Julio López
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Salio Hjos del Pueblo
Por red libertria - Monday, Apr. 10, 2006 at 4:41 PM

Salió Hijos del Pueblo, prensa de Red Libertaria Argentina

Aqui el editorial y algunas notas....

Nace "Hijos del Pueblo", Periódico Anarquista de Red Libertaria Argentina.
Aquí publicamos nuestro editorial.

Compañeras y compañeros, salud. Y decimos compañeras y compañeros porque esta prensa está dirigida a todos aquellos y aquellas que, sin oprimir ni explotar a nadie, con el perfil bajo y la mirada humilde, de manera silenciosa y muchas veces sin saberlo, hacen girar los engranajes que dan vida al mundo. Decimos compañeros y compañeras y no nos dirigimos solamente a aquellos que han accedido de una manera u otra a la ideología anarquista. Ni siquiera a aquellos que se reconocen de izquierda, o a los luchadores populares solamente. Esta prensa pretende acceder a un público mucho más amplio. Cuando decimos compañeras y compañeros, nos dirigimos al pueblo en su conjunto. Y es que esta prensa tiene como destinatario ni más ni menos que al pueblo. Nos dirigimos al ama de casa que plancha y frega y cose y limpia, sin goce de sueldo y sin ser considerada trabajadora. Nos dirigimos al obrero que se levanta a las 5 de la mañana para ir a trabajar, que cabecea un sueño mal dormido y entrecortado en un tren repleto o que atraviesa la noche con la presión de cinco hijos y el miedo a ser despedido. Nos dirigimos a la doña del barrio, la que salió a cortar la ruta para llevar la comida a su casa cuando su marido se quedó sin trabajo, la que tiene el pecho marcado por las balas de goma, y el alma curtida por la vida dura. Nos dirigimos a los estudiantes que tomaron la facultad y enfrentaron al gobierno, al asambleísta que cortó la calle y decidió que era hora de actuar por sus propios medios, a los trabajadores que fueron al paro reclamando lo que les corresponde. Por eso, cuando decimos compañeros y compañeras, lo hacemos pensando en un sujeto que nos rebasa ampliamente a los anarquistas. Nos referimos a nuestros compañeros y compañeras de clase. A todos aquellos y aquellas que sufren el despojo, el manoseo, la ignominia. A todos los que, sin pretensiones de posarse sobre otro, buscan la salida colectiva. A los y las que, sin teorías ni grandes lecturas, muchas veces con más tesón que otra cosa, tratan de construir una vida mejor. A todos ellos y ellas está dirigida esta prensa, que habla de calles, de esquinas, de suburbios y de los hijos de este pueblo.
Creemos firmemente que no se puede disociar al anarquismo de las condiciones históricas que le dieron lugar. No se lo puede castrar ni se le puede amputar alguna de sus partes de modo tal de adaptarlo a nuestros deseos individuales. El anarquismo históricamente nació de la lucha de clases, del enfrentamiento, de los deseos de liberación de un pueblo oprimido y explotado que salió a luchar. El anarquismo nació de la barricada, de la huelga, del piquete. De los pies descalzos, de la sangre proletaria, del barro. El anarquismo nació del fuego, de la asamblea obrera, de la palabra vindicadora, de los actos de heroísmo de los de abajo. No es el producto de un grupo de intelectuales aislados de su sociedad, de cuatro genios que pensaron como salvar al mundo. El anarquismo lo inventaron los pobres, lo sacaron de sus necesidades y apremios. Y así es que si bien existieron los Bakunin, los Kropotkin o los Malatesta, los cuales cumplieron un papel importantísimo y a los cuales vamos a reivindicar siempre (muchos de los cuales abandonaron una situación de privilegio económico para pasarse a la trinchera del pueblo) no se puede negar que ninguno de sus pensamientos hubiese sido posible sino hubiesen mirado en que situación se encontraba la clase. Así es que Bakunin aprendió a mirar cómo se organizaban los obreros del Jura, en contraposición a sus hermanos ingleses organizados bajo el yugo del Consejo de Londres marxista de la Primera Internacional. Y de ahí nacen los escritos sobre el federalismo, la crítica al centralismo y la autoridad, la búsqueda de la libertad. Porque la libertad es un deseo viejo, por el cual el pueblo lucha desde que fue