Julio López
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ANTOLOGÍA DEL DESAMPARO
Por Marta Oliveri - Tuesday, Oct. 16, 2007 at 2:36 AM

Tres de estos cuatro libros ya han sido editados en Página de Poesía, publicación digital dirigida por Ramón Fanelli.

ANTOLOGÍA DEL DESAMP...
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ELOGIO A LA LOCURA


A la memoria de mis compañeros de “celda”.
Relámpagos de una realidad que no se nombra.


Carta Abierta


Demasiadas cartas se han abierto en mis libros y como torpes mariposas nocturnas, una engañosa luz las eclipsó en el inicio de sus alas.
Demasiado plural cuando el único interlocutor está conjugado en la primera persona del singular. Aunque no lacrada, esta no es ya una carta abierta a ustedes.
He cometido un error, un acto de utopía pueril, que no es lo mismo que una acción hacia la Utopía. Tal vez he sido exagerada, he escrito desmesuradamente, en el breve espacio marginal que esta comunidad me proporciona. Pero y vuelvo a citar a Rilke, cuando respondiendo a su discípulo el joven Kapuss dice:

“Si puedes soportar un año sin escribir una sola palabra entonces no eres escritor”

Rilke no cuantificaba ni calificaba en esta aseveración; más hondamente, como corresponde al poeta legítimo transmitía una experiencia íntima; universalizaba su individualidad, pero no desde un deber ser racionalizado como experiencia propia, sino desde la necesidad existencial de la experiencia del hombre escritor.

Coincido con Rainer M. R. Escribir, es la respiración de un poeta, no tan sencillo, sí tan necesario. El momento de la escritura tiene el apresuramiento de un llanto a punto de romper, de un deseo irrefrenable, de una ansiedad de diálogo. En esos días en que la soledad nos haría sentar frente a la mesa de un café al irreverente Mefistófeles para compartir unas copas.
Pero escribir es un trabajo de angustiosa responsabilidad.
Cada libro es un caos cuyas leyes, cuyo orden apenas nosotros podemos establecer en lento logos hacia el cosmos.
La intuición poética: esa instancia del alma que bordea el inconsciente, se pone en manos del hacedor hasta ordenarse en un discurso semejante al anhelado.

En estos tiempos hay que tener una extraña fortaleza para ser poeta. Y esto es una evidente locura.
Pero como decía R.Gonzalez Tuñón

“Que todo en broma se toma
Todo menos la canción”



Elogio a La LOCURA

I

Escribe hermana,
la palabra que aúlla
la que dejó contra el muro
su perdigón de auxilio:
Esa alquimia extraña
de amanecer y furia.

Si es tarde ya
y la sábana suda
tus criaturas de hielo
y la sed que da a luz
el real templo del pecho,
mucho ante que a Dios
y su iglesia de fábula,
quedó en fangosa sed de alcantarilla.

Antes de que te sitien el corazón:

ESCRIBE.

Y escribe en la demencia
para entender la muerte
de tus muertos amados
para hablar de los vivos
que arrebató el silencio.
Y hoy predican la música
de las notas ausentes


II


Deja la carta inútil en la botella
que rodará hacia el mar eternamente.
Toma el oro que los otros deprecian:
esa arena de fuego descendido.
Siente en tu boca el sabor de las cerezas
que sólo se abre al suicida
o al amante absoluto.
Y escribe sobre el ángel
del devenir de Heraclito.
sobre los disconformes
de este mundo feliz,
los que huyen de “Omelas”
o del cruel paraiso.

Y canta a la Utopía
que aun pueril nos consuela.
con las sílabas torpes
de un himno que amanece.
Dale mar a tus rejas
que hondee tu prisión
derrotando los claustros.
Pon alas a tu cuerpo
entre asépticas correas
hasta volverlo en pájaro
un latido de viento.

Que ha muerto la locura
pero no su poesía.
Que la palabra es cuna
que ahuyenta el sufrimiento:


III

Federico arrebatado
con polizón de nardos
vuelve con el pez de sombras
que abre el camino del alba

Vallejo muere en París
con aguacero
pero en su amargo cáliz
aún le habla a la infancia.

Baudelaire descansa,
pero no el azul albatros
tan torpe en esta tierra
tan bello en las alturas.

Y Alejandra pide
con el dolor del verbo
que la ayuden
a no pedir ayuda.



Elogio
a la
locura II



“Oh las cuatro paredes de la celda
Oh las cuatro paredes abdicantes”

Cesar Vallejo


I

Y digo el desierto en ella,
en su cadalso agudo
donde hiere el espejo
que parodia a Narciso.

En esta línea de fuego
que es nuestro ser, hermana,
entre la nada ausente
y el repentino abismo,
nos han dejado solas
de condición y verbo;
y somos huellas de un niño
que siempre está a la espera.

Ah, del cadalso agudo
que burla en la Utopía:
este genoma huérfano
dudoso mapa del alma.
O el abrir cada cofre
de la historia soñada
y encontrarlo vacío
de todos sus aromas.
Oh, las cuarto paredes abdicantes
Oh, las cuatro paredes de la celda.


ll

Ay, de la inmensidad
que mira la dulce fuga
y hoy llora contra el marco
de nuevas religiones.

Se muere la vida,
hermana mía,
adelgaza el poema
en cada niño
que en el hambre quiebra
su esqueleto de pájaro:
angelitos sin tiempo
que no sabrán del cielo
porque nunca podrán
Amar la tierra.

Y qué decir entonces.
Si no es luz la palabra
que se geste tangible:
obrera de los sueños.
¿Despertar de la nieve
al corazón dormido?
¿Derrumbar los muros
que protegen al príncipe
de esta gran muerte roja
con su máscara en ciernes?

III

No puede más el verbo,
de no poder se muere,
de excesivo y solitario
de entregar transparente
la angustia y la ternura
a un virtual soberano,
que juega haciendo szaping
con el dolor del uno.

Mientras Nerón corona
en ese gesto eterno,
al hombre sin cabeza:
Nuestro Gran Paradigma.


Ah, las cuatro paredes de la celda
Ah, las cuatro paredes del silencio.


IV



Escribe en tu cuerpo, Hermana,
la metáfora pura de la cuna y el bálsamo,
que tu ánima gima en noches como esta
y tus pechos reclamen
su condición de fuente.

En tí está la metáfora del agua
el manantial de la vida
está en tu vientre.
La que seca las lágrimas del niño,
la que abriga los pasos del errante.

Ella es Alfa y Omega,
el principio y el fin
“Enjugará toda lágrima de sus ojos,
y ya no existirá ni muerte,
ni duelo, ni gemido”.
Tú, hermana de sombras,
desterrada de la historia,
demonio de los mitos
pitonisa de los poderosos:



Un día habrá entre días
que tus huesos sepultos,
eclipsen , por fin, la noche
con su aurora doliente,
y bramen tus cenizas,
niña bruja, en la hoguera,
con la voz de la magia
arrasada por el hombre.

Y serás la deseante
la que brota en los muros
del estéril cadalso
del agudo cadalso...

de las cuatro paredes de la celda
de una historia abdicante.











ELOGIO
A LA LOCURA lll


“Dejadme dolerme, si lo queréis, mas dejadme despierto de sueño con todo el universo metido aunque fuera a las malas en mi temperatura polvorosa”
Cesar Vallejo





I

Si todo fuera como el mar.
Y la locura un sueño entre cristales
que de un barco abandonado
que el remolino quiebra.
Y entrar en ella consistiera
en ese gesto brumoso del soñante
que entre ser y no ser se precipita.
Y más allá del límite, como a veces ocurre,
acogiera al soñante el misterio del vuelo:
El mismo añejo vuelo que perdimos
desplegando en los vientos su osadía,
su potencia impotente de vigila.


Esa gran maravilla
de arrancarse para siempre la cruz,
hermano absurdo.
Ah, culpa sin porvenir,
Cáliz de furia.

De la cruz, para siempre
abrigando la herida
como un niño va a la cuna
en brazos de su madre
(ay, cuenca de añoranza)
como un ángel perdido
reedita el paraíso.

No hay riqueza más honda
que este vuelo:
Sueño de los sueños
conquistando lo eterno.

Doy por él mi vergüenza,
mi sentido, mi llave,
y el pedestal magnífico
de una vida correcta.

Doy por él mis cadenas,
Mentidas en nidales
donde reptan las fábulas
de los hombres acríticos.

