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Universitarios Mapuche: "Están jugando con nuestra paciencia"
Por Pedro Cayuqueo / Kolectivo Lientur - Thursday, Jan. 29, 2004 at 4:28 PM
lientur_noticias@hotmail.com

"Este hecho lo encuentro insólito, demencial. Con esto queda de manifiesto que a estos grupos no les interesa que se repare el hogar estudiantil, les interesa mantener latente y vivo un conflicto que legitime entre comillas los destrozos que frecuentemente se están produciendo en ese establecimiento".

Con estas sutiles palabras el alcalde de Temuco René Saffirio (DC) se refirió el pasado miércoles a la polémica suscitada entre universitarios residentes en el Hogar de Las Encinas y la Intendencia Regional en los últimos días y centrada en la supuesta negativa de los estudiantes a hacer abandono del recinto mientras dure la ejecución de un millonario proyecto de remodelación.

Las declaraciones de René Saffirio, una autoridad por lo general alejada de la polémica gratuita, no dejaron indiferentes a los universitarios, ya sea -nos declaran- "por su falta de conocimiento del tema en cuestión o por la evidente carga de racismo y prejuicios expresados en sus palabras contra de un sector importante de la juventud mapuche". Para los universitarios, Saffirio simplemente pecó de "irresponsable" al meter las narices en un conflicto en el cual no ha tenido nunca algún grado de participación. "A no ser que para él las demandas de los estudiantes sean un tema de seguridad ciudadana , un problema de delincuencia y orden público municipal, como se desprende de sus declaraciones que rayan para nosotros en la paranoia", señalan.

Los estudiantes se declaran aburridos de tener que estar desmintiendo cada cierto tiempo las versiones "oficiales" respecto de un conflicto que pareciera interminable. Pero deben hacerlo. Ya el pasado lunes el Intendente Ricardo Celis había encendido la hoguera al declarar, unilateralmente, la aprobación de un millonario presupuesto del Consejo Regional (CORE) para efectuar mejoras en las dependencias del Hogar de Las Encinas. "Hasta ahí nada malo", aseguran los estudiantes, quienes largamente habían batallado para que las autoridades se decidieran a invertir recursos en un albergue construido a comienzos de la década del 70' y cuyas condiciones actuales de habitabilidad limitan desde hace años con la más franciscana de las pobrezas. Sin embargo, el anuncio de la máxima autoridad regional traería consigo también algunas sorpresas y no muy agradables del todo para los universitarios.

"En primer lugar, Celis informó a los medios de comunicación que sólo se invertirían 80 millones para reparaciones. Esa cifra es claramente insuficiente. Incluso la Dirección de Arquitectura del MOP, con quien hemos estado trabajando el proyecto de remodelación en los últimos meses, han planteado que los trabajos en Las Encinas requieren, por lo menos, de una cifra de 110 millones de pesos, debido a la envergadura de las reparaciones planteadas en el proyecto original y que contemplan siete áreas bastante específicas. Con los 80 millones, sólo se podrán concretar 2 de esas 7 áreas y eso lo sabe claramente el señor Celis", nos señala Julio Marileo, vocero del Hogar Las Encinas.

"Ahora -agrega Marileo- que nos hayan bajado el presupuesto no significa que estemos rechazando el proyecto. Por el contrario, sería estúpido negar que se realizarán las obras en nuestro hogar, ya que todos lo necesitamos. Pero si estamos diciendo que necesitamos concordar con las autoridades algún mecanismo para inyectar más recursos. Una inversión de 80 millones en Las Encinas es hoy una solución parche, debido al grave deterioro en la infraestructura del recinto y que el próximo año volverá a caerse en pedazos tras el invierno. Lo han dicho los propios arquitectos del MOP, quienes han visitado el Hogar en varias ocasiones", argumenta.

Por cierto y contrario a lo planteado por el Intendente en los últimos días, los estudiantes si han buscado canales de diálogo para manifestar este y otros reparos.

"Nosotros tuvimos una reunión, primero, el jueves 15 de enero con la Dirección de Arquitectura del MOP y el Intendente en Temuco. Allí la gente del MOP expusieron el proyecto y nos solicitaron agregar observaciones. Luego solicitamos una reunión nosotros con el Intendente debido a las dudas que teníamos respecto de los recursos a invertir. Ricardo Celis nos recibió el miércoles 21. Nosotros llegamos con disposición de conversar este y otros temas, pero su respuesta fue una serie de insultos. Yo no sé que había pasado ese día por su cabeza, pero siento que el descargó con nosotros todas sus frustraciones y rabias acumuladas en su cargo contra los mapuches. Nos trató de violentistas, puso en duda nuestras necesidades, nos tildó de flojos, exigió que nos fuéramos todos del hogar mientras se ejecutaran los trabajos, etc. Y en esas condiciones, obviamente que no pudimos seguir conversando", relata Marileo.

Amenaza de desalojo

Pero más allá de las diferencias en los montos asignados al proyecto FNDR, ha sido la "prepotencia" del Intendente lo que ha sorprendido y molestado a los dirigentes universitarios, que si bien se caracterizan por su juventud, poseen tanto la experiencia como los conocimientos para enfrentar este tipo de "arranques de pasión" gubernamental. No por nada han logrado negociar de igual a igual -y en distintas y complejas ocasiones- con autoridades de primer nivel como el propio ministro Andrés Palma (DC). "Para nosotros la postura del Intendente resulta insólita y demencial, por citar a su amigo el alcalde Saffirio. El ahora ha puesto como condición para ejecutar las obras que todos nosotros abandonemos el recinto. Las obras están planificadas para durar 75 días, casi tres meses. Si estas comienzan a fines de febrero, estarían finalizando a mediados de mayo. Pues bien, yo le pregunto al señor Celis. ¿Dónde pretende alojar y alimentar, mien tras duran estas obras, a los más de 100 universitarios mapuche del Hogar?", interroga Marileo.

