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Espacio ABORIGEN en el CCBorges
Por Marta Balbi - Saturday, Jun. 12, 2004 at 6:18 PM
mbalbi@hotmail.com

Envío la disertación que fue presentada el día 10 de junio en el Centro Cultural Borges, y que resultó un encuentro muy importante que enfrentó a personas con concepciones diferentes, pero que se esforzaron por entenderse. Consideramos que es un granito de mostaza más para aportar a la armonización de nuestra sociedad, tan profundamente herida. Enviamos este texto por si Uds desean a su vez considerarlo.

Mi nombre es Marta Balbi. Soy investigadora. Pedagoga. Escritora.

Voy a hablarles sobre LOS ABORIGENES, Su PROCEDENCIA, su PRESENCIA Y la VIGENCIA DE SUS DIOSES.

En primer lugar deseo agradecer a esta importante institución por acceder tan generosamente a darnos un lugar. Y luego a Uds., por estar aquí dispuestos a escuchar esta propuesta.

Cumplo con advertirles que por discreto que sea mi discurso siempre va a resultar demasiado débil para algunos y demasiado fuerte para otros.

Lo que tenemos para darles no sea interpretado como una simple información que enriquezca su cultura general. Es mucho más que eso. Vamos a hablar de los aborígenes, en este caso, argentinos, pero con una clara intención de que lo que se diga contribuya a promover nuevas actitudes sociales.

Y es así porque los hechos y disposiciones político-culturales que se han sucedido en el transcurso de la historia de éste y de cada uno de los países de este continente, estuvieron dirigidas a desterrar al aborigen, a borrarle su propia identidad integrándolo a una identidad nacional común, o a eliminarlo definitivamente.

Las políticas que cada una de las repúblicas americanas implementaron hacia su propia población autóctona ha alentado todo, menos el RESPETO.

Pero hoy las cosas son diferentes. Hace 10 años las Naciones Unidas dieron inicio a la Década de las Poblaciones Aborígenes del Mundo. A partir de ese momento se llevaron a cabo en todos los medios intelectuales trabajos de reflexión y revisión de la cuestión aborigen, lo que dio por resultado una corriente poderosa de ideas nuevas y de compromisos nuevos.

En el presente no hay persona culta que pueda declararse indiferente ante la cuestión indígena. Y no hay nadie honesto que pueda continuar repitiendo sin revisión los viejos argumentos que impulsaron la exclusión social. Tales argumentos tuvieron que ver especialmente con la desvalorización de los criterios filosóficos y morales de la CULTURA NATIVA y por el descrédito hacia sus Dioses.

Como se puede ver, el miedo, la incapacidad de comprender, la ignorancia del extranjero hacia lo que encontró en este continente fue muy grande; mucho mayor que el simple apetito malsano por el oro y otros lucros.

No los voy a agobiar con Historia, pero es preciso que hagamos una rápida revisión de los hechos. Cristóbal Colón no “descubre” América, sino que a partir de la llegada de Colón a este continente Europa Occidental INVENTA AMÉRICA, se construye una explicación de los hechos.

- Para sus habitantes originarios este continente es ABYA YALA; y así han vuelto a denominarlo.
ABYA YALA y AMÉRICA constituyen dos universos axiológicos no sólo diferentes, sino incompatibles, por lo menos hasta ahora.

- ¿Y En qué año viven? Ellos festejarán el próximo 21 de junio el inicio del Año Nuevo
5. 512, siguiendo la antigua cronología que divide al tiempo en grandes períodos de 5.000 años. Pero los Jóvenes del Tahuantinsuyo al escribir la fecha escriben 160.511 años.

Gran antigüedad.

