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Primero de Mayo, ¿Para conmemorar o para celebrar?
Por Andrés López ((( i ))) - Sunday, May. 01, 2005 at 12:16 AM
andreslopez@indymedia.org

Intento en este artículo compartir algunas voces, voces escuchadas, voces leídas, sensaciones y pensamientos para que no se las lleve el viento del olvido. Un primero de Mayo de 1886 en Estados Unidos hubo una huelga general declarada por los trabajadores industriales. Reclamaban una jornada de trabajo de 8 horas. La primera respuesta que tuvo el gobierno fue el genocidio, procesar y condenar a obreros a la pena de muerte y a la prisión. Porque de memoria, de esperanza activa y de lucha se trata el primero de mayo, es el día de la solidaridad internacional de los trabajadores, es la lucha de todos los días, la resistencia de siempre y es la batalla contra la desmemoria que pretende imponer el sistema capitalista asesino.

Una vez conocí a un admirable luchador social, Jon Hillson, periodista, sindicalista y activista norteamericano. Hoy Jon no está en este mundo, pero en sus textos sigue vivo y nos cuenta vivencias, ideas y sentimientos, a continuación un fragmento de uno de esos legados:

“En el feriado por el día internacional de los trabajadores, el Primero de Mayo, 7 millones de cubanos se movilizaron en quince plazas revolucionarias, desde La Habana hasta Guantánamo. La consigna fue “Primero la patria.” Pero para este pueblo esa consigna no es ni estrecha ni xenófoba, porque para ellos “patria es humanidad,” como explicó José Martí hace más de un siglo. Los defensores más conscientes de la civilización, de los valores de solidaridad, de auto determinación, de dignidad humana y auto valoración, están congregados en estas plazas, y en ciudades alrededor del mundo—desde los sindicalista colombianos que arriesgan su vida por marchar y los desempleados argentinos en la Plaza de Mayo que enfrentan el total colapso del capitalismo y la pesadilla de la vida cotidiana, hasta los trabajadores sudafricanos que todavía luchan contra el legado del apartheid y los trabajadores iraníes que están erguidos ante las amenazas de Washington. En La Habana el Primero de Mayo se celebra con militancia y con presentaciones de los logros culturales adquiridos por un pueblo que es el arquitecto de su propio destino: música, danza, poesía, oratoria juvenil y con pompa histórica. Es el fruto de 43 años de lucha. En ninguna parte del mundo se podría manifestar tal demostración de libertad humana. El puro odio de clase debido a estos avances obliga a Washington a su guerra contra Cuba y contra todos los que buscan una emancipación similar. Estos trabajadores en lucha saben, por la experiencia de Cuba, que esta no es una esperanza abstracta sino una posibilidad concreta. Junto a otros sindicalistas de Estados Unidos tengo el privilegio de participar el Primero de Mayo en La Habana. Estoy inspirado. Pero cuando regreso a Los Ángeles, varios amigos, colegas y compañeros de trabajo me informan que el Primero de Mayo en esta ciudad, a su manera, fue un éxito tremendo. De cierta forma, esto me inspira aún más, Diez mil trabajadores y jóvenes participan en dos marchas por el Primero de Mayo, uno organizado por los sindicatos, temprano en la tarde, y el otro organizado por organizaciones de derechos del inmigrante en la noche. Las marchas están llenas de espíritu y protesta en contra de la migra, en defensa de los indocumentados, en apoyo a los sindicatos y las luchas de estos. Hay miles de inmigrantes de toda Latinoamérica, Asia, las Filipinas, miles de mujeres—con o sin documentos. Hay familias y niños, trabajadores de la costura, empacadores de carne, obreros de construcción, limpiadores, jardineros, maestros, trabajadores del sector informal, estudiantes de secundaria y universitarios, todo tipo de activistas políticos, socialistas y comunistas, con banderas y afiches, algunos cantando, otros gritando. Hasta el Los Angeles Times es forzado a cubrir la celebración, declarando que “más de 10.000 personas” participaron en la acción. Muchos comentadores dicen que es la el Primero de Mayo más numeroso en la historia de la ciudad. Actualmente se ha convertido en un evento anual. No es un ritual oficial, pero nacido del original Primero de Mayo en Chicago en 1886: en lucha. El resurgimiento del Primero de Mayo en la yuma—como un día de combate, hombro a hombro con cuando el pueblo trabajador del planeta quien manifiesta su solidaridad y afirman su determinación de defender la civilización en contra el último imperio y crear una nueva sociedad justa y digna—en la yuma, hay razón paraes algo para celebrar. celebrarlo. Por luchadores en todo el mundo—y especialmente en Cuba libre.”