Por cierto la pregunta no es trivial. Según Marileo, los primeros días de marzo comienzan a llegar a Temuco gran parte de los residentes del hogar Las Encinas, actualmente 130 estudiantes universitarios de diferentes centros de estudios de la ciudad. Esto, sin contar los otros cientos nuevos ingresados a la universidad y que -como ocurre religiosamente todos los años- llegarán hasta los hogares existentes solicitando un techo donde poder cobijarse durante el año académico. ¿Dónde irán a parar esa gran cantidad de jóvenes?. No sé sabe con certeza, ya que los canales de diálogo con las autoridades de encuentran congelados, después que el Intendente Celis los amenazará -el pasado 21 de enero- con desalojarlos finalmente con la fuerza pública de dicho albergue. "Una posición, cuando menos, afiebrada e histérica", señala Marileo.

Los estudiantes, sin embargo y alejados de la imagen polémica e intransigente que pretenden imponerles las autoridades ante la opinión pública, entregan abiertamente sus propias propuestas de solución.

"Nosotros queremos que el proyecto de ejecute. Entendemos también que nuestra presencia puede afectar los trabajos de la empresa. Pero ojo. Con el dinero que van a invertir sólo se podrán concretar 2 etapas de 7 que estaban planificadas. Por tanto, los trabajos serán bastante menores y no van a involucrar a todo el recinto. Por ello vemos como injustificado que debamos abandonar todas las dependencias. Nosotros podemos reacomodar a la gente en otros sectores, para no molestar los trabajos de remodelación. Y si eso no es suficiente, proponemos al Intendente ocupar, temporalmente, algunas dependencias de la hoy abandonada Conadi-Sur, que no brinda ninguna utilidad y que tiene espacios como para habilitar dormitorios de emergencia. Nosotros estamos dispuestos a eso, con tal de permitir las obras en Las Encinas", señala.

El tema de fondo

Pero detrás de esta polémica veraniega subyacen, según Marileo, otras aristas no declaradas públicamente por Celis ni Saffirio. A saber, la intención del ejecutivo regional de tomar el "control" del recinto universitario, el cual para el Intendente y su equipo asesor -incluidos los mandos medios de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI)- sólo significarían millonarios gastos e interminables problemas para el gobierno. Lo señaló el propio Celis de manera solapada el pasado lunes 26 de enero, al presentar a la prensa -desde las dependencias de la Subdirección de Conadi- el proyecto de remodelación del viejo y maltrecho hogar universitario. Con el reinicio de las actividades del hogar -señaló Celis- se pondría término también al "exceso" de residentes, lo que a su juicio debiera pasar por una definición clara de "quienes serán los alumnos que permanecerán en el recinto", reuniendo los requisitos reglamentarios para ello.

Estas declaraciones del Intendente no pasaron desapercibidas para los universitarios. "El señor Celis dice que quiere terminar con el "exceso" de estudiantes en Las Encinas. Pues yo le digo que no se trata de un "exceso" de estudiantes. Eso se llama HACINAMIENTO. Es decir, una gran cantidad de jóvenes mal viviendo, mal durmiendo y mal comiendo debido a la inexistencia de otros espacios que los reciban. Celis trata de culparnos a nosotros de esta situación y eso es cuando menos una verguenza, debido a la clara responsabilidad del Estado en no implementar hasta la fecha una política nacional de hogares universitarios indígenas. Nosotros venimos reclamando eso desde el año 1997, fecha en que los propios estudiantes creamos el Hogar Las Encinas, pero la respuesta ha sido la misma siempre: primero represión, luego soluciones parches y finalmente desconocimientos de los acuerdos anteriores. Es un circulo vicioso", señala el vocero.

Esta situación de hacinamiento denunciada por Marileo, no sería exclusiva de Las Encinas. Se repetiría con alarmante similitud en los albergues de Padre Las Casas y de calle Carrera, este último ubicado en el centro de la ciudad. "Hoy todos los hogares están con sobrepoblación. Ahora se viene otro año académico y los postulantes mapuches, de comunidades, se están triplicando. ¿Cómo solucionamos eso? ¿Qué salida le vemos al asunto? ¿Construir más hogares? ¿Implementar becas de residencia? No lo sabemos con certeza, para ello establecimos una mesa de trabajo con el ministro de Mideplan el año pasado y en la cual el señor Celis jamás a participado activamente. Para el Intendente la solución pareciera ser dejar a esos chicos simplemente en la calle, sin la posibilidad de estudiar o enviarlos de regreso a sus comunidades condenados a ser campesinos pobres. Una postura retrógrada y claramente atentatoria contra nuestros derechos humanos", se ñala Marileo

A despecho de lo informado por los medios de comunicación regionales, la intransigencia en este conflicto veraniego no sería propiedad de los estudiantes mapuche. "Nosotros queremos conversar, pero sobre la base del respeto. Nosotros ya no estamos en edad para que un funcionario menor del gobierno, cargado de rabia y prejuicios, nos reprenda como niños. El Intendente está jugando con nuestra paciencia y esto le puede explotar en sus narices muy pronto. Nosotros ya hemos visto pasar tres Intendentes y seguimos aquí, organizados y cada día más fortalecidos como movimiento. Eso debiera tenerle en cuenta Celis antes de crear polémicas gratuitas con nosotros", finaliza Marileo.

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Por xxx - Monday, Feb. 02, 2004 at 3:08 AM

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