Y, ¿quiénes son ellos? Ellos son ASIATICOS. De ahí provienen sus rasgos, la textura del cabello, el color de la piel, en muchos casos los ojos rasgados.
- Los investigadores norteamericanos dicen que sus originarios llegaron desde Asia cruzando el puente seco que aparece sobre las aguas durante la última glaciación (de Wisconsin) en el estrecho de Bering. En varias fechas pasaron, y algunos de esos contingentes llegaron hasta América del Sur. Nuestros tobas se declaran a sí mismos los habitantes más antiguos.

Algunos otros pueblos originarios poseen rasgos indonesios, australoides, malayos y polinesios.

¿Cómo llegaron hasta aquí? Tal vez navegando a través del Océano Pacífico, impulsados por corrientes marinas.

En territorio argentino hay descendientes de todas estas procedencias. Respecto a la antigüedad el fechado más antiguo que se obtuvo fue el de Tres Arroyos, Prov. de Buenos Aires con 13.000 años; y no se trata de un asentamiento primitivo, sino de una tumba con textiles y joyas.

En resumen, que hace 10.000 años, cuando aún merodeaban los megaterios, armadillos gigantes, el caballo americano y los tigres dientes de sable, ellos ya estaban constituidos en naciones y pueblos bien organizados.

Y les pido por favor no hacer diferencias de nivel evolutivo entre nómades y sedentarios. El modo de vida lo determina el medio ambiente natural y la forma en que se disponen los recursos.
Es sensato, inteligente y civilizado quién sabe adecuarse a su hábitat. Y en cuanto a capacidad de adecuación ambiental no existen diferencias entre nómades y sedentarios.

Se ha dicho que en lo que hoy es nuestro país no existieron grandes manifestaciones culturales. Si de evidencia material se trata sí hay construcciones, cerámica, textiles y cincelado. Pero no dejar rastros está también demostrando de suyo un elevado nivel cultural. Poder llegar a un territorio ocupado durante más de 13.000 años y poder creer que es un territorio vacío, ya que no se encuentra basura, despojos ni residuos tirados, es una muestra sobresaliente de civilización.

Bien, regresemos al tema de la procedencia. Ellos vinieron de Asia y trajeron una cultura con ellos.

Los términos de esta cultura, que damos en denominar INDOAMERICANA (para identificarla de algún modo), es motivo de muchas controversias. Hasta hubo quién dijera que se trataba de una cultura extraterrestre. Hay quiénes dicen que es manifestación de una poderosa y muy avanzada cultura antidiluviana, que fue la cultura de la Atlántida y de Lemuria. Otros más dicen que es manifestación de una cultura universal y perenne representada en Asia por el Taoísmo, el Brahmanismo y el Jansismo.

Sin duda algo muy grande y poderoso hay en esa cultura, no sólo porque ha sobrevivido intacta a todos los intentos de exterminio y disolución, sino porque dejó rastros y evidencias simbólicas majestuosas, en Tihuanaku, en Tenotchitlán, en Palenque, y en tantos otros lugares de este suelo hoy americano.

Pero además porque es una cultura que la propia Ciencia nos está llevando a considerar.

La Cultura Indoamericana es la Cultura de la Tierra. Promueve el respeto por los elementos naturales; el respeto por todas las criaturas vivas, y nos enseña a deponer la arrogancia y el egoísmo como condición para la paz y la supervivencia: breve y poderosa receta.


Su ‘dios’ superior es una ENERGÍA, imposible de representar con forma humana. Es la ENERGÍA GENERADORA.
Esta energía posee una faceta o aspecto femenina y una faceta masculina. Por eso es DUAL; la componen, la completan los opuestos.
La parte femenina es la Tierra dadora, proveedora, sustentadora. La tierra protectora: La Gran Madre.

La parte masculina la aporta el Sol, el Aire, la Lluvia: Los elementos fecundadores.
Los que dan de lo suyo para que la Tierra Madre de “VIDA”.

La VIDA es un valor superlativo. Es el máximo don otorgado por los ‘dioses’.