despojado, muchas veces sin conocer las causas científicas de su mal, muchas veces instintivamente. Pero en cada acto de rebeldía y búsqueda de libertad, ahí se expresa la lucha de clases. Tan pura como terrible, tan violenta como inocente. Pero que no se lea esto como una prédica espontaneísta. ¡Nada más lejano a nuestra concepción! Los anarquistas tenemos tareas históricas, y muchas. ¿Cual es nuestra misión, la misión de los y las anarquistas? Tratar de ayudar a la clase, de brindar elementos para que toda esa fuerza social pueda orientarse en un sentido de ruptura. Ruptura con el capitalismo, con la autoridad, y para que esa ruptura se de en un sentido socialista y libertario. Trabajar cotidianamente para que la clase se haga consciente de su situación, de su rol social, del lugar que ocupa en el sistema capitalista. Militar incansablemente para que nuestras prácticas y nuestras ideas estén presentes en la lucha popular: fomentando la asamblea, la organización federal, la práctica de la acción directa o la búsqueda autogestiva. Difundiendo nuestras ideas, poniéndolas al alcance de todos y todas. Sabemos que no somos millones los y las anarquistas, pero somos muchos más que ayer. Muchas de las experiencias que se dieron a nivel social en los últimos tiempos (asambleas populares, MTD´s, ocupaciones de fábricas, luchas obreras por fuera de la burocracia sindical y en forma asamblearia, luchas estudiantiles al márgen de los aparatos, etc) encierran mucho de lo libertario. Nuestra misión es fortalecer, acrecentar, dinamizar. Somos una pequeña parte del pueblo que, merced a mil circunstancias fortuitas, ha tenido acceso a la ideología. Tenemos por delante, entonces, la histórica misión de dejar de ser poquitos (por más que los poquitos que somos ahora seamos muchos más que antes).
Sostuvimos en otras oportunidades que queremos construir un anarquismo clasista, popular, organizado para la lucha y de intención revolucionaria. Clasista y popular, por todo lo antes dicho: el anarquismo lo pare la clase trabajadora y a ella tiene que volver. Organizado para la lucha, por que de poco serviría nuestro accionar si estuviéramos disgregados o sueltos, o con niveles de unidad tan laxos que no plantean más que caminar juntos bajo un mismo nombre, el de anarquistas, sin construir juntos en forma coordinada y coherente. Y revolucionario, porque no existe la dignidad dentro del capitalismo. No buscamos una sociedad mejor para nosotros solos, para aquellos "afortunados" que adquirimos la idea. El socialismo y la libertad es para todas y todos, no para una minoría elitista. Y para eso, es preciso destruir al capitalismo, aplastarlo, barrerlo para siempre en forma violenta.
Seguir construyendo ese anarquismo que huele a goma quemada, que tiene gusto a guiso de olla popular, que suena como el bombo y el redoblante. Ese anarquismo que corta la ruta, que ocupa la fábrica, que toma la facultad y el colegio. Ese anarquismo que mete los pies en el barrio, que le pelea al puntero del barrio, que se le planta a las topadoras en las villas. Ese anarquismo que va a la huelga, que genera asambleas, que combate a la patronal y a la burocracia. Ese anarquismo que es guerra de clases, combate, odio y amor todo junto. Y en toda esa búsqueda constructiva se mezclan los obreros anarquistas de la CNT-FAI, los campesinos makhnovistas ucranianos, Simón Radowitzky, Juana Rouco, Buenaventura Durruti, Camilo Cienfuegos y el Che Guevara, Tosco, los hermanos Tello, Gerardo Gatti, Darío Santillán y el Urubú, casi 200 años de luchas obreras y otro tanto de luchas libertarias.
Compañeros, compañeras, esta es nuestra propuesta. Construir el anarquismo de los de abajo, diseminando las prácticas hacia adentro de la clase, difundiendo nuestra ideología, organizándonos para hacer efectiva nuestra presencia. Esa es la tarea que nos proponemos desde la Red Libertaria y esa es la misión de este periódico, que no por nada se llama como se llama. Una prensa nacida de los hijos del pueblo, y que a los hijos del pueblo se dirige. Deseamos compartir esto con ustedes, cumpas, y encontrarnos en el mejor de los lugares: en la lucha. Mano tendida al compañero, puño cerrado al enemigo.