Todavía escucho con fresca emoción la voz del Pollo Sobrero:
"...Hoy queda demostrado acá, claramente, que clase de gremio queremos formar, hoy queda demostrado que con unidad y solidaridad ninguna patota, ningún paramilitar nos va a poner de rodillas y hoy queda demostrado acá que nosotros no vamos a parar ...", (1) Porque eso es lo que quiere el sistema capitalista asesino, que paremos, que paren los reclamos, que pare la resistencia, que reine la resignación. Porque la falta de unidad y coordinación le sirve al gobierno, le sirve al parásito que conocemos con el nombre de patronal, empresario, propietario, gerente, etc.

L@s compañer@s de Caleta Olivia que recientemente lograron la libertad gracias a la lucha del conjunto del movimiento social habían sido encarcelad@s y procesad@s por reclamar trabajo, ellos lo consiguieron hace más de 8 meses con la lucha, bloqueando los accesos de las plantas petroleras en manos, todavía, de los mercenarios monopólicos, hoy cerca de 2 mil compañer@s trabajan en la zona de Santa Cruz gracias a estas luchas.

L@s compañer@s de LAFSA han logrado ganar gran parte de la batalla contra los traidores del sindicato, contra los socios de las empresas que ocupan funciones en el gobierno y contra los narcotraficantes que también están en el gobierno. Pude sentir la emoción de l@s compañer@s cuando hablaban de lo vivido durante los días de lucha, de las fuerzas que les dio tanta solidaridad activa de trabajadores ocupados y desocupados, de saberse acompañad@s de verdad.

Que hermosa red de solidaridad que se está formando, que poco espacio para el pesimismo, que poco espacio para el pesimismo.

“Los tiempos han cambiado profundamente sobre todo a partir del año 1989 al derrumbarse la enorme pared que dividía a los berlineses como símbolo de la confrontación Este-Oeste. Mas la transformación es degradante porque la emergencia de la inopia (pobreza) es un hecho inherente al modelo reinante. El dogma de la clase obrera revolucionaria está desbaratándose ante las nuevas situaciones. En otros espacios se encuentran los actores sociales idóneos para la metamorfosis y la utopía vigente.” (2)

"El nuevo sujeto histórico es un universal concreto en condiciones de parir una nueva era. Una clase no está acabada y completa de una vez y para siempre. La sociedad de clases está siempre en movimiento y la multitud es una marea. Como el flujo y reflujo de su trabajo que alimenta socialmente a los empresarios. A veces es un torrente subterráneo y otras veces emerge. Pero siempre se mantiene en movimiento. Otorgando orden al desorden capitalista; y desordenando ese orden, en busca de un orden nuevo. Por momentos resulta una furiosa marejada y en bajamar, se refugia, en las hondonadas conquistadas por la creciente. A la sazón contundente y en otras ocasiones mas débil, pero siempre resistiendo. A veces los trabajadores acarician la emancipación y otras veces son derrotados. Pero ni aún con la mas brutal represión se puede resoldar, la fractura donde se asienta, la antagonía de la sociedad capitalista: el robo del trabajo humano a gran escala por parte de los patrones. Una dicotomía irreductible contra el capital por parte de la subjetividad del trabajo. Una lava, que antes o después, va a desbordarse. Intentando cuantas veces haga falta la conquista de su plena libertad. Adecuando a cada época su rebeldía y su organización. Salvo que creamos, el desvarío de que no hay mas luchas de clases, y que los propios combates entre ellas no las modifican; en los momentos críticos de esta guerra social, la multitud, pueda destruir las relaciones sociales que sostienen el sistema empresario estatal y estatal empresario. O inversamente, producirse el descalabro de la multitud, revolucionarse el propio modo de producción capitalista y domesticar al sujeto histórico que luchó por abolirlo. Porque compañeras y compañeros, toda reconversión capitalista es una revolución social que se frustró. Las luchas entre clases resultan elementos constituyentes para cada una de ellas. Un biorritmo combativo que las completa, las ordena, desarticula y reestructura." (3)