De hecho la Tierra no es valle de lágrimas, ni es un lugar de prueba ni de paso: es el PARAISO.
¿Y el dolor? ¿No es acaso obra del Mal y del pecado?
El dolor sirve como enseñanza cuando se sufre por haber cometido un error.
Por eso los originarios escuchan a sus abuelos, a quienes tienen experiencia y pueden ayudarlos a evitar el error, y con ello, el dolor.
Entonces, el dolor es una de las facetas de la dualidad, la otra, su complementaria, es el placer. El dolor enseña a apreciar lo bueno, a cuidar lo bueno, que lo hay, y es mucho, y es fuerte.
Y por fin el dolor enseña a ser valiente. Es preciso ser valiente porque la ENERGIA GENERADORA enseña que esta cuestión de vivir es dura, es difícil, es rigurosa.
Exige resistencia, coraje, agallas. Muestra de ello son los rayos, los vientos huracanados, los fríos intensos, las montañas recia, las incontenibles inundaciones, las explosiones volcánicas, los jaguares, las serpientes, los cocodrilos, los tiburones en el agua, y tantas manifestaciones de la FUERZA CREADORA dotadas de colmillos, venenos y garras.
Nuestra occidental teoría del predominio del más fuerte nos llevó a armarnos hasta los dientes y a eliminar con satisfacción todo aquello que nos produce temor. Con ese criterio hemos eliminado todo lo que más pudimos y hemos desbaratado el equilibrio de la Biosfera. Ahora ya están saliendo a buscar otro planeta para vivir, luego de que hayamos destruido éste. ¿Tiene algún viso de sensatez esta postura?
Si los recursos vitales forman una tenue y frágil capa placentaria sobre este planeta, tan reseco y estéril por sí mismo como cualquier otro, entonces es fácil ver que lo indicado, lo prudente, lo civilizado, es moderarse, ayudarse y respetarse.
Y esta es la enseñanza que nos están trasmitiendo esos, a quiénes desde nuestra petulancia nos atrevimos a considerar como ‘inferiores’.
Las Etnias
Y, ¿qué es una etnia?
Es un grupo humano que tiene en serio una historia común, una procedencia común, un lenguaje propio, costumbres, hábitos, gustos y hasta emociones comunes.
O sea que nosotros, los arribados aquí desde muchos lugares diferentes, estamos constituyendo una etnia. Pero va a llevar tiempo y muchas experiencias en común; van a tener que convivir muchas generaciones y va a ser preciso ajustar nuestras ideas, hasta que al fin consigamos sentir la cohesión étnica.
También vamos a tener que construir mucho conocimiento sobre este lugar que es nuestro hábitat, pero conocimiento para aprender a cuidar y respetar, no para destruir mejor.
Y hace falta crear, manifestar, producir, mucho ARTE, que nos coligue, que nos exprese, que nos defina.
Ellos son como son, tienen las creencias y adhesiones que tienen, porque son de aquí. Igual que vamos a ser nosotros con el tiempo.
Y para ser de aquí vamos a tener que aprender la cultura de aquí, porque la CULTURA ES DE LA TIERRA, NO ES DE LA GENTE. La cultura la sugiere la tierra, la suscita la tierra, la propone la tierra. Es la tierra la que le impone al hombre sus condiciones para la supervivencia. Y si no queremos aprender entonces tendremos que padecer, durante 20.000 años, en cueros, sintiendo el paisaje, sometidos a las contingencias del clima, a las inundaciones, los vientos, las lluvias y las sequías
Hasta aprender quién es aquí el que manda
Y hasta aprender a llamar a las cosas por su nombre.

