Julio López
está desaparecido
hace 5607 días
versión para imprimir - envía este articulo por e-mail

El Subcomandante Marcos reivindicó la lucha del Pueblo Palestino que resiste en Gaza
Por Grano de Arena - Tuesday, Jan. 13, 2009 at 3:20 PM
informativo@attac.org

Carlos Aznárez
desde San Cristóbal de las Casas, Chiapas

La voz del Subcomandante Marcos pareció quebrarse este domingo al mediodía, cuando cerrando la participación del EZLN en una mesa de las tantas que se vienen realizando en el Primer Festival Mundial de la Digna Rabia, señaló por segunda vez la abierta y total solidaridad de los zapatistas con el pueblo palestino que resiste a la invasión criminal sionista en Gaza. Marcos, calificó lo que está ocurriendo en Palestina como una clásica guerra de conquista en la que por un lado existe un poder bélico imponente y brutal y por el otro, población civil que sufre las consecuencias mortíferas de la masacre. "Nosotros pensamos que tal vez no detengamos una bomba y que nuestra palabra no se convierta en un escudo blindado que evite que esa bala llegue al pecho de los palestinos, pero tal vez logre unirse a otras en el mundo y en México", dijo Marcos durante esta penúltima jornada de celebración del 15 aniversario del levantamiento zapatista. Mientras Marcos hablaba y reseñaba una por una las acciones de barbarie israelí, el público, que a nivel multitudinario, desbordaba las instalaciones de la Universidad de la Tierra, en las afueras de San Cristóbal de las Casas, contenía la emoción y la rabia frente a lo que el líder zapatista denunciaba.

Marcos calificó como “inefable” a la secretaria de Estado de EEUU, Condolezza Rice, por haber manifestado este fin de semana que los culpables del conflicto son los palestinos. Luego, reivindicó plenamente la lucha y la resistencia de ese pueblo, que como los zapatistas, aboga por la autodeterminación, y puntualizó que Palestina no será vencida, aunque asesinen a gran parte de su población, muchos de ellos niños y niñas. Y agregó que siempre habrá quienes vuelvan a levantar las banderas y seguir peleando, con un fusil en la mano, con una piedra o atándose un cinturón de explosivos en la cintura para volar su cuerpo frente al invasor que genera este Holocausto.

Por momentos, parecía que la emoción iba a poder con sus palabras, pero el Subcomandante insurgente continuó reflexionando y expresando de alguna manera la impotencia que sienten millones de personas frente a la bestialidad israelí: “hoy de nada sirve que se discuta y delibere sobre sionismo, antisimitismo o judaísmo, mientras siguen intentando borrar a un pueblo de la tierra”.

Al finalizar las palabras del Sub, los casi 4000 asistentes al encuentro prorrumpieron en una prolongada ovación y se escucharon gritos de adhesión al pueblo palestino. El sábado por la noche, también, numerosos asistentes al Festival de la Digna Rabia marcharon desde las afueras de San Cristóbal de las Casas hasta el Zócalo local, para apoyar la resistencia palestina por un lado, y para denunciar la feroz represión ocurrida en Oaxaca el dia anterior, cuando en el transcurso de otra manifestación pro-palestina, fueron golpeados numerosas personas y detenidos varios integrantes y dirigentes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. La manifestación en San Cristóbal terminó con varias consignas reivindicativas frente a la sede del gobierno local, mientras varios jóvenes pintaron en sus blancas e impolutas paredes “fuera sionistas de Israel”, “viva el EZLN” y “el sionismo es igual al nazismo”.

Las otras rabias

El Festival ha transcurrido desde su inauguración el 26 de diciembre en el DF con multitud de mesas de discusión, otras tantas propuestas culturales y sobre todo, con la asistencia (desde la etapa en que el encuentro recaló en Oventic y en San Cristobal) con la presencia de la dirigencia zapatista y sus bases de apoyo.

El 31 de diciembre, casi 6 mil personas entre zapatistas locales e internacionalistas solidarios llegados desde distintas partes del mundo, participaron a la medianoche del acto central por el 25 aniversario de la fundación del EZLN y por el 15 aniversario del levantamiento armado. Alli, el plato fuerte fue el discurso de dos veteranos combatientes de la toma de San Cristobal en enero del 94, los comandantes David y Javier. El primero en castellano y el segundo en tzotzil (una de las tantas lenguas que se escuchan en el sudeste mexicano) explicaron que los zapatistas siguen en guerra contra el mal gobierno y reseñaron las conquistas obtenidas a fuerza de lucha, pero también dejaron claro que falta muchísimo por avanzar.

Esa noche, en la que Marcos cantó ausente, decepcionando a algunos periodistas de la prensa sensacionalista que husmeaban por la zona) la fiesta terminó en idem, ya que las y los zapatistas bailaron hasta bien entrada la mañana al son de ritmos de la zona, y por supuesto, acompañados de la multitud de internacionalistas que los acompañaban. En cambio, la etapa del encuentro iniciada el 2 de enero en San Cristóbal de las Casas, se dedicó tiempo completo a los debates y charlas. Así, se pudo escuchar una excelente relación de los nuevos movimientos sociales de América Latina, en la voz del uruguayo Raul Zibechi o la voz de la resistencia griega (que sorprendió al mundo a fines del año que pasó) contada por integrantes de la revista Alana, de gran incidencia sobre sectores juveniles de ese país.

En otro aparte dedicado a La Otra Comunicación, brillaron por sus exposiciones Franz Illich, de México, el músico español, ahora residente en Nueva York, Angel Lara (del grupo Hechos contra el Decoro), el también músico mexicano Francisco Barrios, El Mastuerzo (integrante de una de las bandas emblemáticas de ese país, Botellita de Jerez, que acaba de cumplir 25 años de existencia, y que mereció una felicitación del Subcomandante Marcos, en una de sus tantas salidas humorísticas.

Fue particularmente emotivo el momento en que el Sub se abrazó con Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora, quien le entregó el pañuelo de las Madres a Marcos y este lo mostró a toda la multitud que ovacionaba a ambos. También fueron reivindicadas otras luchas, como las del pueblo de Atenco, que en su momento se levantó masivamente contra el “mal gobierno” y a pesar de obtener una gran victoria tiene que pagar el precio de que varios de sus luchadores estén en la cárcel con condenas de varias decenas de años. O se relató con lujo de detalles la pelea del pueblo de Oaxaca contra el asesino gobernador Ulises Ruiz. O estuvo presente la pelea por la independencia que viene librando el pueblo vasco, a través de militantes que practican la solidaridad con Euskal Herria en México.

De eso se tratan estas tantas “rabias” que alberga el Festival. Diversidad, rebeldía, debate abierto y sin ataduras, asamblea por abajo y a la izquierda. Una multitud de gentes de distintas partes del planeta que sufren las mismas ganas de que todo cambie, pero de una manera definitiva, y que cada vez creen menos en los partidos tradicionales, en los discursos almidonados de ciertos dirigentes, y tampoco en la izquierda tradicional que a veces defecciona por cargos, otras por votos y no pocas, por la abierta traición de sus dirigentes.

El zapatismo vive, lucha y sigue. Como Zapata, como Sandino, como Artigas, como Evita, como Marulanda, como el Che, como todos y todas las que en cualquier rinconcito del mundo no se arrodillan ni alquilan su pensamiento. Luchan y luchan, porque son poseedores de una idea de justicia, de soberanía y de libertad. Como los palestinos y palestinas que a estas horas resisten en Gaza.

agrega un comentario