"... alguien me hizo una pregunta que escuché muchas veces con distintas palabras:
"Teniendo en cuenta las noticias deprimentes del mundo, usted parece sorprendentemente optimista. ¿Qué le da esperanzas?" Intenté dar una respuesta.
Dije que entendía que el estado del mundo era deprimente pero que era cierto que yo era optimista: el que me hizo la pregunta había captado muy bien mi estado de ánimo. Para él y para otros,el mío era un enfoque absurdamente alegre de un mundo injusto y violento.
Pero para mí, lo que a menudo tildan con desprecio de idealismo romántico, de pensamiento lleno de esperanzas está justificado si incita a la acción para cumplir esos deseos, darle vida a esos ideales.
La voluntad para llevar a cabo tal acción no puede basarse en certezas sino en las posibilidades que se vislumbran en una lectura de la historia distinta del usual relato penoso de las crueldades humanas. En una lectura así, podemos encontrar resistencia a la guerra y no sólo guerra, rebelión contra la injusticia y no sólo injusticia, sacrificio y no sólo egoísmo, desafío, no sólo silencio frente a la tiranía, compasión, no sólo indiferencia.
Los seres humanos muestran una amplia gama de cualidades pero habitualmente se pone énfasis en las peores y, con demasiada frecuencia, el resultado de ese énfasis es que nos descorazonamos. Y, sin embargo, si pensamos en toda la historia vemos que ese espíritu se niega a rendirse. ...no tengo derecho a la desesperación. Insisto con la esperanza.
Sí, es un sentimiento. Pero no es irracional. La gente respeta los sentimientos pero quiere razones. Razones para seguir adelante, para no rendirse, para no refugiarse en el lujo privado o la desesperación privada. (...) Sugerí que hay razones. Pienso que hay pruebas. Pero son demasiadas para decírselas a la persona que me hizo la pregunta (...) aquella noche.
"El poder político" aunque sea un poder temible, es más frágil de lo que pensamos. (Fíjense qué nerviosos están los que lo tienen.)
Se puede intimidar a la gente común, se la puede engañar por un tiempo, pero en el fondo, la gente tiene sentido común y tarde o temprano encuentra la manera de desafiar al poder que la oprime. La gente no es naturalmente violenta o cruel o codiciosa, aunque se la puede llevar a ser así. Los seres humanos de todas partes quieren lo mismo: se conmueven cuando ven niños abandonados, familias sin techo, víctimas de la guerra; anhelan la paz, la amistad y el afecto más allá de las barreras de la raza y la nacionalidad.
El cambio revolucionario no se presenta como un cataclismo momentáneo (¡hay que cuidarse de los momentos de cataclismo!): es una sucesión interminable de sorpresas, que se mueve en zig zag hacia una sociedad más decente.
No tenemos que involucrarnos en acciones grandiosas, heroicas para participar del proceso de cambio. Los actos pequeños, cuando se multiplican por millones de personas, pueden transformar el mundo.
Tener esperanzas en tiempos difíciles no es una estupidez romántica.
Se basa en el hecho de que la historia humana no se refiere sólo a la crueldad sino también a la compasión, el sacrificio, el coraje, la bondad.
Lo que elijamos enfatizar en esta historia compleja determinará nuestras vidas. Si sólo vemos lo peor, lo que vemos destruye nuestra capacidad de hacer algo. Si recordamos los momentos y lugares, (y hay tantos...), en los que la gente se comportó magníficamente, eso nos dará la energía para actuar, y por lo menos la posibilidad de empujar a este mundo, que gira como un trompo, en otra dirección. Y si actuamos, por pequeña que sea nuestra acción, no tenemos por qué sentarnos a esperar que llegue un futuro grandioso y utópico. El futuro es una sucesión infinita de presentes y vivir ahora como pensamos que deberían vivir los seres humanos, a despecho de todo lo malo que nos rodea, es en sí mismo una victoria maravillosa.”
(4)

