macri. Hecho el comentario queda en claro esto para no usar el recurso mediocre, tal manotazo de ahogado, de decir “sos funcional a la derecha”: no hay nada más funcional a la derecha que un gobierno que dice enfrentarla y desilusiona, miente y engaña, y peor aún: ataca a todo aquel que lo crítica, negándole el derecho a expresarse.
Criticar a un diario que muchas veces compré, leí, y muchas veces coincidí con muchas cosas que ha publicado, es difícil. Mas cuando aún se siguen difundiendo temas a los que es importante seguir apoyando (por ejemplo: la búsqueda de las Abuelas de los cientos de hijos de desaparecidos cuya identidad fue apropiada, el matrimonio igualitario y los temas pendientes vinculados a la opresión de género, los juicios a los genocidas, las denuncias a las practicas impunes de papel prensa, entre otros), pero también hay mucha tela para cortar y mucho que difundir y que no se difunde en ningún medio de los hegemónicos, o mejor dicho “prensa burguesa”,osea medios que cuentan con fuertes capitales, ya sea de empresarios o del mismo estado.
Contradicciones de un mismo medio
El 9 de agosto del 2007, Pagina 12 publicaba el siguiente artículo titulado “Vínculos con la alianza Anticomunista Argentina". En dicho articulo analizan el pasado de de Hugo Moyano, pero no el pasado reciente durante la década del 90 que tanto mencionan los oficialistas hoy donde el actual líder de la CGT se oponía a las reformas menemistas, sino de los años 70, su pasado en la CNU de Mar del Plata, organización cuyos militantes luego se incorporaron a la triple A, y muchos de ellos operaron clandestinamente en grupos de tareas al servicio de la junta militar. Bien documentada, la nota recuerda la difusión de comunicados de la Juventud Sindical Peronista (JSP) de la cual fue parte Moyano, en la que, por ejemplo, justificaban el crimen del abogado Ortega Peña. Sorprende que, al clamor de las movilizaciones por el terrible crimen de Mariano Ferreira en manos de una patota que responde a la Unión Ferroviaria (Gremio que forma parte de la CGT), nada se diga de este pasado y se busque mantener al margen al mas poderoso líder sindical de la actualidad, tan enriquecido como el corrupto y actualmente (con justicia) acusado José Predraza.
En estos días hay mucho dolor, a muchos nos duele el asesinato de Mariano, la represión y que hayan herido a dos compañeros mas, incluida una mujer que, al momento de escribir esto, sigue luchando por su vida. Un dolor que no es solo de quienes militan en el P.O, si bien muchos de ellos al ser amigos de Mariano lo sufran mas, un dolor que no voy a negar que seguramente siente muchos militantes de base que apoyan a este gobierno. Sin embargo, el domingo (uno de los días que mas se lee el diario impreso) 24/10, solo 4 días después del crimen, Pagina 12 publica, nada menos que en la contratapa, un articulo de José Pablo Feinmann (ese que dice ser parte de “las buenas personas”) titulado “Sobre el uso político de los muertos”. Dicho artículo, que no aporta nada nuevo a lo que se viene diciendo, está dirigido principalmente al Partido Obrero (partido del cual no soy parte y con quienes muchas veces tuve enormes diferencias). ¿Es eso lo más importante que tiene que decir este señor sobre los hechos? En una parte de este artículo habla de que de ser derrotado este gobierno vendrá uno peor, algo que lamentablemente es posible, pero ¿no hay ahí una intención de acallar cualquier voz que no sea la propia con la excusa de que puede venir algo peor? ¿Qué tan distinto es de la teoría de los dos demonios? Distinto contexto, similares relatos.
Más información
¿Cuál Feinmann es el peor? Por Juan del Sur
Radios: cómo trataron el asesinato de Mariano Por Juan del Sur
Moyano y la triple A Fuente: Youtube/TVR
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Familia Pomar, no hubo errores ni negligencia
Por Pampa Roja
A dos días del hallazgo de los cuerpos de la familia Pomar, dos movilizaciones se llevaron a cabo en Pergamino. Una distinta de la otra. La primera se limitó a señalar “negligencia” e “inoperancia” policial. La segunda que tuvo un contenido auténticamente popular ligó el accionar policial con la corrupción, el gatillo fácil y la política de “tolerancia cero”. Casi termina en la toma, por lo menos de hall, de la Jefatura departamental de Pergamino.
Las diferencias entre estos dos fenómenos de movilización marcan los dos enfoques que la sociedad hace sobre este sonado caso que promete seguir dando que hablar. La diferencia está en el contenido de las mismas.La primera se inscribe en la lógica de las marchas que exigen la remoción de las cúpulas policiales por “inoperantes”. Supuestamente, para estos sectores de la sociedad, la policía bonaerense “cometió un error” al no buscar a la familia Pomar como era debido. Pero, debemos seguir pensando que la maldita policía que quemó vivo a Cabezas, que voló la Amia, que acribilló a Maxi y Darío, que masacró a los rehenes en Ramallo, hace algo sin intención.
Por otro lado, la segunda movilización ubicó a la policía, la justicia, los políticos y los medios en la misma bolsa y asoció este accionar, ya no con un mero error de inoperantes, sino con un modus operandi ligado a su necesidad de imponer el terror del que ellos hacen su negocio particular. A la “santa alianza” de policías, medios, políticos y jueces simplemente no les convenía la hipótesis del accidente. Embarcados en la teoría de “mano durísima” y la persecución de la infancia esta historia no les servía. Para los políticos que no le pagan a los docentes lo que deben y se gastan el presupuesto en armas y mercenarios les favorecía la teoría del secuestro o el padre asesino, maltratador y/o traficante para seguir sus planes de militarización de la sociedad. A los medios, la historia de un hombre que estudió y trabajó como cualquiera no les sube el rating. Todos, desde La Nación a Página/12, se sumaron a las campañas de rumores urdidas en los círculos policiales y judiciales. Confundir el periodismo con ramplones boletineros de la policía es una muy mala costumbre de los que no conocen la historia argentina. Con periodistas como estos los militares informaban que estábamos ganando en Malvinas o los desaparecidos vivían en Europa.
Este amor por las tramas truculentas no es más que una reedición del terrorismo estatal. El estado en crisis necesita de un enemigo social al cual perseguir para poder sacar la mirada del pueblo del auténtico genocidio del hambre, el chagas, el dengue, la gripe A y cuanto virus asociado a la miseria se floree por la región.
Acaso, todos los rumores infundados sobre la familia Pomar, no fueron una reedición civil del “por algo habrá sido” utilizado en la dictadura de los setenta.
Claro, cuando el barco se hunde, políticos, jueces y medios salieron como locos a pegarle a la policía, como si hasta minutos antes no hubieran sido parte del mismo combo terrorista. No es que la policía no tenga responsabilidades, pero ninguna de sus viejas mañas hubiera sido posible sin un paraguas político construido por todos los actores de este desastre.
Agregar comentariosLeer tambien: Caso Pomar: una triste lección Por Tomás Eliaschev (Revista Veintitres)
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