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Chaco: No es posible morirse de hambre en la patria bendita del pan
Por Parroco Iglesia Catedral de Resistencia - Thursday, Aug. 02, 2007 at 4:18 PM

Chaco: No es posible...
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Una imagen vale más que mil palabras para ilustrar una realidad que duele, que daña y, más aún, que mata. Doña Rosa es esa imagen. 24 kilos, 54 años, ciudadana residente en el barrio Cacique Pelayo de Resistencia, sentada en nuestra Iglesia Catedral.

Así la encontramos este miércoles por la mañana. Símbolo atroz de la desnutrición. Un problema de décadas en el Chaco que sigue sin solución, a pesar de que todos conocemos la realidad.

En marzo pasado, la televisión nacional visitó y entrevistó a Antonio Méndez, Mateo Farías, Lorenza García, Ramón García y Rosalía Estrada, hermanos tobas de Villa Río Bermejito, desnutridos, enfermos de tuberculosis o mal de Chagas. (Cf. TELENOCHE / TN, Canal 13, Buenos Aires, 22/03/2007). En ese informe televisivo tuvimos noticia de la muerte de Aurelina Alejo y vimos fotografías terribles del último Cacique de la etnia, Don Alberto Gómez; de este último se nos decía: “está agonizando, no se puede hacer nada por él”. Más tarde, conocimos por la prensa su muerte por tuberculosis y avanzada desnutrición. Muchos de nosotros también hemos leído o visto en los medios la situación de Doña Beatriz, quien, luego de recibir atenciones en el Hogar Madre Teresa de Calcuta, vecino al Hospital Perrando, retornó a su domicilio y murió también por el mismo mal. ¡¡Ningún organismo estatal, supo, quiso o pudo hacer nada por ellos!! La única solución fue hacerlos esclavos del más ruin asistencialismo… después, que Dios los ampare.

Todos estos hermanos nuestros son símbolos que nos siguen enrostrando nuestra indiferencia más extrema ante las realidades de escandalosa pobreza que tenemos permanentemente al alcance de la mano. En este orden, ya en 2002 el mismísimo Papa Juan Pablo II había destinado U$S 100.000 a la atención de la realidad de desnutrición en Tucumán y el entonces Director de Caritas Internacional visitaba nuestra Provincia manifestando su sorpresa por la inacción estatal en este campo.

Una realidad, pues, que no es nueva, que antecede en mucho los ejemplos citados y que es ya demasiado nuestra, en particular cuando nos acercamos a nuestros hermanos aborígenes de cualquiera de nuestras etnias. Y no son los únicos casos. Cada persona que atendemos en Caritas y sus comedores en nuestras comunidades desnuda el problema en toda su crudeza. Pero basta con mirar los índices de los censos más recientes, para ver cómo esas imágenes-símbolos se magnifican aterradoramente. En el Chaco tenemos uno de los valores más altos de mortalidad infantil, de desnutrición, de analfabetismo y desgranamiento escolar del total del país. Largamente superior a la mitad de los habitantes es la cifra de los que viven debajo de la línea de pobreza. Muchos de ellos están bajo la línea de indigencia, lo que hace aún más urgente una atención que arrime soluciones concretas. Y uno de los tantos colmos es el escándalo de los chicos y adultos que merodean los basurales de la Rubita esperando el camión recolector para aportar “algo más” a la mesa familiar.

Lejos de “elevarse el nivel socio-económico con planes adecuados” a nuestros hermanos aborígenes, tal como lo exige el artículo 37 de la Constitución Provincial reformada en 1994, los antiguos dueños de nuestra tierra ven lesionado este derecho fundamental a cubrir sus necesidades básicas y caen en la peor de las desidias, condenados a la “muerte de los mansos”, la de los que, sin quejarse, ven terminadas sus esperanzas de subsistir y mueren presa de las enfermedades más arcaicas o del mal más grande que hay en nuestra nación: morirse de hambre en la patria bendita del pan.

En nombre de la enorme cantidad de aquellos que, como los nombrados, soportan este verdadero avasallamiento de su dignidad humana, creemos que es tarea del Gobernador de la Provincia y de las autoridades del IDACH revisar y depurar los planteles de funcionarios destinados a las áreas que tocan todas estas realidades que mencionamos y promover una mayor idoneidad en quienes ocupan esos cargos, de modo tal que, quienes no la ofrezcan den decididamente un paso al costado para que así, la atención a los más necesitados, mucho más urgente aún que los tiempos y las urgencias de las campañas electorales, se transforme en una auténtica y real política de Estado.

A la vez, invitamos a todos los candidatos de todos los niveles que intervendrán en las próximas elecciones a diseñar planes concretos de acción, a fin de revertir definitivamente este flagelo social de nuestra Provincia en el corto y mediano plazo.

Rogamos a la Virgen Inmaculada, Patrona de nuestro Chaco, nos ilumine a todos para que no caigamos más en el sacrilegio de que hermanos nuestros deban morir en el mismo lugar donde se producen los alimentos que seguramente, si no media otro estilo de hacer política, seguirán yendo a parar a cualquier sitio menos donde sea necesario.

ROBERTO RAMON SILVA
Parroco Iglesia Catedral de Resistencia.

JORGE HORACIO LESTANI
Vicario Parroquial.

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lamentable
Por Luis Abate - Sunday, Aug. 05, 2007 at 4:44 PM
abateluis@gmail.com

realmente es lamentable lo que esta pasando con nuestros aborígenes, por el mal manejo durante décadas de gobiernos corruptos, que ya ha dejado de iimportarle y de valorar la vida de sus pueblos.
el Gobierno de la Provincia del Chaco realmente debería darles vergüenza, no es posible que hayan llegado a esta situación, donde a nuestros aborigenes, los defensores de nuestra tierra, se estén muriendo por unos dirigentes corruptos incapaces de llevar a cabo una politíca social integradora de las culturas, respetando nuestras diferencias de culturas pero otorgandoles todos los servicios que presta el Estado.

Es increíble que en un hospital del chaco hayan rebotado dos veces a una aborigen que pesaba 26 kg
diciendo que no estaba enferma.
Basta de discriminar a nuestras aborígenes, por una convivencia digna respetando y aprendiendo de la interculturalidad.

muy bueno el texto.!


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