Red Libertaria Argentina
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Panorama político – económico
Momento para el fortalicimiento de la clase obrera

Introducción

El actual presidente asumió el gobierno con un 23 % de los votos (obteniendo menos apoyo que Menem, que saco el 27%). Presentándose como la contracara de las políticas neoliberales de los `90, con un programa económico que pretende apoyarse en la “burguesía nacional” para desarrollar un esquema productivista, ha logrado captar el apoyo de más de un 70 % de la opinión pública en el primer año, y hoy supera el 50%. Pero no es por lo que hizo. No ha logrado tener un voto de premio sino más bien un voto esperanzador. Pero no todo en el gobierno de Kirchner son discursos, sino que los mismos están acompañados por un importante crecimiento de la economía que permitió que la misma vuelva a los niveles anteriores a la recesión del año `98 y en ese crecimiento se sustenta el apoyo.
El PBI creció 14 meses consecutivos, cada vez mas sectores se suman al crecimiento, la industria creció el 52% en el periodo sobre todo en sectores de trabajo intensivo (metalmecánica, textil y construcción), la inversión creció y en equipos durables alcanzo el nivel de los `90, lo mismo se ve en la importación de bienes de capital, mejora el índice de confianza del consumidor, creció el empleo incluyendo en ello un aumento muy superior a la caída de planes. El salario real del sector privado registrado está un 8 % por encima del 2001, crece el gasto publico pero aún es inferior al de 1999 en términos reales y con superávit. Crece la recaudación de impuestos (sobre todo del IVA) por mayor actividad económica, se estabiliza el mercado de cambios por la mayor demanda de pesos. Crecen los depósitos privados y dejaron de salir capitales privados al exterior. Por primera vez en años se paga más a organismos de crédito que lo que se recibe al exterior. El dólar se mantiene estable aún a futuro, en beneficio del sector agroexportador, aún hay superávit comercial pese al crecimiento de las importaciones.
El tipo de cambio se presenta como más realista con relación al dólar y al real.

Crecimiento de los bolsillos burgueses y el hambre del pueblo: el modelo.

Dicho crecimiento se asienta en un Nuevo (o viejísimo) modelo económico: la estructura económica se está acomodando hacia un modelo de economía agroexportadora al igual que a principios del siglo XX pero esta vez con poca mano de obra, alta tecnología y grandes extensiones de tierra. La gran cantidad de tierra improductiva sumado al avance tecnológico hace pensar que a este modelo le queda mucho por hacer y las extensiones de tierra cultivada cada año bate un record, pero mientras antes se producía alimento para humanos ahora se produce forraje para la ganadería y para exportación (soja de baja calidad). La otra novedad es que las nuevas técnicas de cultivo comprometen la productividad de la tierra a futuro. La exportación de bienes primarios se complementa con la exportación de algunos pocos productos industriales.
Por otra parte, continuando con la tendencia post dictadura, ha continuado el afianzamiento de la ocupación en servicios en detrimento de la industria, aunque es cierto que se desacelera.
En cuanto al sector externo, si bien subsiste el superávit comercial generado por la devaluación, éste sigue achicándose. Las exportaciones crecen hoy a menor ritmo que las importaciones: se exporta mayor precio pero igual producto por una cuestión de cotizaciones. Las principales exportaciones son agrícolas, mientras que por ejemplo, Brasil exporta más de un 50% de bienes industriales (aquí rondan el 27%) Esto explica porque importamos de Brasil y no al revés.
El pago de U$S 10.000 millones al FMI fue, además de resultado del lobby del organismo y del G7 , fue utilizado como una señal de fortaleza del gobierno, demostrando hacia fuera una buena capacidad de pago. Pero la señal no fue univoca, mostrando también un país entregado para el cachetazo y supeditado a l a inversión extranjera: los analistas económicos y politiqueros de oposición han salido a decir públicamente que el país se vuelve vulnerable al pagar tanta cantidad de un golpe, pero lo cierto es que el pago no se hizo sin antes negociar un posible respaldo con países como España o el G7. En el segundo informe trimestral del Ministerio de Economía del 2005, de cada 100 pesos que se recaudan $12 van al pago de intereses y $13 al de vencimientos, pero la cancelación con el FMI no destina los fondos presupuestados del 2006 a inversión o desarrollo sino todo lo contrario, se acaba de aprobar el presupuesto para el 2006 con las mismas asignaciones para el área salud, educación, jubilaciones y desarrollo social del 2005, no contemplando ni siquiera aumentos de salarios, incrementando sí subsidios a la actividad privada.
La cancelación de la deuda representa sólo el 7% del total quedando así como saldo nada menos que el mismo que en Diciembre de 2001, habiendo pagado de nuestro bolsillo más que nunca en la triste historia económica de la Argentina.
Esto nos lleva al otro rasgo de la política del gobierno, su política de superávit fiscal. Pagar deuda implica aplicar políticas económicas conservadoras (menos créditos, menos inversión, menos gasto social, menos gasto en educación y salud), esto es reforzado por equipos técnicos neoliberales en el seno del Ministerio de Economía. El modelo económico profundiza la brecha entre ricos y pobres y el poco gasto público se reparte tendencialmente hacia los subsidios a la actividad privada.
El pago de la deuda evidencia la escasa voluntad para fortalecer un mercado interno.
Para darle otro carácter a la economía nacional, siempre dentro de los parámetros capitalistas, se requiriría de: una política de aumentos salariales significativa; eliminación del impuesto a la pobreza (IVA); mayor impuestos a los que más tiene; reconstrucción de la industria estatal con los fondos del superávit (empresas de acero, ferrocarriles, desarrollo energético, etc.); creación plan de obras publicas y viviendas; crédito hipotecario a 30 o 40 años o crédito fácil para los sectores más humildes…y otras políticas que generarían un gran consumo y desarrollo del mercado interno.
Esto jamás será realizado, sería declararle la guerra no al capitalismo pero sí al imperialismo. Además falta el sujeto social para hacerlo: la burguesía nacional.
Sin la burguesía nacional, no hay un proyecto de desarrollo de capitalismo independiente. Esto se explica en primer lugar por la r educción de medianos y grandes industriales que produzcan para el mercado interno (una de las raíces de la contradicción con las burguesías extranjeras), proceso que tuvo su etapa más cruda durante los 90. De las que quedan están, o bien diversificadas en varias actividades y asociadas al capital extranjero o bien sostienen actividades que no entran en conflicto con la competencia ínter empresas. Las actividades más propicias para un tipo de planteo tibiamente antiimperialista están relacionadas a la textil, calzado, juguetes y alguna otra pequeña o mediana industria, y en general entran en competencia con China y Brasil. Lo que el gobierno presenta como la burguesía nacional no es otra cosa que una burguesía local monopolista, financiera, y por lo tanto atada a los intereses del capital internacional.

