Julio López
está desaparecido
hace 5855 días
versión para imprimir - envía este articulo por e-mail

Yryapú (Trueno de Agua) baja a la Capital Federal para que su justo reclamo sea escuchado
Por Grito Misionero - Tuesday, Jul. 01, 2003 at 4:06 PM
gritomisionero@arnet.com.ar

"Trueno de Agua", la comunidad que culminó sus migraciones ancestrales en tierras de las Cataratas del Iguazú -en las que hoy reclama permanecer para siempre- participará de una presentación organizada por diferentes organizaciones indigenistas y de Derechos Humanos sobre el incumplimiento de nuestro país del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.

La presentación es abierta al público y se realizará en la sala “C” del Centro Cultural San Martín -Sarmiento 1.551, Capital Federal- a partir de las 19:00 horas.

El portavoz del reclamo Mbyá Guaraní será el propio cacique de Yryapú, Miguel Morínigo (35), quien viajará acompañado por el representante legal de la comunidad Francisco Franco y un traductor, Hilario Moreira, de la aldea Kaá Kupé.

“Trueno de Agua” llevará el saludo espiritual de un pueblo marginado de sus derechos, pero que, sin perder su dignidad, lleva el mensaje de su resistencia y su lucha hasta el mismo centro del poder nacional: Aguyjevete Buenos Aires.

El documento elaborado por organizaciones indigenistas y de derechos humanos, entre ellas el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA) y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos –MEDH-, denominado “informe alternativo”, abarca las cuestiones legales que sustentan el derecho y la situación de distintos pueblos originarios de la Argentina, poniendo en evidencia la falta de cumplimiento de la Constitución Nacional y el mencionado Convenio por parte de los sucesivos gobiernos argentinos.



Algunos antecedentes

PUERTO IGUAZÚ, MISIONES (ARGENTINA)

VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS INDÍGENAS (C.N., art. 75, inc. 17)

INCUMPLIMIENTO DEL CONVENIO 169 DE LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO, OIT.



¡Yryapú resiste!



Con el argumento de un “plan maestro de desenvolvimiento integral” el gobierno provincial pretende despojar a una comunidad Mbyá Guaraní de sus territorios tradicionales.

La intención de las autoridades provinciales es desplazar a los indígenas para construir hoteles, recreos turísticos, restaurantes y hasta una cancha de golf.

En Puerto Iguazú, Misiones, la aldea Yryapú (“trueno de agua”) está localizada a cuatro kilómetros del centro urbano, sobre el mismo río que 14 kilómetros aguas arriba se despeña formando las Cataratas del Iguazú, conocidas mundialmente.

El tekoá indígena ocupa un remanente de selva paranaense, dentro de un predio de alrededor de 600 hectáreas de dominio fiscal provincial, linderas al Parque Nacional Iguazú; una superficie apenas suficiente para la supervivencia y desarrollo cultural de sus 40 familias, cerca de 200 personas en población fluctuante.

Desde lejanos tiempos, los indígenas de Yryapú obtienen de estos montes sus alimentos, remedios naturales y mieles. En los escasos bosques que perdonó la codicia blanca, las familias poseen vertientes de agua sana, además de recolectar las materias básicas para sus artesanías, en este caso, principalmente cestería variada y tallas de maderas silvestres. En las inmediaciones del poblado, la aldea cuenta con un cementerio que profundiza su pertenencia a esas tierras.

Juntos, por todo el Tekoá

Asesorados legalmente por los Equipos Nacional y Misionero de Pastoral Aborigen (ENDEPA y EMIPA) –y con el acompañamiento del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, MEDH- la comunidad resolvió iniciar las gestiones tendientes a obtener el título comunitario de sus territorios, abarcando esta demanda las 600 hectáreas, todo el tekoá indígena.

La gente de Yryapú se siente apremiada por los permanentes intentos de despojarlos de esas tierras que el Gobierno -tanto provincial como municipal- pretende negociar para la radicación de inversiones turísticas. A pesar del mandato constitucional que garantiza el derecho indígena y del compromiso internacional asumido por la Argentina a través del Convenio 169 de la OIT, la comunidad aborigen Tekoá Yryapú nunca fue consultada ni participó de las gestiones desarrolladas por el Gobierno para disponer de sus tierras y los recursos de biodiversidad que constituyen el hábitat Mbyá.



“Nos quieren usurpar nuestras tierras”



En marzo de este año 2003, el Concejo Deliberante de la ciudad de Puerto Iguazú aprobó en comisión su adhesión al Plan Maestro provincial. Esta insólita actitud de los ediles, una vez más sin siquiera escuchar la palabra de los aborígenes, detonó el alerta de la Comunidad.