Doy la fama extraviada
que se ahoga en sus mieles,
circular embeleso
que devora su origen.

Nada es mayor en este mundo
que una locura azul
en el umbral del verbo.

Nada tiene mayor sentido
que la tormenta
que llora nuestro llanto
que el volcán
que exhala nuestra ira
que el deseo infinito
de la fuga.


Aquellos locos no “egregios”


Ellos aún populares, aún huellas luminosas, que perfuman la historia con un depurado aroma que ya no les pertenece, y por lo tanto no molesta. Aún célebres, ganadores de milenios ordenados en su nombre, embellecedores de los palacios de los poderosos, mitos de la tragedia heroica y grandiosa de la humanidad.
Ellos no son ni serán jamás aquellos “locos egregios”
El sentido profundo de sus deseos ha quedado en las sombras, más anónimo que aquel que transita en los desiertos.
Ellos, los grandes poetas de la Utopía, han terminado sólos clamando en el desierto de la multitud presente:
Camile, Alejandra, Vincent, Jesús. Todos fueron negados, por su tiempo, para tales torturas, cualquier homenaje es una broma por lo menos macabra.
Por eso mis palabras sólo quieren recordarlos en el instante posible de la crisis, extender hacia el pasado una mano de empecinada y loca fraternidad.
CAMILE

“ Le decían nos servimos de una alucinada
Para encontrar lo que buscamos.”

De “Cartas desde el manicomio”
Biografía de Camile Claudel


I

Aún los círculos
concéntricos del agua,
cuando caen desde el puente
tus criaturas, más vivas en su mármol
más de alma en su arcilla,
que toda la templada
perfección de lo existe.

Ah Camile, la que emigra
de su época infame.
Hermana a la que exilian
los poetas del bien,
los monarcas que escriben
la historiografía.
del Areté y su séquito de ideas.
Ese eclipse perpetuo del poema
que agoniza en las enciclopedias

Camile ellos no saben
que la poesía es viento,
que hay un pájaro de luz
y uno de sombras,
amaneciendo el tiempo,
anocheciendo el día
sin Cronos que devora,
sin Virgilio que guía.

ll


Mármol de luto en pedazos
veo tu noche ;
esa última noche del deseo
cuando el gesto del ir
pide un milagro:
Que cada mármol
vibre bajo el puente,
que caigas como Ofelia
hacia un descanso
de flores en el cuerpo y despedida.
Y tus criaturas no hundan su materia,
que algo más hubo en ellas y era el gesto.

Tu alucinación hermana, era la vida:

La trinidad del alma
en eterno combate.

El beso y ese roce inaugural
la pasión detenida y palpitando.

Pero vivir Camile
es comprimirse
para ocupar la sombra
del cuerpo permitido
hasta la cifra exacta
que nos designa el día
en que habremos de ver la luz
o hallar la sombra.

Vivir es accionar los mecanismos
del histriónico gesto del presente.
es herir la grandeza en cada rito,
es callar sobre todo,
callar siempre.

Que no imagine nadie
que en tus manos,
ay, pequeña exiliada,
tembló un ángel.

III
Aún recuerdo esa noche no vivida:
la tormenta del mármol
desgravando tu cuerpo,
aquel puente y el agua
de círculos concéntricos.


Nadie te escucha, ahora.
Nadie entiende.

¿Habrá quedado el gesto?
Decidiste la arena.

Pero la arena es noble, Camile,
siempre despierta las páginas
del mar y el viento
hacia el sin límite

y muestra su grandeza
al hacedor sin cruz,
al poeta sin clavos
que en el mar se descalza
de gravedad alzando
un gesto de plumas
y eternidad sobre el agua .

Decidiste la arena,
te decidió la arena.


Tu escultura no cabe
en el mármol tan grávido
tu escultura es metáfora
de todo lo intangible.

Pinceladas


l
Nace en la noche
una luz aterrada
de su belleza.

ll
Gime el azul
negro látigo en cuervos
saben tu muerte

lll
Sol de penumbras
esa angustia amarilla:
último trigo.

lV
Furia de amar,
tu pincel desterrado
en la desmesura.

V
¿Es la locura?
o un mirar asustado
de su grandeza

Vl

Diré tu nombre
el principio y el fin
sed en la línea.


Vll
Diré tu sueño
yo también pondré sombras
a esta vigila.

Vlll

En pinceladas
de un vértigo hacia el hombre
todo es “a penas”.

lX
En amarillo
Él bendice la cruz
que lo desangra

X

AUTORRETRATO
tu Girasol: o un hombre
que se agoniza.

Xl
Tensar el aire
saturando de abismo
toda existencia.



Xll

El solitario
pide aferrado al mundo
que lo abandone.

Xlll

Recuerda siempre
nadie estuvo con él
y era de día.

XlV
El suicidado
araña la espesura
de los profetas.

XV
¿Valió la pena
tanta pena en los trazos
del hombre solo?

XVl

Ah, ley de leyes
renegar del presente
que desespera.

XVll
¿ Quién te profana?
un liviano marchand
sepulturero?

XVlll
Goza el idólatra
edificando templos
de lo que sangra.




VINCENT

I
Antes que tu pincel, Vincent
era sólo carbón el instrumento:
fidelidad del recuerdo de una mina de esclavos
donde dabas inútiles sermones.
Tú, sacerdote de corazón abierto
qué pobres las palabras tras las llaves del dogma.


Con los sueños de un místico
llenabas el rasgo abandonado de los hombres
de huesos en la piel como un rompecabezas
tratando de armar un rostro de la vida,
niños con el pecho igual que arpas dolientes
y mujeres de gris rezando la costumbre
esperando el regreso del exhausto
a 600 metros bajo tierra.

Y siempre en la memoria la explosión latente
un presagio de llamas y esquirlas en el cuerpo
II


Tu no creías Vincent en liturgias de hielo
ni en perfumes prolijos que humillan la tristeza

Y te hollinaste el rostro repartiste tus ropas
con el secreto anhelo de los panes de Cristo.

Pero solo hubo un exilio, de admonición y culpa.
no era tiempo de profetas, tanto Nerones hubo .

Decías tu sermón en los primeros días
de tu bella locura que transitó hacia al cuervo.

Como el bastón de Pedro florecido en la tierra.
Dabas luz a los náufragos del barco subterráneo.

Pero sabias, del dolor en las entrañas,
que no curan los cirios ni el vaporoso incienso

de la tuberculosis y el lecho de estropajo
donde no acude el sueño,
porque noche es insomnio
que no calman los salmos,
ni el leve pan de Dios.


III

Por eso fue tu madre la antigua carbonilla
quien dio luz al pincel, tu mirada era otra.
Te inundaba el contraste de la belleza infame,
y el hombre hecho de sombras
bajo lumbres de aceite.

Como el bastón de Pedro
de clavarse en la tierra
tus colores vibraron
de angustiosa hermosura.



IV


Quisiste ver el centro de la vida
Y así parir un mundo paralelo en tu obra,
un mundo después del girasol que sufre.
Un mundo más allá del huracán de estrellas.
Un tiempo con los árboles de Saint Remis floridos.
cuando el mundo enamora y nada hiere.

Decir que no era todo y demasiado.
Que escupieron tus lienzos los idólatras,
es lo que siempre han dicho
para curar el alma y dejar al hombre muerto
perfumando la historia.








V

Pero hermano, la locura
aún te mira y te abrasa,
poderosa en su marginación de siglos.
Ella, sufre tu cuerpo
y no amará tu mármol,
si no lo imperceptible del trazo de tu vida:
Lo ondulante y lo ríspido
Tu latido en las noches de las velas y el viento,
Y aquello que se esconde en el vago pretérito:
Hermano, tu ternura eclipsada por cuervos.


ALEJANDRA
“Hablo de lo irremediable pido lo irremediable.”

Alejandra Pizarnik
De “Extracción de la piedra de la locura”


Cubrirte con la mortaja color lila
el único color que llora
en el espectro solar.
En lila todo, irremediablemente
Enubecer las ramas del verano
que trepa a un mediodía frígido:
Saltimbanqui del tiempo
jugando entre estaciones
suponiendo los frutos,
diversidad de goces:
la domada sonrisa.




II

No hay tiempo en tu muñeca
verde, celeste, rosa:
Esa mancha en el camino
de una muerte tan niña
que ya nadie distingue.