La realidad de nuestra sociedad: la estructura de la miseria y la miseria de la coyuntura

Detrás de estos indicadores se oculta el estado real de los trabajadores y el pueblo, continuándose las tendencias de proletarización y pauperización de la población iniciadas en los `70.
Esta es la estructura económica actual: más del 90% de la población del país es urbana, y un 45% es población activa.
El 98% de los ocupados no son patrones, el 20% de estos son cuentapropistas (casi todos no profesionales), y el otro 80% asalariados.
De estos asalariados el 75% es privado de los cuales el 60% esta en negro.
El 20% del total de los asalariados son trabajadores temporales.
Pero quizás el dato más relevante que el gobierno intenta ocultar con los números de la macroeconomía es la pésima distribución del ingreso, la peor desde 1994. Los últimos datos indican que el 10 % más pobre gana 31 veces menos que el 10 % más rico, y si se toma en cuenta a las familias, la brecha se amplía a 34 veces.
Otro dato muy grafico de lo poco que hace el gobierno por revertir la situación es la estructura impositiva, se jacta de que aumenta la recaudación, pero no dice que los asalariados, que reciben solo el 25 % del ingreso nacional, pagan el 50 % de la recaudación impositiva. Esto no solo por impuestos como las ganancias, que afectan a solo una minoría de trabajadores, sino sobre todo por impuestos altamente regresivos como el IVA que afectan a todo aquel que compra pan o leche.

Pero el optimismo del gobierno es objetable también desde los datos coyunturales.
Ya desde el tercer trimestre del 2005 de desacelera el crecimiento del PBI por la caída en producción de bienes. La inversión interna bruta fija crece pero poco y sobre todo basada en la construcción, las demás se estabilizan (mas allá de que como en los 90’ se incluye en la importación de bienes de capital elementos como teléfonos para oficinas). También se desacelera el consumo.
La industria solo utiliza el 81 % de los obreros que usaba en 1997, con excepción del tabaco y maquinaria de oficina, y los que menos obreros utilizan son maquinarias y equipos eléctricos, metal, automotores, y minerales. Además, de cada 7 asalariados en la industria solo 5 están en el proceso productivo. Cabe decir también que en un marco de mayor tasa de explotación, mayor intensidad laboral, mayor productividad por hora y con salarios reales aun inferiores a los de 1997.
Las cifras son muy graficas, el 70 % de los argentinos gana menos de $900 (a diferencia del 2001 el sueldo promedio ya no alcanza a cubrir la canasta básica), y si solo el 40 % de las familias está por debajo de la línea de pobreza es porque varios integrantes por familia trabajan. Hoy día, el 15 % de los argentinos vive con menos de 65 pesos al mes, y el 30 % con menos de 170 pesos al mes.
Desde 2002 de cada 10 empleos creados 6 fueron precarios o informales. Así, si bien los más pobres obtienen empleos, sus salarios han crecido 6 pesos, mientras que los salarios de los más ricos lo han hecho 539.


En cuanto a la inflación, ésta afecta sobre todo a los más pobres, pues la canasta básica y la canasta básica alimentaria han venido aumentando más que el Indice de precios al consumidor (IPC).
Además, la canasta básica es anticuada, sino sería aun más cara, en la canasta no se incluye el costo de alquiler, situación en la que se halla el 26 % de la población.