Recuerdo las reuniones previas de aquel primero de Mayo del 2002, muchas organizaciones sociales participaban en la organización del acto, aprendí mucho a ver los tejes y manejes que habitualmente ocurren en espacios de coordinación política. El asesino narcotraficante de Eduardo Duhalde presidía el país. Las asambleas populares eran muchas y estaban bien nutridas de seres con ganas de hacer algo. Yo integraba la Asamblea Plaza de Mayo, con mis compañer@s redactamos el borrador de este texto:

“Los trabajadores en lucha fueron modificando las condiciones de trabajo dando sus cuerpos para triunfar, no para trabajar menos, sino para tener tiempo para la cultura, para jugar con sus hijos, amar a sus mujeres, para transformar sus condiciones de existencia ... han pasados 116 años de la masacre de los 8 obreros anarquistas, y esas luchas que tuvieron lugar siguen teniendo una vigencia más cruda hoy en día. En la Argentina podemos citar las luchas que se vienen dando, entre ellas la patagonia rebelde, el cordobazo, la semana trágica, el correntinazo, la forestal, el rodrigazo, que fueron reprimidas en los diferentes gobiernos democráticos y de facto. Llamamos a la reflexión y a la unidad. ya que esos logros fueron destruidos y el país que tenemos está lleno de fábricas cerradas, los salarios son humillantes y las jornadas extremadamente inhumanas, la subocupación y la desocupación crecen criminalmente y todos sabemos que esto sucede porque seguimos bajo un sistema de explotación capitalista dirigido por el imperialismo, que no cesa de perseguir sus intereses infrahumanos a costa nuestra. (...)Quizá desanima comprobar que nuestra situación ni siquiera es la del siglo XIX sino que incluso ha empeorado en muchos aspectos. Podemos contrastar entre el combativo y glorioso sindicalismo del siglo pasado y el degenerado y engordado, sindicalismo burocrático que tenemos. (...) Los obreros de Zanón, Brukman, y demás fábricas tomadas demuestran que es posible hacer funcionar las empresas y son un ejemplo de lucha y dignidad. Abramos los ojos! Dejemos de delegar el poder, dejemos de exigir y consigamos unidos la victoria. (...) debemos minimizar nuestras diferencias y fortalecer nuestros puntos de encuentro para construir un presente donde el derecho a la vida digna, al trabajo, a la educación, a la salud, a la vivienda, a la alimentación y a la libertad de elección sea una realidad de cada dia. Que se vayan todos. Fuera al FMI de donde sea. No al pago de la deuda. (...) El mejor homenaje a toda la sangre derramada de los trabajadores que lucharon es continuar al frente de la lucha. Antes de su ejecución uno de los mártires de Chicago dijo: "la lucha no termina acá esta lucha va a terminar cuando el resto de toda la comunidad de trabajadores en forma internacional lleven esta lucha a la victoria." Tenemos una responsabilidad histórica por la dignidad de cada ser humando, de cada trabajador. (5)

Una abrazo a cada un@ de vosotr@s, habiten el espacio de tierra que habiten, resistan de la forma que resistan. Salud!

PD: Felicidades Abuelo

(1)Pollo Sobrero, declaraciones ante la asamblea luego de ser liberado el 25 de Noviembre de 2004.
(2) HUMBERTO DECARLI R.
(3)de "La OrgaNización AuTóNoma del TraBajo" por NUEVO PROYECTO HISTORICO Mayo 2004
(4)Howard Zinn February/2005 www.rebelion.org/libroslibres.htm
(5) Propuesta de DOCUMENTO UNICO para el acto del 1ro de Mayo del 2002. Asamblea Plaza de Mayo, revisado y corregido por Osvaldo Bayer.

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