No puedo más que inventarte
en mis palabras.
No puedo más que darte
la respiración de un aleteo:
un eco de mi latir,
un doble sueño en mis párpados.

Hace tiempo se fue el barco mí
Alejandra:
aquel que partió llevándote,
Llevándome...




llI

¿Es entonces que morimos, compañera?
¿Cuándo la garra es garra
y cuando es seda?
¿Qué hace que la otra orilla que no existe,
nos enamore igual por lejanía?
¿ Que hace que despertemos bruscamente
en una emergencia azul por ver el día?
¿Que hace que de nosotros brote el cielo
y en igual registro mítico el infierno,
que podamos volar el absoluto onírico,
en infinito de paz o de tormenta?



IV

Ah quisiera que esta noche te sentaras
en el blanco sofá para decirme
que mi ángel, aquel del ala rota
que tengo ensombrecido en una caja
te ha contado los secretos de mi insomnio:
¿Quien busca la libertad , mi desterrada,
aquel que pide a gritos la infintud del cosmos?
¿No es muerte lo que dice con palabras del cielo?.
¿O es libertad la muerte?,
¿Es que hay un sustantivo?

Yo casi, hermana, la he visto
Y era un lento perderse:

Solos, tan solamente
se van los ojos a la ceguera,
la lengua a su mutismo
el cuerpo a su parálisis.

La muerte no es paisaje
es un ser que se encapulla
hasta cerrarse en un no sin territorio.

Pero hablemos un rato
que tengo aquí tu vida.

Y aunque tú no lo sepas,
me acongojo de ti :
de tu mano extendida
reclamando la ayuda
para que nadie sea necesario.
Un beber de ti misma,
azularte de puras
estaciones de infancia.
Demasiada la ausencia
para amar la palabra,
cuando el silencio es mucho más preciso.

Pero estoy aquí, Alejandra,
acorralada de vida,
sin la dulce locura
de perderme en mi fábula.
Yo en el borde del grito,
yo en el borde del llanto
como un canto rodado
voy gastándome en polvo.

Y tan endurecida, y tanto y tantas veces
Y tan seca de bellos precipicios
de aguas ondulando los signos infinitos
de mi único consuelo: la palabra.

Por eso Alejandra no me niegues ahora
tu pequeña figura, tus ojos lejanísimos,
dame tu mano fría, niévate en mi corazón
hasta inundarme el alma de vendavales íntimos,
de largas noches blancas que nunca he conocido
y lobos de alto aullido en doliente hermosura.

Y si en el fondo, hermana, como han dicho
“ si en el fondo de todo hay un jardín”,
llévame de la mano que mi cansancio es largo.
tanteando coordenadas en el eterno páramo.

“INRI”
“ Siento en mi alma una tristeza mortal ”

Palabras que dice Jesús a Pedro en el huerto de Getsemaní. N.T

I

Y en el huerto de Getsemaní,
el hombre dijo al padre:
- Aparta de mí este cáliz
no me obligues a beber
de esta copa de muerte -
“¿Que ha pasado con el árbol
florecido en días de infancia,
cuando tú resplandecías
en la otra copa del mundo?

Era mi amante el aire
que me llevó a las cumbres,
el agua que corría me dio la eternidad.
Dios fluir : de tu nombre extraje
el pensamiento que hermana
nuestras vidas en eterno torrente.
Ah, como el agua corría
en manantiales puros
consolando el desierto,
ablandando las culpas
de mi pueblo en exilio.
Y aun así, no habrá música
que calme este quebranto.

Era tu rostro Juan
la azul sabiduría
del que sabe que amar
es dar a luz sin límites.
Tú dijiste:
- Es el agua, purificad el cuerpo,
reverdeced, en nuevas floraciones -.

Tú eras el agua, Juan, yo el fuego impaciente,
flotaba por el viento de las torres del cielo,
buscaba mi morada entre los ángeles
cuya metáfora viva es sólo un pájaro.



II


“Pero, ahora inasible
en la muerte hipotética,
en la temperatura
congelada del mito,
me miro entre los hombres,
y quiero ser un hombre,
o una mujer pincelando
innumerables cunas.

Locura. Ay locura,
No me has dado la vida,
has llenado de presagios
mi común nacimiento”

Él huía hacia Egipto,
El báculo de Herodes
puso grana en la tarde
por la sangre inocente.


“Yo abrazaba la culpa
como cruz prematura.
Una voz me hablaba
en las alturas”:

- Han muerto por ti,
escucha como llora
Raquel al degollado.
Vivirás a la sombra
de los niños fantasmas.

Tú serás, el hermano
el gran sobreviviente - .

El hombre gime en su copa,
“OH Señor,
no me obligues.
Yo no quiero la cruz,
quiero el agua fluyendo,
el porvenir del alba



Dadme el alba señor,
que al fondo solo intuyo
la bruma y el madero”.

IV
(Coro)


No queremos la cruz,
no el absurdo Gólgota.
Hemos nacido al margen
de la tibieza humana
Porque somos el fuego
o el agua caudalosa,
porque somos el aire
ondulando la historia,
Tres veces nos ha negado
la cordura
y de tres a un millón
y miles repetida,
ha prohibido levantar
pierda sobre la piedra
el templo de utopía
su clara arquitectura.

No queremos la cruz,
ni las correas
ni los límpidos gráficos del alma.
Somos el caos perfecto del poeta.
saturando la paz con girasoles
o suicidas que amaban "la otra orilla”



Angustia de vastedad,
Hermanos,
cómo duele la belleza,
contra la sombra breve
de una vida tan breve.

Dios volverá con nosotros
cuando no sea necesario
que existan entre nosotros.

Dios es caos y cosmos:
Una ciudad remota,
Jerusalén Celeste
que baja de los sueños.


Las palabras del loco...



Primer poema

I


Hace tanto que digo
no me quedan palabras
no es cuestión de alfabeto
aún recuerdo su línea
ondulando hacia dentro
de las aguas profundas.
Aún me hieren las notas
de la lira de Orfeo

Se trata de otra cosa...
Si pudiese explicarlo:
Oscuro de su vértigo
un abismo en la cruz.
Es el día cansado
igual que una gran obra
demasiado exhibida
en su vieja tragedia.
En el último mito
es el alma que sabe
que pierde para siempre
su metáfora.

II

En este día antes de que renuncie el corazón
y las estrellas revelen su condición tangible
antes de redundar en lo finito
de herirme entre la piedra y el ángel

Supongo un claro de luna
sobre el silencio homicida
Creo la última locura
entre templos y ruinas.

Como decir :
He aquí una pluma, apenas
con la que has de escribir
tu testimonio.

Morir de muerte frágil
como el párpado tibio
reclamando la sombra
devenir en un agua
contingente y hermosa.

Infinito es criatura
eternidad y límite:
renuncia verde del árbol
que ondulando besa al cielo:
Así son las palabras del poeta


III

Cuando todo acabe,
es decir, apenas, el fragmento que soy,
habrá un mínimo testamento azul
el esqueleto de un pájaro
y un destino mortal
entre paréntesis.

Lo humano es sólo el fuego
entre muros silvestre
la estatura del alma
ese Dios enunciado entre destellos.

Cuando todo acabe
comprenderás al fin
que efímero y eterno
son apenas sinónimos
En aquel territorio sin línea ni alfabeto
Allí donde concluye el diccionario
Y en la palabra el devenir se inicia.


Segundo poema


Mira mi noche en llamas.
Pero observa mejor:
verás cenizas.

Criaturas cómo el fuego
en lenta ondulación
van quemando la danza de la vida.

Y contempla la noche
del dolor en el pecho,
la noche del insomnio Inevitable

obsérvame en mi luto
con mis manos aún torpes
o para siempre torpes,
pausando el pensamiento,
en letras que se agolpan.
para hacer lo imposible

Mis palabras: criaturas,
que doy a luz en sepia
de una abstracta y mortal fotografía...

Dios está con vosotras.
en la mala costumbre
de exigir su existencia
en los sueños de un loco.

Mira mi noche en límite,
que huye de su almohada,
para evitar el cuervo
sobre el cuerpo dormido;
sobre el inerme trazo
del alma derrotada,
la que se expresa en vértigo:
Simultánea. memoria

Allí están las edades
que el tiempo ha abandonado:
la criatura que llora
a los pies de un recreo,
la que canta palabras
que aún su alfabeto ignora.