El gobierno no tiene intenciones de redistribuir el ingreso, al menos de arriba hacia abajo (se puede ver claramente en el presupuesto 2006 donde los sueldos de los estatales, así como el presupuesto de salud y educación permanecen congelados), sobre todo después de la cancelación de la deuda con el FMI, que le impondrá al país continuar con una política de ortodoxia fiscal para recomponer las reservas.
Estamos ante el derrame del pseudo-progresismo: la producción crece, pero junto con ella crece la explotación, llevándose la burguesía, tanto en términos comparativos como reales, una tajada cada vez más grande de la torta.
Claro está, modificar la estructura impositiva (medida para nada revolucionaria) requeriría tocar a los sectores más poderosos, que con sus 140.000 millones en el exterior (de los cuales solo 2.500 están declarados ante la AFIP) y un nivel de consumo que permitiría cubrir las necesidades de 110 millones de personas, se dan el lujo no solo de pagar poco, sino de evadir en forma grosera, privilegio con el que no cuentan los asalariados, ni los desempleados a la hora de comprar bienes para la mera subsistencia.
Así, nuestro país se inserta adecuadamente en el contexto latinoamericano, el cual según datos del Banco Mundial, se caracteriza por poseer al 25 % de sus habitantes por debajo de la línea de la pobreza, siendo el área más desigual del mundo luego del África Subsahariana.
Y hablando en términos de modelos productivos ( dentro de la tendencia regional, según la CEPAL) nuestra región se inserta en el marco de modelos exportadores sustentados en las comoditties y recursos naturales, con una decreciente participación de sectores intensivos en mano de obra y heterogeneidad en los sectores intensivos en ingeniería.
Como vemos, no mucho a cambiado en el país, la pregunta es que pasara cuando los niveles de crecimiento vayan cayendo, tal como se prevé con las actuales tasas de inversión.
Esto nos demuestra que si bien se ha superado la recesión de fines de los `90, se produjo un crecimiento escalonado de la pobreza, la indigencia y el desempleo: en pocas palabras, consiste en que con cada nueva crisis se toca un techo máximo de los índices de pobreza, indigencia y desocupación y luego, durante el periodo de recuperación económica los índices no logran bajar a los niveles anteriores sino que se estancan (meseta del escalón) en un nivel superior, en la próxima crisis se alcanza un nuevo techo y así con cada crisis el techo es más alto y la meseta también.
El consenso uniforme que obtiene el gobierno contrastado con la realidad socio-económica, nos muestra como el análisis debe escapar al mero economicismo para intentar comprender, no sólo el fenómeno de la explotación, sino el del dominio que ejerce el poder.


La gerencia K del dominio burgués

La aceptación generada por el gobierno no se basa sólo en el crecimiento económico global.
El gobierno de Kirchner viene llevando adelante un proceso de reconstrucción de los canales de participación burguesa, que pretende poner fin al ciclo de luchas iniciado en diciembre de 2001. Sin entrar en detalles de política chica, K esta construyendo poder a través de prebendas a los sectores ideológicamente progresistas, cambiándoles la camiseta (la de Duhalde por la de K) a los intendentes del conurbano (aquellos intendentes que no fueron cooptados par a las elecciones de octubre de 2005, lo están siendo ahora), armando frentes electorales oportunistas en el resto de las provincias y obteniendo mayoría en el congreso.
Mientras tanto las bases del apoyo K, acusan a la izquierda de aliarse con la derecha para destituir a Ibarra cuando ellos se alían con la ultraderecha para gobernar el conurbano. Los intendentes “impresentables” que el proyecto K incorpora son los herederos de Lopez Rega y Osinde, traidores y asesinos del propio peronismo.
Un elemento central de la política del gobierno es la cooptación de los sectores populares que están en lucha (o lo estaban): primero a los organismos de DDHH, luego al sector de los trabajadores desocupados y ahora van por los trabajadores ocupados a través de la cooptación de cuadros sindicales que fueron combativos en los 90 y que ahora serán conciliadores.
La ausencia de una base social legitima, que se movilice, que le dé mística de Estadista al gobernante, la substituye a través de prebendas y así ha conseguido reemplazar a algunos punteros del PJ por dirigentes piqueteros, reemplazar burócratas de Punta del Este por burócratas simpáticos que se sacan fotos con Chávez. Pero ahora sí, con aquellos sectores que siguen en la calle peleando la política es bien distinta: su apuesta es el desgaste y la calumnia (la huelga de los trabajadores del Garraham, por ejemplo), poniendo a la opinión pública en contra (a través de los medios masivos de comunicación burgueses, hoy aliados al proyecto a través de grandes prebendas), dejando hacer para generar caos y luego militarizar o criminalizar la protesta, encarcelar a militantes, mandar funcionarios a boquear para generar polémica y embarrar la cancha, mostrarse como izquierda y dejar al resto como “ultras” o “terroristas” que piden $100 de aumento en los planes sociales o en el sueldo, crear un fantasma de derecha al acecho para buscar la falsa “opción menos mala”.
Dentro de estas medidas, hay que resaltar la gran escalada represiva que se desató sobre los movimientos populares y los sectores en lucha. En términos comparativos Kirchner tiene más presos políticos que Menem (casos como el de G. Roser, donde se encarcela a militantes sin poder comprobar la causa que se les imputa se multiplican, siendo el caso de los detenidos de TBA-Haedo paradigmático), la militarización de Las Heras tras el conflicto de los petroleros repite los métodos llevados adelante en Caleta Olivia hace unos meses, se multiplican los casos de “gatillo fácil” en los barrios y la persecución a los militantes, se reprime abiertamente a las movilizaciones, y la tendencia es al crecimiento de la escalada represiva, aunque legitimada por el supuesto contexto de crecimiento económico.