“Un nuevo intento de usurpación de nuestras tierras”, afirma Miguel Morínigo, cacique de la comunidad.

El jefe indígena no puede apartar de su memoria el episodio sufrido en mayo de 1990, cuando para sacarlos de su lugar “irrumpieron e incendiaron la aldea”. “Acostumbrados a las persecuciones, y a respetar la ley del hombre blanco, los dejamos hacer”, relató Miguel. “Con dolor en los corazones mirábamos desconsolados cómo se quemaban nuestras casas, pertenencias y recuerdos”.

Los aborígenes fueron “cargados” en camiones y abandonados –sin abrigo ni alimento- en un lugar perdido del monte. Una gran movilización popular, medios de prensa e instituciones intermedias se movilizaron aquella vez para detener el desalojo. Los verdaderos dueños –legítimos y primeros- reconstruyeron las viviendas y siguieron allí, esperando el reconocimiento de sus derechos.

Ahora, dice el rubichá Morínigo, “los estadistas de turno argumentan estrategias turísticas desconociendo nuestros derechos ancestrales y jurídicos *”... “Son hombres distintos, (a los del 90), pero con la misma ignorancia y soberbia de aquellos”, sostuvo.

Agregó que “no le negamos nosotros al hombre blanco el derecho que tiene, según su cultura y forma de vida, a modernizarse y desarrollarse”. “Es más, lo respetamos”, enfatizó el cacique. “Pero de igual manera pido se respete a mi pueblo, a nuestra cultura y forma de vida”, replicó.

Una vez más Miguel Morínigo solicitó a la sociedad blanca “apoyo y solidaridad para impedir que nos roben nuestra tierra”.

Alegó finalmente: “Somos un pueblo noble cansado de sufrir centenarias persecuciones, discriminados y olvidados. Sólo buscamos vivir en armonía con nuestra cultura y el medio ambiente; que nuestros niños sean felices y que no tengan que pasar en un futuro los sufrimientos que nos tocó padecer a nosotros y a nuestros ancestros. Sólo pedimos que se nos respete”.

Otros comentarios

En 1990, la pretensión del Gobierno era entregar las tierras a un grupo inversor extranjero. Hubo otras intentonas en la misma década. Entre ellas, la de construir allí mismo una playa de estacionamiento –y todos los servicios afines- para el transporte de cargas internacional. Este último proyecto –afortunadamente abortado- demuestra la poca preocupación del Gobierno de Misiones de ese momento por la contaminación ambiental que hubiese causado, en un sistema selvático tan sensible, la instalación de ese gigantesco emprendimiento. Aunque no se dieron a conocer públicamente, trascendió que la misma empresa petrolera YPF desaconsejó la iniciativa en un pormenorizado informe.

La afirmación de que “Puerto Iguazú no dispone de otras tierras para su expansión urbana y de infraestructura turística” se derrumba al observar la enorme extensión de montes que el Ejército Argentino explotó durante décadas (Establecimiento Maderero de Puerto Península) y que en la actualidad continúan bajo su dominio sin una finalidad precisa.

La ubicación privilegiada, y el altísimo valor en el mercado, del territorio reclamado por los aborígenes, sacuden la conciencia como la razón única y más pesada de la ambición posada sobre ellos. Las 600 hectáreas de Tekoá Yryapú limitan al Norte con el Puente Internacional “Tancredo Neves” (Argentina-Brasil); al Sureste el Parque Nacional Iguazú; al Suroeste el arroyo Mbocay, la zona de Quintas y al Oeste la zona de Hoteles y la ruta nacional 12. Al Sur el Parque Nacional del Iguazú.

Los indígenas no ven esas tierras como un bien de mercado. En la cosmovisión Mbyá Guaraní, la tierra no se negocia.



Claudio Salvador

Puerto Iguazú. Misiones



PRENSA Y COMUNICACIÓN
DIÓCESIS DE YGUAZÚ
PUERTO IGUAZÚ
MISIONES - REPÚBLICA ARGENTINA
TEL/FAX (03757) 42-3908
CELULAR (03757) 15542699
gritomisionero@arnet.com.ar

agrega un comentario


ULTIMOS COMENTARIOS SOBRE ESTE ARTICULO
Listados aquí abajo estan los últimos 10 comentarios de 2 escritos sobre este articulo.
Estos comentarios son enviados por los visitantes del sitio.
TITULO AUTOR FECHA
imagen una Tuesday, Jul. 01, 2003 at 11:04 PM
Error Grito Misionero Tuesday, Jul. 01, 2003 at 4:11 PM