Allí está la pequeña
silla de verde raso
esperando a la princesa
que se narra a sí misma
con no más de seis años
en su cronología,
y no menos que eternos
en pasión de princesa.

Y verás las banderas
endureciendo plazas de palomas
que huyen de los gases y del casco.
del estruendo y las balas

Y verás treinta mil fantasmas
que en la flama
se incorporan de fe
y humanidad que calla

Y aunque sean ingrávidos
están allí los tristes
Erdosain y su rosa,
que nunca fue blindada
tal vez, precisamente
porque amaba las rosas.

Alejandra exiliada
de la vida en su vida
mientras llama a la muerte
con azul desafío.

Las palabras de un loco
Son todas las memorias:

las del tiempo y el viento.
del tiempo del hombre
que dibuja los números
líneas y bellas brújulas,
para hacer un sendero

del viento las del otro
que cruzó edades,
y aun tiene entre sus manos
latiendo un nacimiento.
.
Mis amantes fantasmas
- Encomiendo a vosotros
la locura y el cántaro
de las aguas del río
de contraria corriente-

- Encomiendo a vosotros
mis ángeles agónicos,
mis lágrimas perdidas,
mi unidad tambaleante-


III.

Oh, cielo de los locos
asilo del sufriente
Recuerdas la dulce Ofelia
que murió en las alturas
y dicen que era el agua
de vulgares nenúfares,
de helechos como pulpos vegetales.
Ella, la dulce Ofelia
se recostó en un cielo
de acuáticas estrellas
pero nadie lo supo.


IV

Ah cielo de los locos
sólo en tu éter creo
llegando al territorio
donde ya no hay palabras,
y el luto crece grávido
en los ángulos rectos,
y las lámparas dicen
lo real como un cuadro
innecesario, estático,
un presente, que emigra
sin culpa hacia el abismo.

Mis fantasmas amantes,
las palabras del loco,
nada pueden hacer
si no convocan lágrimas,
un diluvio de lágrimas.
por la vida partida:
la triste inteligencia
de los seres que amaron
alguna vez la música
que nacía del fondo
de todos los misterios

El solitario dice :
- He aquí lo que dejo,
una puerta sin casa
y una llave enemiga del candado
una llave ignorante de clausuras.

Lo demás, lo que queda
lo dejaré en tus manos...

Ah, locura en tus manos
encomiendo mi espíritu -


EPILOGO
Elogio a la locura, es decir, un río que reclama la corriente contraria porque sabe que de seguir, su curso morirá subterráneo. El gran océano está del otro lado. Tiene un extraño recorrido, de negados seres, y mitos que no pudieron alumbrarse con la aristocracia de la historia.
La humanidad es la flagrante Odisea de una violación.
Y su historia una sucesión de “hechos” derivando en cegado evolucionismo. Un edén de cenizas, con espejismo de oro. Olimpos, imperios, cúpulas científicas de una modernidad sin esperanzas.
Nuestro impulso histórico no es al fin de cuentas, más que una misma quimera repetida: angustia de mortalidad traducida en símbolos de abismo. Suposiciones en última instancia, pero que una avara y miedosa inteligencia ha transmutado en la gran odisea del hombre: el progreso.

Pero ¿qué es el progreso si la infelicidad se mantiene intacta, asaltando las quimeras del hombre como los cuervos súbitos ennegrecían el cielo de Van Gogh?

La locura, es finalmente la respuesta de la pasión contra la incertidumbre de un mundo que nunca será a imagen y semejanza del hombre. Por supuesto en tanto éste no se tome el trabajo de derrumbarlo o asfixiarlo en la hoguera como respuesta a su rebeldía.
Esta otra locura comprende que la rebeldía de la vida natural contra el evolucionismo es la única esperanza que le queda a los seres vivientes.

Escuchemos por una vez seriamente las voces de los “locos”, antes de que la asunción de la estupidez, humana (esa inabordable y perseverante modalidad de la cordura), se nos vuelva realidad irreversible.


FIN DE ELOGIO A LA LOCURA
14 de agosto de 2000

EL ÚLTIMO SENTIDO DE NOMBRAR



RETRATOS

Cuánto es lo que nombre de ser da su sentido
valor de inmensidad
O angostura a la muerte.

Apóloga de la renuncia
Tú lo sabes has dado fin al sol,
al criterio mágico de lo diáfano
Al criterio mágico de la sombra.
Y también negaste al pájaro:
ese verbo infantil que vuela
en todo sitio
Felices para siempre
Tú sed de eternidad,
De princesita en puntos suspensivos
Hacia un castillo en cuandos...
nobleza inaccesible.
Hoy la fiebre te apresa
Vigía de tu cuerpo...
tu adolescencia te exige explicaciones...

Pero he crecido ya en 43 quimeras
43 ventanas que se cierran
43 el dolor innumerable
Ahora lindo con los náufragos
Y con los lazaretos.
Mi estar es ese límite
a donde el ser no llega
¡Un motivo! : La historia
que gira sin saberlo
Como la tierra deriva
del sol y de la sombra.


Y el pájaro
quién llora por el pájaro-
- por el pájaro lloro
Por el gorjeo que ya no me refiere
sobre el vidrio del techo
asoman sus patitas
recoge algunas migas
se va y es para siempre-
“Never more” de un jilguero
que se lleva el cielo en manta azul
cuenco tibio que dio luz a la dicha

- Por que secan tus ojos-
- Porque he llorado un mes o tres
y no hubo río
ni ascendente camino de la pena
ni isla posterior que abra su cáliz

Diré preguntas
Diré lo que me es dado decir
Diré si es que amanece...





En vísperas de un salto

En vísperas de un salto
“alguien llora en la sombra”
Ella en su hueco ingenia
acrobacias de hielo

Ha sido de su siglo
Silenciosa testigo
dio esperanza al absurdo
nervadura al ensueño

Santificó al ángel trunco
por amor a lo imperfecto

En vísperas de un salto
quién repite mi nombre
calmándome en el signo
que da luz al sosiego

“Haz de tu cuna causa
en los escombros
rebeldía del derrumbe
es esta cuna humana
que siempre se principia.

y dirás otro tiempo
el sitio innominable
que sueñan lo suicidas
un día antes del fin
meticulosamente
un minuto antes del cáliz
que se burla en la copa
con la voz de los otros
Los que dieron a Sócrates
su elixir de cicuta,
o inventaron los cuervos
que robaron a Vincent

y dirás en tu réquiem
la cúpula infinita
De este cielo en hondura

Es que existe infinito
Sin cálculo, ni hipótesis
No lo hieren memorias
Ni admonitorios preámbulos

La cuna en los escombros
Otra vez será luz.
Nadie podrá negar
Esta nueva estatura.


He soñado muros


He soñado muros, piedra contra piedra
Apiñándose en caída, atrás las llamas

La muerte y la lujuria de hacerse realidad

Has dado fruto hábil dios de la infamia
Hoy la tierra es sólo una granada
Ayer fluyente diáfana
Grávida y aérea en sus pliegues de cuna.

Hoy una ácida furia en los confines
De la anterior ternura
Cada respiración es un niño en su ángel
Un vientre en su clausura
Un anciano en sus huesos

Y he soñando bien como se sueña
Cuando toca fondo al pecho la angostura
Y de ojos abiertos el humano
Mira su propia lapida y su origen


He soñado en vigilia un sueño que no es mío


Apártalo de mí
Pobre dios sin naciente
Es demasiado amargo
El cáliz que ahora bebo

A quién estoy diciendo:
.....
A quién estoy diciendo
mi propio espectro mira
con lástima esta furia
que golpea las teclas.
Sé : clamar es lo mismo
que decir al silencio
del dios desesperado.

Pero estoy yéndome
en poniente de mí
hacia qué sitio.

Debo llevar entonces
un poco de hermosura.

Yo elegí la palabra
porque es inacabable
más libre que su nombre
más de alma que alma que la invoca.

Algo debe acompañarme
en el frío mortal de este destierro:
como la niña aferra su muñeca
la primera que tiene
olor a leche y penumbra.

Algo en mi mano dará fin a su hueco.

Mi pequeña muñeca sucesiva
nos iremos tan juntas.


Estigma

Y fui Penada
Y de pena de muerte
Forjé mi vida

****
No creas si lloro
Pequeño templo azul
Es que te nombro.






Semblanza de la niña del umbral

En el umbral eternamente
El tiempo detuvo la memoria.
Hay una niña allí:
Tiene claros los ojos
remotamente diáfanos
pero cruzan su cielo
las nubes de los hornos,
las cruces de los muertos
que morirán mañana.