Lucha libertaria, lucha de clases.

Con la crisis de 2001 se abrió un proceso de lucha caracterizado básicamente por el cuestionamiento hacia los partidos políticos y el Estado. Pero el cuestionamiento no alcanzó para poder encontrar una salida popular y mucho menos libertaria de la misma. La incapacidad, desconocimiento y falta de experiencia, hizo que a la larga los cuestionamientos al sistema se fueran suavizando, y poco a poco se fueran planteando canales de normalización. El Peronismo fue el único capaz de aglutinarlos, y presentarse como puente para continuar y terminar la crisis. El Estado pudo recomponer su dominio, y tras la devaluación de la moneda el empresariado pudo reorientar sus negocios.
Lentamente se fue reconfigurando el avance de la burguesía y el Estado, produciéndose un atraso de los trabajadores tanto en su participación de las riquezas, como la imposibilidad de plantear un proyecto propio. La iniciativa la sigue teniendo la burguesía más allá de algunos arranques populares.
Ciertos canales de dominación burguesa se están asentando y fortaleciendo, mientras que el campo popular sufre la política de represión y cooptación sin vislumbrar una salida.
En este proceso de cooptación, muchos sectores del campo popular fueron ganados por el estilo K, pero el proceso no ha llegado a su techo. En un momento de reflujo como el actual, frente a la caída de los planes sociales y al aislamiento que cada vez más sufren los movimientos combativos, varios sectores se verán tentados de acercarse al gobierno o, por lo menos, a dejar las calles, buscando alguna forma de garantizar la negociación.
Por esto creemos que estamos en una etapa de resistencia, en la que los libertarios y el resto de los luchadores populares debemos orientar nuestra militancia hacia el fortalecimiento de las organizaciones del pueblo.
Desde Red Libertaria llamamos al reagrupamiento de los trabajadores y activistas clasistas, en torno al Movimiento Intersindical Clasista (MIC) y de las organizaciones territoriales y de desocupados que se mantengan en la lucha.
En otras palabras, la tarea del momento es el fortalecimiento y la acumulación política, mediante el afianzamiento de las barricadas de lucha ya levantadas (comisiones internas, barrios, seccionales de gremios ganadas a la burocracia, etc.), creciendo en lo organizativo. Pero el crecimiento en lo político no implica abandonar las luchas reivindicativas. Éstas deben seguir siendo el eje a partir del cual crecer, ya que la construcción de una subjetividad que promueva la superación de la miseria capitalista debe estar basada en la lucha directa contra la patronal y el Estado.
Además, frente a la falta de voluntad política por parte del gobierno de redistribuir el ingreso, la única forma que tenemos desde el pueblo para transformar nuestras condiciones de mera supervivencia en algo que se asemeje a la vida, es mediante la lucha por la recomposición salarial, el fin de este sistema impositivo regresivo y su reemplazo por un sistema progresivo que contemple la división de la sociedad en clases, la mejora del acceso a la educación y la salud, y una participación cada vez más directa en los asuntos públicos que no son otros que nuestro asuntos.
Por eso convocamos a los compañeros que compartan en todo o en parte éste panorama para hacer de la unidad la fuerza del pueblo en lucha. Que nuca más un intento de sometimiento violento de la burguesía encuentre dispersa a la clase.
Que la lucha por alcanzar la satisfacción de nuestras necesidades nos conduzca al camino de nuestros deseos, que nuestro objetivo de revolución social para mañana no olvide el sufrimiento de los que vivimos este muerto ahora, ya que con nosotros serán ocupados los espacios que le conquistaremos al poder hasta hacer realidad nuestros sueños.
Viva la Revolución Social!
Viva la Anarquía!
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30 años.