Quiénes son aquí los maestros:
La población aborigen que dejó viva la conquista se estima en más o menos un millón de personas.
Las etnias son:
1. Aymarás, su nación abarca el altiplano sudamericano, o sea, parte de los actuales territorios de Argentina (NO), Bolivia, Chile y sur de Perú. Son los actuales depositarios del santuario de Tiwuanaku, en las proximidades del lago Titicaca. Hablan el idioma aymara, son un millón y seiscientos mil personas.
2. Quichuas
3. Collas, o sea, los pueblos integrados en el Collasuyo, ( Chinchaysuyo (N) Antisuyo (E) Contisuyo (O) y Collasuyo (S)una de las 4 provincias andinas del Tahuantinsuyo. En Jujuy y Salta, 200.000 hab.
4. De los que forman parte los Omaguacas, habitantes de la Quebrada de Humaguaca.
5. Chiriguanos, en Salta y Jujuy, 23000 hab.
6. Diaguita Calchaquí, en Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero y La Rioja, 10.000 hab.
7. Tapiete, en Salta, 400 hab.
8. Chorote, en Salta, 1000 hab.
9. Chulupi, en Salta, 1300 hab.
10. Chané, en Salta, 1500 hab.
11. Wichi, en Salta, Chaco y Formosa, 85.000 hab.
12. Abá Guaraníes
13. Lules-vilelas
14. Tocnocote, en Santiago del Estero, 1000 hab.
15. Guaraní, en Misiones, 3100 hab.
16. M’bya, en Misiones, 4800 hab.
17. Pilaga, en Formosa, 5500 hab.
18. Sanavirones
19. Comechingones
20. Ranqueles, en las provincias de Río Negro, La Pampa y Bs. As., no se tienen datos.
21. Toba, en Chaco, Formosa, Salta, Santa Fe, Buenos Aires, 66000 hab.
22. Mocovi, en Santa Fe y Chaco, 8000 hab. Charrúa
23. Charrúa
24. Huarpe, en Mendoza y San Juan, 400 hab.
25. Tehuelche, en Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, 1000 hab.
26. Mapuche, bajo cuya denominación se reunen diversos puenlos como los pehuenches, puelches, ranqueles y aún tehuelches. Neuquén, Río Negro, La Pampa, Chubut y Buenos Aires, 100.000 hab.
27. Querandí
28. Ona o Shel´nam
29. Yámanas
30. Alacaluf

Sin nombrar a los numerosos pueblos pescadores y canoeros de la extensa cuenca del río Paraná.
También existe un elevado número de aborígenes urbanos transculturalizados en todas las grandes ciudades. Ellos constituyen una cuestión sociológica muy complicada, ya que por cuestiones políticas el Estado Nacional se esforzó por anular idiomas autóctonos y pautas culturales, creyendo sinceramente que la homogenización garantizaría unidad y cohesión nacional. Fue una concepción política desafortunada del siglo XIX, que no sólo costó innumerables vidas, destinos y posibilidades, y que propugnó la destrucción del suelo, las aguas y las finas riquezas territoriales.
Los transculturalizados, ¿también son aborígenes?
¿O sólo podemos considerarlos así a los que atesoran la memoria de su pasado?
Es preciso tener en cuenta que para los pueblos sometidos a dominación colonial fue muy difícil guardar memoria de su pasado, porque fueron discriminados por ello. Así mismo sus conocimientos fueron desvalorizados como superstición.
Las naciones aborígenes fueron ahogadas, sofocadas en su identidad para concretar el "proyecto de construcción nacional". La Cultura de este continente fue ahogada humillando a sus representantes, y el único significado para la palabra CULTURA fue la española y luego todo lo que provenía de la Europa Occidental y de sus imitadores locales.
Luego de tanta desvalorización, ¿se los puede reprochar porque muchos de ellos nieguen su identidad?
Desde la perspectiva indígena estos 512 años de colonialismo fueron el retorno forzado al TUTAY PACHA, al tiempo de la oscuridad.
Sin embargo, es un hecho que la continuidad fue posible, la cultura resistió mediante las formas y técnicas de recopilación y conservación de la memoria, que ha pasado de padres a hijos por la notable unidad de la estructura familiar.
Hoy estos pueblos reaccionan y establecen que la negación de la identidad es igual a la renuncia de los propios derechos y la renuncia a la libertad.
Por esta razón, para recuperar la iniciativa de organizar sus vidas y disponer de su sustento los aborígenes se están esforzando por volver, por regresar como tales.
Nada bueno les valió ni la subordinación ni la integración, que sin lugar a dudas los condena a una desaparición lenta, gradual y sin alternativas.
Es por esto que se inicia este nuevo ciclo, que se caracteriza por el pensar propio.
Muchos hermanos, especialmente collas y mapuches, han accedido a estudios universitarios, la mayoría en la profesión de abogados, y desde este lugar pudieron analizar y entender las leyes que los despojan. La lectura de algunos textos de épica indígena, especialmente los referidos a las rebeliones anticoloniales, constituyeron el acelerador ideológico inicial que dio lugar a la formación de grupos concientizados que están proclamando su derecho a la autodeterminación.
Esta gesta tiene un nombre, el PACHACUTI – o Cambio de Mundo, Cambio de Orden.
Y a nosotros, criollos, nos conviene que ellos sean ellos mismos, porque con ello la sociedad se fortalece y enriquece exponencialmente.
Y si alguien se opone a este renacimiento, a este resurgimiento, es porque tiene torvas intenciones, porque gusta de manipularlos y saca ventajas de esa postración.