El gran círculo inunda
su figura de niebla:
Es el tiempo que sabe
el futuro en pasado.
el presente intangible
el pasado en instante.

Alrededor las cosas dan la hora del alma
Un corazón azul sobre un papel en blanco
Una mujer anciana que es su hija futura
la recuerda en su ausencia
con la daga en el puño
Y el puñal de un aroma
que será la nostalgia
asfixia ya su pecho
dando fin a la infancia.

“Otros serán los niños”
Alguien dice en la sombra
“Otros los amadores
los reyes de la fuente.”

“Tú serás para siempre
la dicha por los otros
la ausente de sí misma
La que paria del umbral”.

Niña monstruo

Que te den la melancolía como un éter
una marea que suba hasta perderte.

Déjate volar niña monstruo en las noches
con tu cuerpo en relámpago
huyendo de los vivos.

De árbol en árbol
Hacia ningún sitio.

Sé tu tormenta en ciernes.

Ofréndate a la furia

Y por piedad al mundo
Has que estalle.



Haiku


Dios subterráneo
Tengo un canto que añora
Tu pesadilla.

Es de los himnos
El más raro cristal
Del himeneo.

Pobre lujuria
Ardiendo sobre sí
Su amor pretérito.

Deja tu máscara
Hay un sol que no daña
Es el naciente.


ve con tu muérdago
estigma de aquel beso
Que nunca estuvo.

Ve con tu río
Y tus grutas de sombras
Hacia su cuna.

canto en naciente
te forjará otro vientre
Para que nazcas.



Ya no hay fantasma
Es un niño
De nuevo y te has nacido.

Huiste ha tiempo
Como el desperado
Como el poeta.

Aquí se anida
La compasión de un alma
Que ha desertado.

Aquí está libre
Del infierno mortal
La desmesura.

Donde la hierva
Crece con la inocencia
De un viejo sabio



Donde la tierra
Elabora metáforas
Para el inicio



LLEGA UN PUNTO

Llega un punto en que oye
el corazón de las puertas
Y sobre las calles el incendio de nieve.
Es el punto neurálgico
donde el mundo se ausenta
de hábitos y el ser ya no es nombrable.

Entonces ves la imagen
del niño acorralado en el hambre
y el ángel muriendo en sus costillas
y simultáneo cuadro montando
la odalisca sobre los siete reyes
sin más mitología.
.
Y vuelves a tu casa en el rito del llanto,
Y una anciana que amaba.
sale a darte la nueva y esperada noticia
de que murió anteanoche,
muy lejos de tu mano que se queda en su palma
doliente y sustantiva.
concavidad que pudo ser nido de su pecho
ante de dar la muerte su ser hacia la nada

Y en perplejo desierto
regresas a la vida
como si aún fuera posible algún relato.
Regresas y ya sabes que no existe retorno
Y es girar una llave contra el muro que ríe
Mientras sufren las puertas su imposible latido.


Sigilosamente

Sigilosamente como el mar vence la roca
Su original belleza de memorias y espinas,
De corales y pliegues que hablan del origen
La parsimonia sádica del siglo
Da un rito de rompiente su venenosa espuma
Y allí donde amanece se inaugura un eclipse.
Quien es el asesino el verdadero
Y quien es loco o el suicida
Y quien es el poeta condenado por la palabra excesiva
Y el sueño inadmisible

No hay más que una verdad
y es la metáfora
Metáfora el humano
con su pesar sin huellas
Si leyeras su libro verías día tras día,
que el despertar diario
la noche derramada
dicen toda la historia
Y lo que la historia esconde:
ese inicio pretérito de un niño en abandono.

Lo demás es un rito de infamia acorralada
Un cielo insoportable para los ojos miopes
de un telescopio que no ha alcanzado a Dios.
No digas mas silencio
Acaba de morir un niño
de este lado del mundo
Una mujer clava un puñal
sobre el pecho partido
Una herida más antigua que su edad.
Quien impulsa esa mano,
la tristeza innombrable
Solo es suicida aquel
que amo con desmesura la vida...
la muerte aunque su muerte
Nunca será la suya
Silencio hay muchas voces
de este lado del mundo
No puedo oír el suave crepitar del ángel.

Pequeña plegaria ( Haiku)

Has que no sufra
Este claro castillo
De hadas dormidas
...............
Deja que acabe
lo que nunca empezó
vuelve al misterio
...........................
crueldad del día
ceremonia de soles
que no me alumbran
...........................
Sólo te nombra
Lo que en azul te espera
Deja tu nombre.
............................
Sueño que sufres
de no poder soñarte
sueña mi vida.

Sobre la Niñez

Dile que vuelva
Fui demasiado lejos
Mi edad es otra

Sed de un castillo
A las puertas un ala
Que era una puerta.

Arde en el río
La eternidad que fui
Gimen sus aguas

Llora pequeña
Que el llanto es un Narciso
De aguas amantes.

Red hacia nada
Pequeña pescadora
Vuelve a tu sueño.







Debes rescatar lo acontecido

Debes rescatar lo acontecido
Eso implica un hondo océano,
donde azul sin gravedad
agua y cielo
dan inicio al nuevo génesis

aquel inadmisible
el que jamás fue escrito

Tendrás en este empíreo de contrarios
la formula que hace al agua fulgurante
al fuego fluyente
seminal el aire
y a la tierra dura y grávida
una expansión aérea
Han muerto los titanes, los olímpicos niños,
Los pueriles guerreros del testamento bíblico

Hoy lo devastado se puebla de metáforas...

Lo primero fue el verbo
un soplo sustantivo
Después hubo memoria
para llorar en ríos
Y deseo crujiendo en lava empecinada
de esculpir su esplendor
petrificando en pliegues
la tierra descendiente.


Hubo y nadie sabe, si fue un ángel
o un su rojo reptil entre los cuencos
de las primeras grutas
Origen no es origen es nombrar lo que nieva
lo que arde y se aérea y se fluye en el pecho

Origen sustantivo aun no has dado tu soplo
en esa historia incierta que decidió un escriba
Dios todavía espera que lo nombren
diseminado y único
Impalpable y seguro
En el libro de viento. Ese “ único antólogo”



Cuando el ciclo te llama

Cuando el ciclo te llama
Y ya no escuchas
Multitud de aleteos
Te convoca el abismo

Imaginas entonces
que te han bajado el cielo
Por piedad a tu ojos
De invocación inútil.

La hierva crece al borde
Como en los cementerios
Y al borde abre sus poros
La atmófera angustiada

Titila un ángel
Que siempre o nunca estuvo
Ambiguo demencial
Un semejante.

Y murmuras su nombre
Es el agua que corre
Consolando al desértico ambulante

Tus pasos hacen que olvides
Que has perdido tus huellas
Y te has puesto la mítica invisible.

Un absoluto suelta
Tu corazón que cae
solo al foso esa trampa
De la elegida muerte.


EL POETA HA DADO A LUZ EL DESAMPARO

El poeta ha dado a luz el desamparo
El siglo ha dado en sombra
la gran comedia onírica
una cronología
de aceradas infamias

Antólogo del viento,
tu tierra es siempre otra

Tu emerges a la hondura
donde se inicia el ángel
Donde se esconde el monstruo
en profunda belleza
Y es uno lo indecible y la metáfora.

El sentido de nombrar
está en el aire
Y no hay historia en sus páginas
ni escribas diminutos
poblando de miserias la hermosura


Es la nave intangible
se mece entre los árboles
entre el cielo y la tierra
estuvo el paraíso
hoy silencio
en el hueco del verbo
hay otro sitio
el desierto lo ama
en su espejsmo
el paria en su destierro le da tierra
y un dios aun no nacido
se refugia en su cuna.


GÉNESIS

Cuando anochezcas
serán todas las noches
Tu nacimiento

Tendrás un báculo
que dirá tu memoria
Será el futuro.

Cuando no exista
el logos en su afán
Ya no habrá absurdo

Tienes la vela
la que conduce al siglo
donde no es tiempo


Niega los nombres
el universo intenta
Amanecerse

Di lo indecible
no convoques al páramo
de las palabras

Crees que has muerto
Porque hay huesos de un niño
Que nunca estuvo

Tu anochecido
De una década innoble
Alguien te añora


Mira a lo lejos
Hay una cruz de luz
Y busca un himno.