A 30 años del golpe de 1976, hay cientos de pequeños actos solventados por el kirchnerismo para presentarse a lo largo y ancho del país, cómo la fuerza de centroizquierda natural. A esto debemos sumarles una enorme cantidad de notas, recordatorios, exhibiciones artísticas, muestras, programas de televisión, etc., todos ellos realizados por una pluralidad de actores sociales que van desde el pequeño grupo de vecinos, muchos de ellos sobrevivientes, que con genuina convicción pretenden apuntalar la memoria histórica hasta oportunistas y colaboracionistas de toda laya, comerciantes de la memoria del pueblo cuando no, propagadores y propagandistas de toda clase de tergiversaciones y falacias. Peor aún, sencillamente los amos de aquella jauría infernal, la aristo-burguesía, el empresariado local, logran convertir en ganancias el recuerdo de sus víctimas a través de la publicación de diarios, revistas, libros, etc.
No nos detendremos aquí, a analizar los aspectos mercantiles, del fenómeno, ni tampoco diremos nada aquí que ya no hayamos dicho respecto de los denominados “organismos de derechos humanos”. En cuanto a la postura adoptada por la Sra. Hebe de Bonafini, sin intención de faltar el respeto y sin dejar de exaltar la valentía y el coraje que supo demostrar mientras cientos de leones devenían avestruces, solo diremos que el autoritarismo que siempre le criticásemos, la ha llevado a pensar que puede decidir en nombre del pueblo. Otra Madre, ha dicho al respecto: “...no se puede colgar el retrato de un presidente en la sede de Madres de los 30000 desaparecidos cuando se nos está muriendo de desnutrición un niño cada dos horas...” Baste ello por toda otra expresión.
Si hacemos referencia a la multiplicidad de voces y discursos que intentan apropiarse de la memoria popular es justamente porque en ésta multiplicidad se juega la construcción colectiva de la memoria, y lamentablemente hoy la gran mayoría de los actores involucrados apuestan a la construcción de una memoria sentimental y desradicalizada, una memoria liviana acorde con tiempos de hegemonía de ideas que a fuerza de negar la existencia de clases, terminan por erigirse sobre diferencias individuales y secundarias.
Coquetean con la teoría de los dos demonios, cuando no hacen la ya abusada operación de escribir la palabra democracia “sin adjetivos”, para aludir al régimen político social capitalista imperante. Por ello nuestro recordatorio tendrá la simpleza de enumerar unas pocas cuestiones de fondo.

La dictadura no comenzó el 24 de Marzo de 1976 sino antes. Asomó su cabeza en Ezeiza, y antes aún también.
La dictadura militar vino a trocar por sangre y fuego aquello que la burguesía no pudo imponer por la ley, esto es, un modelo de explotación cuya existencia era incompatible con la existencia de fuerzas populares organizadas. El modelo para subsistir debía exterminar sistemáticamente a los sectores populares combativos, atacar, dividir y eliminar a los trabajadores organizados, destruir o saquear sus bienes para evitar el reagrupamiento, en suma, destruir el tejido social a fin de evitar el surgimiento de la solidaridad de clase, de manera que la reconstrucción del poder del pueblo fuera imposible. El secuestro, la tortura, las desapariciones fueron herramienta nefasta de disuasión de las actividades de resistencia.
La dictadura no terminó. Sólo que posteriormente no fue necesaria ya la fuerza para sustentar el modelo o al menos lo fue sólo para casos puntuales. Muy lentamente las clases populares comenzarían la tarea de reconstruir el tejido social tarea en la que con avances, retrocesos, se encuentran hoy en día. Pero la burguesía luego de recomponer su hegemonía cambiando la modalidad de dominio agotada en Diciembre de 2001, continúa ejerciendo la más férrea de las dictaduras: no importa que su instrumento hoy sea un gobierno con discurso progresista y accionar conservador, tener una o dos caras no es problema mientras se oculte la contradicción principal: democracia sin adjetivos y capitalismo son irreconciliables. Mientras haya capitalismo la democracia será democracia burguesa, es decir una forma política especial para una dictadura social y económica.
La única democracia que no requiere de adjetivos es la verdadera democracia, la de la igualdad y libertad reales, la del socialismo, la sociedad sin clases, la acracia, la anarquía. Porque el pueblo gobierna sólo cuando nadie gobierna.
Pero lejos de querer ahondar en el terreno de las abstracciones queremos afirmar que la dictadura está bien presente, los derechos humanos de los millones que sobreviven hoy no gozan de ninguna garantía, hambre, cárcel y miseria parece ser el destino de una clase desposeída ya no sólo de los medios de producción, sino, de los propios medios de reproducción de su vida.
Claro que muchos “nuevos encantados” por la democracia burguesa hacen hincapié en la reactivación del consumo de las clases medias altas es un factor positivo, lo que no se tiene en cuenta es que la “calidad” de lo consumido ha descendido a niveles jamás vistos. La calidad se exporta, diría un slogan.
Sólo muy pequeños sectores ligados a las exportaciones agrícolas y una ínfima sustitución de importaciones roza la prosperidad.
Otros afirman que el proceso de destrucción del trabajo se ha revertido, sin tener en cuenta que el nuevo trabajo que se genera es también un trabajo de “baja calidad”
Los pobres pagan consumiendo cientos de veces más impuestos que los ricos y ésta situación no se modifica.
Las leyes de flexibilización laboral del menemismo tienen plena vigencia.
La represión es la respuesta cuando la cooptación no resulta.

