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Madres del Barrio Ituzaingó(Córdoba) en Buenos Aires denunciando
Por COMITÉ EN DEFENSA DE LAS MUJERES - Tuesday, Aug. 05, 2003 at 3:41 PM

DEL BARRIO ITUZAINGÓ DE LA CIUDAD DE CORDOBA.

El proceso de Globalización le impuso a la Argentina en los años 90 un
modelo de país productor de transgénicos y exportador de forrajes. Las
consecuencias son ahora fáciles de advertir: inmensos territorios vaciados
de sus poblaciones rurales, cientos de pueblos en estado de extinción,
cuatrocientos mil pequeños productores arruinados y muchísimos más
>endeudados con los Bancos debido a la incorporación de nuevos paquetes
tecnológicos con gran dependencia a insumos, semillas transgénicas y
herbicidas de Monsanto. El mercado impuso las reglas impiadosas del
productivismo, y la principal de ellas fue la necesidad creciente de
disminuir costos para competir. Los Fondos de Inversión aportaron durante
esa década los recursos financieros para la implementación de los nuevos
monocultivos de soja RR en una escala gigantesca, y a la vez hicieron
posible la mayor transferencia de tierras de la historia del país. La vieja
oligarquía pastoril desapareció, para dar lugar en su mismo nicho histórico
a una nueva clase empresarial y oligopòlica. La concentración de campos y
la expulsión de poblaciones sintetizaron el modelo neocolonial impuesto por
el proceso globalizador. Este modelo agroexportador expresó la abdicación
del Estado frente a las políticas de mercado, la absoluta ausencia de un
proyecto de país o tal vez peor aún, la existencia de un proyecto de país
laboratorio de las empresas y productor de forrajes de exportación para la
producción de carnes en las metrópolis.


Ese país laboratorio republiqueta forrajera encontró sus mejores defensas
en mecanismos sutiles de ocultamiento y de invisibilidad. De allí que
nuestro mayor esfuerzo sea siempre el de hacer visible lo invisible, y en
medio de la fiesta obscena de las exportaciones record y la evasión de
retenciones, exhibir sus consecuencias trágicas en el hambre y en las
pérdidas de vida que el modelo provoca. Los impactos sobre la salud de los
vecinos del Barrio Ituzaingó de la Ciudad de Córdoba podrían generalizarse
a la mayor cantidad de ciudades argentinas en donde los monocultivos de
soja han barrido los tambos y las antiguas quintas y llegan al borde mismo
de las urbanizaciones populares. Las fumigaciones con glifosato, con
endosulfan, con 2.4D, Paracuat y otros venenos se han convertido en la
amenaza constante de muchísimos argentinos. ¿Qué hace el Estado por cuidar
a sus ciudadanos, qué hace frente a los niños muertos a mansalva en todas
las ciudades de la República? ¿Quién controla estos paquetes tecnológicos,
quien controla a la Biotecnología? Se continúa dando por supuesto en
diferentes niveles del Estado que las tecnologías de punta son las
tecnologías adecuadas a nuestras necesidades y se cierra los ojos a las
pavorosas consecuencias de la aplicación del modelo agroexportador de
transgénicos. Durante años nuestros debates políticos dieron la espalda al
campo y a todo lo rural lo terminamos equiparando con la barbarie y el
retraso. Imaginamos estúpidamente una ciencia opuesta al oscurantismo y al
final nos quedamos con científicos dóciles a los intereses de las empresas
y técnicos simiescos en la provisión de insumos importados. Ahora ese mundo
soja que creció como una metástasis ocupando cerca de catorce millones de
hectáreas de nuestras mejores tierras, que arrasó con los bosques nativos y
desplazó los cultivos de alimentos, que colapsó los sistema hidráulicos,
que destruyó nuestra biodiversidad y condujo a la agonía a un millar de
pueblos campesino, ese mundo soja se vuelve sobre nuestras ciudades con
impactos terribles sobre la vida y la salud de los habitantes. El barrio
Ituzaingó de la Ciudad de Córdoba pone al descubierto un crimen horrendo
amasado de ausencias del Estado y de connivencias de los gobiernos con las
Transnacionales, pero también de contumacias extendidas en no asumir las
leyes de los ecosistemas, en pretender imponernos a la Naturaleza y
despreciar como daños colaterales los supuestos avances de un
"progreso"basado en las tecnologías de punta. He aquí las innumerables
víctimas de un modelo agrario de exacción, las innumerables víctimas
inocentes de las cosechas record.
COMITÉ EN DEFENSA DE LAS MUJERES DEL BARRIO ITUZAINGÓ DE LA CIUDAD DE
CORDOBA
GRR Grupo de Reflexión Rural, Diputado Mario Cafiero, Frente para el
Cambio, Pablo Bonaparte, Juan Cymes por la Coordinadora de Villas de la
Ciudad de Bs. As.

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