Hagamos una sociedad de personas igualmente dignas; con igual derecho a la dignidad.












¿Quién tiene civilización?

¿Aquellos que viven en la selva y cazan una presa para compartir el alimento con toda la tribu,
O los cazadores con armas de fuego que se van de safari por placer, o para encerrar al 'animal' en una jaula y lucrar en las ciudades con las risas de los niños?

En la aldea se trabaja día y noche
Llueva o no
Haga frío o calor
Nada los detiene porque tienen una clara tarea que cumplir: mantener el fuego, hilar la lana, recoger los frutos, machacar el maíz
Aprovechar lo que la naturaleza les brinda

En las ciudades nadie puede decir con orgullo a qué se dedica y cómo es que obtiene tanto beneficio por lo que hace, y los que no obtuvieron lo que esperaban protestan y se manifiestan

Les gusta más que nada a los occidentales sentirse “libres”, sin responsabilidades ni dependencias.
Libertad para poder hacer lo que quieren en tanto se respeten entre ellos sus “títulos de propiedad privada"

En la tribu lo de uno es aquello que cabe en la propia tumba y jamás la libertad pasa por dejar de hacer por los demás.

En la tribu se es libre en tanto se está en condiciones de
resolver respecto a la propia vida sin presiones
Igual que lo hace el águila en la montaña,
De peñasco en peñasco
Sobrevolando los acantilados
Alta en el cielo
Lenta en el aire
Como en suspenso: la libertad de dar curso a las ansias del volar majestuoso y altivo

Los recolectores sólo extraen los tubérculos maduros; a los retoños los dejan para tener alimento después
A diferencia del que extrae todo lo que puede, lo más que
consiga obtener, todo, por gusto y sin razón
porque les fue permitido depredar,
tan sólo porque nadie está vigilando su acción.

¿Qué sentido de la medida tiene la Cultura Occidental?

Los costeros siempre usaron el río, o el mar, sin cometer delito de profanación
Los costeros juntan de la costa lo que necesitan
Bañan en el sagrado manantial a los hijos
Pescan para comer
Se ajustan a las leyes del río y respetan a las innumerables especies que lo comparten con él
En tanto los ‘civilizados’ retienen todo para sí, arrancan, arruinan, exterminan.

Y en cuanto a los hijos: el civilizado limita la procreación como sea, aunque nunca mediante moderación y abstinencia. La limita porque no tiene una clara idea de para qué sirven los hijos; su idea de eternidad es otra y pasa por otra parte.

Para el indio el hijo es el portador de la raza, de la historia, del linaje y de la causa; no hay otro “más allá” que ellos.

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