Neología


La dialéctica de la guerra


Entre límites que juegan su oscuro crucigrama
no caben ya los nombres de las cosas
El eterno escriba apresura el espacio
que cierran las fronteras
al silencioso verbo

La tierra es un verbo silencioso
Debajo de los juegos de soldadito raso
que hoy ostenta mísiles y empalaga argumentos
estrategias, dialéctica de guerra
mandatos del mercado global
Para la misma muerte inevitable...

solitaria de todo y en pena esta la tierra


Ah mito de los niños que proclama al Dios grotesco
El más grotesco dios que ha ostentado la historia
Dios Pauto en su condena sonriendo a al usureros
cuatro estados rezando su plegaria al becerro

solitaria de todo como detrás de un sueño
Neología de un cuento circular a la asfixia

solitaria de todo está la tierra
vencida de sus frutos su ancianidad explora
la memoria de Dios
Y en un oculto pacto comulga con la vida
de la inocente ameba
de su lava naciente,
del reptil y el diluvio
Que su dolor congrega

Que aun subsista la gracia
Y el himno se inaugure
Es por sabiduría
Metáfora de un loco.
O dignidad de infancia
en la memoria.



Plegaria al Dios del Desamparo

l
Líbrame de toda la agitación que existe
No es mi imperio este imperio
Ni el nuevo cubil donde se ponen
Los nombres los niños
la cifra de la muerte
numerales fantasmas
donde hubo pensamiento

Por qué habré de hablar de mundo
Acaso el mundo de nosotros dice
Habla el mundo plural
Al singular anónimo.

Una fogata entre escombros
y bolsas de residuo
acurruca a los niños
que duermen en la lluvia

Se reciclan los niños
y las almas en pena
de pura indiferencia
indiferenciadamente

Y no hay ninguna Palabra
no hay excusa que excuse al hombre
De ser el mismo infierno que se nombra.
El camino que ha visto la ternura
Está a más de mil metros bajo tierra
O tal vez en un siglo posterior que no es tiempo
En el exacto fin de la humana locura

Donde vuelve el albatros
con la rama de olivo
A dar la buena nueva:
“Tenéis el desamparo
La gran materia prima de la nada
Ahora es la hora
haced el paraíso”.

lll

Si el poeta prometeico
viene a dar testimonio de la luz
y el poeta maldito
el testimonio de la sombra
que nomina las cosas
de tal modo incipientes:

el poeta del silencio
viene dar testimonio de la fuga
poco hay que escuchar
del decidor aséptico
del urbano saber que
no ha visto la tierra
en la daga erudita
se crucifica el mundo
se suicidan las pausas
y el ancestral latido
son tan pocas las cuerdas
de la armonía eterna
tan puros los colores
que dan luz al asombro
y es mínimo el camino
de la palabra al acto
tan llano como un leve
camino de gaviota
desde la arena al cielo
desde el cielo a la arena
Precipitarse puede el verbo
hacia su barro.

Desnudo como el aire esta
el dios que se cierne
En la cuna sin voz del desamparo.





No profiero alabanzas

No profiero alabanzas
padezco con el ángel
El gólgota y la cruz
me com - padezco
En su nombre no invoco
Recuerdo repartida
la burla circular
De nuestra historia
Cuando anochece en cuervos
su corona de espinas
Y el presente aturde
la posterior leyenda.
Esa gran risotada
del rebaño que goza,
El dolor que no sufre
la agonía que ignora
Y el nombrado se vuelve
con los ojos en fuga
Y el corazón abierto
de inenarrable vértigo
Como el niño que súbitamente
Ha comprendido que ya no tiene padres,
ni hermanos en el mundo
Después del estallido
su ser sobreviviente
mira perplejo su nido en los escombros

El vino con su cruz a condenarse
Los niños degollados
por el celo de Herodes
Y su cielo en Egipto tiñéndose de rojo
Le dieron argumento
de celeste consuelo
Morir desde el inicio Hermano,
Eso sucede el día que asumimos
la cruz sobreviviente.



LAS HIJAS DE LILITH




Si en el mundo..
Si en el mundo hay metáfora,
en los trazos del día
las horas se renuncian en final
por no verse custodiadas por cifras
El verbo pone un tiempo
donde Cronos la daga.
y es tu paso un eterno
aleteo hacia el éter.
Cuando fundo la tierra
la diosa de la esfera
no supo que bebía
la cicuta del hombre
Dio cobijo en sus grutas
al animal inerme
Llamó a céfiro el mana
para darle consuelo
Y el hombre dijo espíritu
Y la línea de fuga
fue atrapada en las formas
de la diosa fecunda.

Una búsqueda inútil
daría desde entonces
al hechicero, al mago
al rutinario agrícola
Mira como podemos
atrapar la materia
anunciar estaciones,
predecir nuestros frutos-
gutural y asombroso
en su lengua nacida,
tan poco duro el niño
que lloraba ante el fuego.
Recuerdas la memoria
de lo que nunca estuvo
en las fotografías
de la historia oferente.
El génesis es bello
como cruel y aun más cáustico
que el volcán que se indigna
en cenizas y lava.
Una mayor ternura
dio la diosa al pequeño
pero usurpado el Rin
o de su sangre bullente
se encrespo en las montañas
se dividió su cuerpo
dijo al hombre:
- esparcíos en enemigas razas-.


El Ángel de Lilith


Dime quien fue Lilith
una tribu de hembras
en éxodo dejaron
al hombre sin su prole
llevaban en el vientre
el cántaro sagrado
dormía el porvenir
en el útero lleno

Dime quien fue Lilith
Cuando pudo la fuerza contingente
del hombre violar toda poesía
Nació en el filo oscuro
de la historia futura
un eufemismo dijo
“santa civilización”

Ella esta en la metáfora
en el sueño que sueña sin saberlo
la esclava la reina y aun la santa,
las que obviaron al hombre
convocando a la diosa
que escuchó sus plegarias
con el vientre esposado,

Lilith llora el destierro
de su hermandad celeste
no es verdad que arrebate
los niños a la vida
solo recuerda el alto
peregrinaje de almas
y aquel doble latido
que unía a la gran díada.

Lilith desnuda yace
junto a un árbol raquítico
que no tiene la ciencia
y que nunca la tuvo
ella fue el primer árbol
y Adán troncho los frutos,
y su dulce resina
la dieron como ofrenda .

No hay perdón

No hay perdón
para el dios que promueve
en los actos de la piedad eterna
No ha perdón para el pan
multiplicado en ángeles
tronchados por el padre
Solo el fuego se yergue
de herejía en la hoguera.

El mismo fuego fatuo
que enamoró al esclavo
De los diez mandamientos,
Yahvé cavo su tumba
En un alo de niebla
que velo su inocencia
esa tierra que nunca habría de ver

Donde mana leche y miel para los otros
y así el niño y el viejo se durmieron
en la certeza de algún deber cumplido
O un juego inacabable.

La historia juega en clave
de ritos que sepultan
Los anhelos del alma
que se excede en el cuerpo.

Y no hay perdón
ya lo ha dicho e santo inquisidor

No hay perdón para tanta desmesura



Todo es Vanidad

Ansiosos del azul hemos crecido
suponiendo el cóncavo regreso,
Imaginando en alto.
Lo que acuna el inicio
la ternura y su hueco
ondulándose en nidos
....
El singular inventa
el espejo de cierto acontecer,
Su humanidad exige explicaciones.
Ese antiguo doler porta como estandarte
del dolor sus esposas.
El hombre da batalla de quijotes
Calígula degüella la luna con su herida

Fluir

Que nos dice el agua
en su suave osadía
desmembrar la odisea
de todos los afanes


La grandeza se escribe con minúscula,
la hermosura se tiñe de minúsculas
En matiz apenas esbozado.
El milagro es un centro infinito y minúsculo
en el centro aun más minúsculo del pecho
Y tiene la memoria demasiado paisaje
Para que el llanto pueda ser la isla.

Las hijas de Lilith

El Lugar que me corresponde
No es el que ocupo aquí
Camile Claudile


El lugar que me corresponde
no es la inocencia
Yo sé de un saber sagrado
que de su saber se ignora
Con el trazo mi fuga
hacia el jardín negado
donde hablan los colores
absueltos de la materia.
Habito un abstracto puro,
y tengo en todos los nombres
una vida que golpea
su exagerado latido.