Para que continuar enumerando, se trata de cuestiones centrales que hacen a la supervivencia inmediata del pueblo. Estamos en peligro ahora y millones sufren desesperadamente, pero en el futuro, de continuar el retroceso popular la miseria será de una extensión nunca antes vista. La próxima crisis cíclica será atroz.
Las tendencias muchas veces no se verifican, pero las condiciones de vida y miseria más extremas existen y se pueden llegar a ellas mediante un firme deterioro como el que vivimos. La experiencia de Haití debe servir como ejemplo.
Por último, como homenaje a los caídos que no esconda las banderas de su lucha, ni intente cambiarle los colores llamamos a las organizaciones populares a intensificar los esfuerzos tendientes a establecer una instancia de diálogo entre pares revolucionarios clasistas, internacionalistas y anti -imperialistas. La memoria de nuestro pueblo es la memoria de la lucha de clases.
Sólo la unidad revolucionaria hará retroceder al enemigo burgués, sólo el pueblo hará realidad la sociedad sin clases.
El anarquismo popular y revolucionario tendrá su lugar en ésta lucha y levantará sus banderas con la firmeza que caracterizó a sus luchadores en su larga historia desde que brotara del seno de la lucha de clases a fines del siglo XIX.
Salud y Revolución Social
30.000 Desaparecidos presentes! Hoy y siempre en la lucha de nuestro pueblo.

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Si estás interesado en conseguir “Hijos del Pueblo”, podes contactarnos a nuestro e-mail red-libertaria@lycos.com, o en estos kioscos y locales:
• Kiosco Plaza Primera Junta
• Rosario 892
• Rivadavia 5391
• Pueyrredón 140
• Rivadavia 3481
• Estación Morón, andenes Norte y Sur
• Estación Caballito andén Sur
• Estación Liniers andén central kiosco Marcelo
• Estación Liniers andén central kiosco Roberto
• Estación Flores Andenes Norte y Sur
• Estación Ciudadela andén central
• Estación Ramos Mejía andén central
• Estación Haedo, andén central
• Estación Castelar, andén central
• Estación San Antonio de Padua, andén central
• Estación Moreno, andén central
• Kiosco Morales Balbín y Córdoba (Merlo)
• Kiosco Piber Plaza de Merlo (Merlo)
• Kiosco Carla Plaza de Merlo (Merlo)
• Kiosco Anden Central de Ituzaingo
• Kiosco Plaza Miserere Andén Sur
• Kiosco Once andenes 2 y 3
• Constitución dentro de la Terminal
• Quiosco Arturo (hall central Constitución)
• Kiosco Francisco (Av. Caseros y Velez Sarfield)
• Kiosco de Pueyrredón y Rivadavia
• Kiosco de Pueyrredón 140
• Kiosco de Pueyrredón y Corrientes
• Kiosco en Corrientes y Pasteur
• Kiosco en Corrientes y Pueyrredon
• Kiosco en Corrientes y Anchorena
• Kiosco en Corrientes y mario bravo
• Kiosco en Corrientes y Medrano
• Kiosco en Corrientes y Federico Lacroze
• Kiosco en Corrientes y Borrego
• Kiosco en Corrientes y Malabia
• Subte B Estación Lacroze
• Subte B Estación Borrego
• Subte B Estación Malabia
• Subte B Estación Angel Gallardo
• Subte B Estación Medrano
• Subte B Estación Carlos Gardel
• Subte B Estación Pueyrredon
• Subte B Estación Pasteur
• Subte B Estación Callao
• Subte B Estación Uruguay
• Subte B Estación Carlos Pellegrini
• Subte B Estación Florida
• Subte B Estación L. N. Alem
• Estación Lacroze
• Federación Libertaria Argentina (Brasil 1551)
• Local de Madres de Plaza de Mayo
• El Aleph Rivadavia y Medrano
- Rivadavia 6800 (y caracas)
- Rivadavia 6897
- Rivadavia 7408
- Rivadavia 6892

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