Si el rostro cambia sus rasgos
es por épocas que el tiempo
me renace
esa mínima idea de suponer
que habito entre dos fechas truncas
que adulan la tragedia.

Cuando sueñan las hijas de Lilith,
se abre el cielo a la tierra
Con dulce reverencia
En la cima esta la hierva
La más dulce semilla,
y los nidos explotan
como suaves volcanes,
Esta matriz de nidos
donde bullen plumajes
y gorjean las noches
así el alba en vía Láctea
da roció al desierto.

Cuando sueñan las hijas de Lilith
Alguien parte en la noche
tan bellamente solo
Y cantan las sirenas
invitando a los hombres
a buscar el regreso
en las aguas del éter.
El sueño yace plácido en vigilia.
los párpados no abisman su tesoro
Y alguien dice el único misterio
es que exista quien piense en el misterio



Dice el utopista

Él pliegue envejecido de la gloria
El aire señorial de los esclavos
Que atesoran becerros y cadalsos.
Fausto aliado en el múltiple pesar de la historia
La zozobra y el báculo, cual es la diferencia
Del mundo en un torrente cayendo hacia sí mismo
De sí mismo hacia el mundo fantasmal de los actos?
Cuando el canto se iguala a las esferas
nace un mito que niega toda historia
Es la nieve impersonal de lo que existe
templando la conciencia hacia su génesis,
Donde no es necesario el puente de lenguaje
Donde no es lagrima la conclusión del llanto,
Ni el himno la metáfora del triunfo
Ni es el verde rigor primavera
Allí donde no habita nombre alguno
y actos y palabras se entrelazan
En la nueva criatura innominable.
Cuando los dioses huyen de sus jaulas
Hacia cielo interior que fue el inicio.


Dice Lilith

No quiero la criatura innominable
quiero el nombre preciso de mis muertos
tallados en las tablas de la ley
uno por uno escritos
estallando en el fuego
quiero las sombras en densidad perfecta
gobierne sobre el cuerpo
la turbulencia estática de todas las tormentas
que detuvo la historia
ante de ver el día mis ángeles de nieve
Darán fin a esta raza de tibios sacerdotes
quien maneja el amor cuando en mis brazos mueren
cien fantasmas de luz encapullados
donde dictan la leyes cuando la tierra gime dilatada y sufriente
de volcanes ajenos
y la gula de dios da diluvios y patrias
donde hubo una fronda de extremada belleza
Festejo la lujuria de este ángel demente
que se arrastra en los mitos
y besa a los suicidas, OH, Satán mi buen dios
tu noble catacumba me recuerda ese vientre
que arrebato el caníbal,
por cada niño muerto daré a luz un deseo
nadie recuerda el tiempo
en que Lilith la temida por los hijos del bien
Tuvo un cuerpo en latido de tan hondo refugio
que lloró el dios minúsculo de su negada nacencía

l

Canto a la demencia de la hembra que ingiere a sus cachorros
Para que no invoque la luz el mentiroso circulo
de nada hacia la nada
Donde l lora la pluma de un ángel
y es su verbo,
sólo plegaria abierta hacia el abismo
He salvado a mi hijo el último
De tu buena voluntad y tus migajas,
soy la sombra que llega a mecer toda cuna para a darle cobijo contra el gran sacrilegio
De la VIDA”

Coro

No hay mayor infierno que la obediencia humana

No hay dolor más grande que el amor que idolatra

Serpenteantes rodillas que enroscan sus plegarias con los ojos en blanco hacia un dios que se ríe.
Piedad universal legitimada en hábitos
donde por túnica lleva el sacerdote
multiplicada hoguera,

En la senda del gólgota esta Yahvé riendo
de Jesús y la amante del ángel enterrado

OH sabia fugitiva de la moral que impugna la desmesura que hace tolerable esta fuga de mortales arraigos sigue tu aquelarre indefinidamente


lll

Canta Lilith tus hijas no te lloran
Ríen en la lujuria de sus males,
Ríen porque saben que morirán mañana
y crecerá la hierba para besar sus restos,

Porque aman la tierra que da fin a sus noches
esa lluvia que se bebe sus cenizas
Porque serán migajas en flor contra los hielos de las palabras puras de un verbo in conjugado

Pues la única conjugación es el abrazo
Y Adonai esta solo.


Los sueños

Subías hacia el centro cercana a tu hermosura
la mascara caía y el bálsamo herrumbroso
te daba niña monstruo el vuelo del murciélago
La utopía de ser la misma y la negada

Volar en el desierto de una noche doliente
Un pecho abierto al trueno
El goce del relámpago
que los mortales temen
Daba cielo a tu angustia
Liberada por fin de la luz y el destino
Desenredaste a dios de tu existencia.

Bajaste por el templo subterráneo
En los círculos de los siete infiernos
El centro de la hondura un corazón oscuro

El inmortal miraba el porvenir sin gracia
Donde va tanto horror
Donde lo irrepetible de una fibra quebrada

El inmortal miro con templada tristeza
Su ventanal que daba al jardín de los actos
recortado tablero de ajedrez sucesivo

Allí los saltimbanquis. hacían sus proezas,
El perfecto jardín de las delicias, dijo
Una cuajada ley determina sus saltos
Mediocridad del mal eso es el daño
Como una ostra enamorada de su perla
El verdadero mal se nutre de si mismo.
Que éramos la sombra de una luz que proyecta
La silueta monstruosa no fue así
Eso es solo dolencia de la luz
Ceguera de lo diáfano y por este motivo
Hoy los Ángeles no pueden ver las estrellas.

Ultimo sueño

Leyes estrictas para vampiros rebeldes

Somos un pensamiento, un deseo tanático,
oprimen nuestro ser los límites del cuerpo
El deseo rebota sin reflejo en nuestra piel
como el mercurio frió del espejo
nos han dado la sed pero no la bebida
nos han dicho pensar pero fuera del curso,
ni una letra escrita dejar será posible

Los hijos de Lilith son henderos
de una visión precisa y simultanea.

Llevamos en el alma extirpada y bullente
El sentido de nombrar
hermanado al silencio

Así hablaron los Demonios
que negaron a Lilith
los emisarios del dios que no se nombra

Pobre hacedor de puentes de confusión
Y tierras cercadas por desiertos
con suaves espejismos,
Dios medroso que quiso
semejarse a lo humano

El que aprendió la envidia
y la enseñó a Caín
Su verdadero hijo predilecto
Dios amedrentado
que confundió el idioma
De aquellos supieron
hablar la misma lengua,
Y se burló del hijo
Relatándole un cuento tan letal
Que imagino más bello que la vida.


Porque
ya no late oración
Y la palabra es un acto clandestino

Ya no late oración en esta noche
El desamparo agita su ruta indefinida
Y todo lo vivido se hace filo en el pecho

Es un puñal perpetuo
como un astro invisible
Que enrarece la atmósfera del cuerpo
Y su anidar es solo un gemido que a veces
Deja un pequeño epilogo de lágrimas
Nombrar,
El ultimo sentido... de decir..
alguna vez

Hubo un albatros, un poeta, un niño_
Una cuna arrancada,
Una furia indefectiblemente femenina
Los días los insomnios el territorio solo del mensaje,

Saber que contra nadie ya la emoción atenta
Que ni siquiera en el sitio
de una memoria sufriente
cae el simple resonar de un acto necesario.
No hay piedad porque hay dios

y el hombre espera.
Porque sigue en el brillo
su condena terrestre
Porque es vertical el suelo
Y el alma no reposa extendida en la hierba
Qué puede ser nombrado
Sobre esta tierra en llamas

En todo caso podríamos
Decir
La palabra es un acto clandestino







La triada de Lilith

Yo la que declama
la negación de toda profecía
La herrumbrada por los ciclos
que la historia pule a gusto.
Hablo ahora desde el oxido
de todas las herrumbres
en mi templo negado.
Narro los signos de la palabra ausente
“sobre cada silencio
hay un latido en ciernes,
( Y como habría ser de otra manera)
Si lo que late debajo
de todo hecho enunciable
No puede nombrarse
más que entre paréntesis.

Soy la que parte en dos esta memoria
de elevadas columnas de certezas,
y me asomo a decir que ya perdido todo
ha nacido un nuevo espacio
para la antigua triada
Yo Lilith .la hechicera
duelo aun por mis pechos
de la leche nutriente hacia la sangre:
arquitectura lunar mi corazón resguarda
y da a luz” por bien del hombre
“una fuente de sangre “ …
son los eternos designios del dios muerto


Palabras
PARA EVA y CAÍN

Si a tu hijo parirás con dolor,
hermana Eva,
huye, escapa del edén
y el ostracismo permitido
Vé a la más lejana gruta
que te conceda la tierra
dale cobijo al niño
que amaba las espiga.

_Caín, única tribu
estigma de los parias,
no es tuyo el fratricidio
es de mi padre
Tú ángel agricultor
aun te aguarda en el trigo
Allí donde Satán pide por los leprosos,
al igual que Jesús por Magdalena
Ah la única triada
que dirá el paraíso
conjugando libertad y territorio
Liltlih, Jesús, Satán: una cruz sin testigos.

Pues sólo en el descenso veréis el infinito

Yo Lilith


Yo Lilith hija y madre del deseo
En mi vientre aun rugen
mis pequeños de nieve
pidiendo por el DIA
de la resurrección del ángel.
Solo el aire y el viento
sólo el agua y la tierra
Y las innumerables cúpulas
que envuelven las galaxias,
a través de los sueños,
Podrán dar testimonio
de la fe en su reverso,
Ah piedad de la sed
la luz consiste en eso
Conozco a los que sangran
Resguardo a los anhelan
He bajado a los abismos
como Job a su lepra,
Como Abraham a su angustia filicida
Como el dios en harapos
ante el cáliz amargo
que ofrendó el homicida

Digo aquí no más saber
no más libros sagrados

Yo Lilith, tengo el báculo que mira
a través de los humanos sueños.


La Sangre y la tierra

Es la sangre del ciclo
Que nunca será herida

La tierra lo recibe
sedienta de otros goces

Esa matriz no llora
se desgaja en ofrenda

Es la soberanía
absoluta del Círculo.

Escucha la metáfora del cuerpo

No temas a los hados, ni al escriba

Fatalidad se escribe con mayúscula
Y es apenas una recta hacia el abismo

Pero la vida se conjuga en círculos.
Toda cuna es un círculo
de sutil transparencia”

Los 10 mandamientos de Lilith

1- No repudiaras el fruto que “es negación del fruto”

2- No abjurarás del rito de la sangre y la tierra.

3- No herirás mi memoria con los mitos del padre.

4- Y Te reirás del pudor
que ensombrece tu cuerpo.

5- Hablaras sobre todas las hogueras
en memoria de la santa hechicería

6- Hablaras sobre las ruinas convocando tu nombre.

7- Besaras al leproso hasta la azul demencia de lo indiferenciado.

8- Festejarás la carne, te reirás de sus límites.

9- No elevarás a Dios plegaria alguna, ni oráculos, ni salmos que bendigan tu herida

10 Cuando ya no haya ruego y el verbo sea Babel accediendo en un mismo y universal idioma Adonai será una fábula exiliada en los cuentos de algún coleccionista de memorias.

REBELIÓN DEL ÁNGEL



DEDICO ESTE PEQUEÑO LIBRO A LOS QUE HAN ELEGIDO LA CANDIDEZ SIN IMPORTARLES LLEGAR A LOS LIOTES DE LA LOCURA.


Quiero decirles aquellos pocos que me lean que: cuando la candidez asume la conciencia del estado de cosas y a aún
Se ha cometido un verdadero acto de
Rebeldía Angélica.


Hemos golpeado las piedras
Cuando era sólo, solamente
la urgencia de llorar....

Preliminar

“No me contéis mas cuentos, me se todos los cuentos”
Los del jerarca los del hombre mínimo, custodiado por su pequeño topo
ese animalito que resiste el sol contra toda evidencia.
Sé los mecanismos del sofista,
que en cada época pregona una página ineludible.
A ellos les dedico pocas palabras,
Utopistas sin alma, relativistas del olvido. No me contéis mas cuentos.

¿De que metafísica, de que lenguaje está hecha la gran orgía moderna?
No sabemos mas que uno y decimos humano nombramos humano, por no decir una inspiración en cuenta gotas como la que precede a la asfixia

Si ya está hecha la fortaleza,
Si Babel se ha construido hace miles de años en el sin numero del mito, por cierto, no necesitábamos el Muro de Berlín.
Hemos golpeado las piedras
Cuando era solo, solamente la urgencia de llorar

“Me se todos lo cuentos “

Sé del riguroso circunciso,
El padre filicida, el que ama su imagen a costa de sus hijos
El que le dijo a Abraham” Sacrifica tu sangre para servir mi nombre”,
El que condeno a Job al espejo de su esclavitud
El que arrojo el pasajero que en la noche del mito hiende su pico sobre un triste Prometeo,
El tánatico Zeus,
El envidioso Yahvé
O solo un hijo huérfano que amparo siglos de culpa con una cruz de hielo.

Y ahora hermanos míos, no hay nuevos relatos

Ahora hermanos míos somos todos lo mitos, obedientes hijos de algún lenguaje inhóspito
De alguna mirada huérfana que inventó el paraíso a riesgo de un destierro
sin desembocadura
que nos culpa esta inocente mortalidad que somos.;


OMISIÓN

Resplandor que en la noche
refleja sobre el agua
memoria de una luna
que daba al infinito
un alivio de nido
parábola de infancia
en misteriosa esfera
retomaba matices
de un edén ceniciento.

Allí estuvo el milagro,
el hada y su unicornio,
el hacedor de brisas
que secundan las lágrimas..

Qué noche detenida
donde hubo luna, el hueco
venenoso de un ángel
que nunca fue soñado.

Qué soledad de hielo
hiriente con el filo
de un ansiado cuchillo
que dobla sin saberlo
la mano sorprendida
al propio corazón

Qué invierno en la penumbra
que crepita en los años
el fuego casi extinto
del hacedor de vuelos,
del domador de abismos
y la eterna princesa
que agoniza en su trono
ante el jardín prohibido

El idioma no alcanza
al dolor que se fuga
de todas las vocales
de todos los sonidos

De todas los caminos
que trazó la inocencia
Como extraña rayuela
de la tierra hacia el cielo

No me dice esta noche
más que el mudo cansancio
de mi vida sin huellas

De mi canto agotado
de acunarse a si mismo
de la boca hacia adentro
siempre hacia adentro
siempre... en obligada ausencia

Poema asesinado
que se muere de a poco
desgajado en lo íntimo.


Tuve un Sueño

En la abrigada noche que me aísla
Doy al ser su sombra recobrada
Soy en ella el singular escarnecido
Y me ignoran los espejos,
Las edades.

Yo también tuve un sueño semejante
A aquel sueño de Martín Luther King
Eran todo el mismo
Y en un bus de distancia
vías de la infancia
arrullaban los parpados,
Y el frágil cabeceo
del cansancio durmiente.

Era un sueño no un cuento:
“Poeta prometeico”
que te hirieron de España
hasta el cordón que inicia,
y te arrancaron “Poeta”
por el seno prohibido,
la nutriente que amabas
eclipsada con cuentos:

“No me contéis más cuentos
Me sé todos los cuentos”.

El ha dicho y lo dice
en su ella inasible
en su inútil bregar
el verbo masculino


“No me contéis más cuentos
porque yo habito en un sueño.”

Si el milagro diera a luz
la osadía que lo invoca,
Sería común el ángel
abrazando a Me

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Marta Oliveri
Por Marta Oliveri - Tuesday, Oct. 16, 2007 at 2:36 AM

Marta Oliveri...
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1959- Escritora, ensayista, novelista, docente
Premio Fondo Nacional de las Artes 1988 por su novela el Confinamiento.
Faja de Honor de la SADE: 1995 por su ensayo "Hacia una Nueva Literatura Infantil."
Auspicio del Ministerio de Educación de la Nación Por el libro Nuevos Poetas del 2000
( Antología poética de poetas entre 8 y 12 años).

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no pudieiron gravarse los últimos dos libros
Por la autora - Tuesday, Oct. 16, 2007 at 2:53 AM

posiblemente por lo eextenso de laantología solo se editaron algunos poemas de rebelion del angel y ninguno del ultimo libro.

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Eres una copia
Por Yo - Saturday, Apr. 24, 2010 at 3:47 AM

Que mal escribes y varias partes las sacaste de otros libros, hasta de la biblia tomaste partes... pedazo de shit! Pirata de mierda....

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