Julio López
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FUGA Y REBELDÍA EN LA CÁRCEL DE MUJERES BUEN PASTOR
Por vale ((i)) indymedia córdoba - Monday, Jun. 15, 2009 at 4:56 AM

Este es un fragmento (1º parte) de la entrevista realizada a Ana María Sívori, ex militante del PRT-ERP, donde relata la fuga de 26 presas políticas (9 mujeres luego fueron desaparecidas) de la cárcel de mujeres Buen Pastor de la ciudad de Córdoba, el día 24 de mayo de 1975, durante la antesala de la última dictadura militar en el país.

FUGA Y REBELDÍA EN L...
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La fuga tuvo lugar en pleno centro de la ciudad, a escasos metros del teatro del Libertador, donde se desarrollaba el tedeum en víspera del 25 de Mayo, con presencia de las autoridades y del inventor federal Brigadier Raúl Lacabanne y todo su aparato de seguridad.
A 34 años de este acontecimiento la intención es recordar la lucha de valientes mujeres contra la opresión del capitalismo, por una sociedad más digna, justa y solidaria, sufriendo a cambio la cárcel, torturas y desapariciones forzadas e ilegales.

Ser universalistas, sin tiempos ni espacios, ya que las necesidades y las luchas por una vida con condiciones materiales de existencia más dignas también los son, fue la consigna del Che. Más allá de los instrumentos o medios que usemos para conocerlo –monumentos, estatuas, libros, archivos, audios o películas-, todo nos lleva a pensarlo y ‘militarlo’; a tomar sus consignas para saber que las cosas cambian necesariamente y, por ello, es inevitable actuar en consecuencia.

Las luchas revolucionarias de los ’60 y los ’70 en el país son dignos ejemplos de mujeres y hombres que, además de conocerlo, admirarlo y sentirlo llegaron a un profundo nivel de conciencia y compromiso que implicó hasta la entrega de sus propias vidas por la lucha en la creación de una sociedad más justa y solidaria para todxs. Justamente es esto lo que molestó y no se le perdonó al ‘enemigo’ del Proceso de Reorganización Nacional, de la burguesía nacional y sus cómplices internacionales.

Rosario, 14 de junio de 2008, 80 años del nacimiento del Che, marco ideal para que miles de personas se reúnan y discutan, recuerden, compartan, reflexionen y sientan los aires revolucionarios pasados y presentes pero, sobre todo, se proyecten en los tiempos que vienen.

Y allí se hizo presente también Ana María Sívori, mujer santafesina, de Villa Constitución, ex militante del PRT, ex presa política protagonista de una de las fugas más importantes de la historia argentina. Mujer de fuego, de lucha, mujer revolucionaria.


MILITANCIA REVOLUCIONARIA

Indymedia Córdoba: ¿Tu nombre?
Ana María Sívori:
Ana María Sívori

Indymedia Córdoba: ¿Dónde militabas?
Ana María Sívori:
Bueno, te tengo que decir que ya no soy tan jovencita. Tengo 65 años. Yo milité en el PRT. Ingresé, en Rosario con la muerte del Che, cercano a la muerte del Che. Era estudiante universitaria, y la lucha contra la dictadura ya nos había marcado. Mi primera militancia, además de la estudiantil, la inicie en la Villa La Tablada, en la zona sur. Aún visito a aquellas primeras familias que cambiaron mi vida.
Siempre milité en el PRT-ERP, en varias de sus regionales, específicamente, en Rosario, Tucumán, el gran Buenos Aires y Córdoba, hasta que salimos al exilio a causa de la dictadura militar en el ‘76 y ahí nos encaminamos en el ‘79 detrás de la revolución nicaragüense.
Finalmente cuando volvimos a ingresar al país fundamos otra organización que se llamó Movimiento Todos por la Patria (MTP) en el ’87. Veníamos conformándolo desde años anteriores.
La muerte de Enrique Gorriarán Merlo, en septiembre del 2006, a poco tiempo de su salida de la cárcel, en 2003, nos tomó desprevenidos y aún no articulados. No obstante, con mis compañer@s, acá estamos, comprometidos como siempre por nuestra patria y nuestro pueblo.
Con respecto a mi detención, yo caí presa antes de la dictadura, durante el gobierno peronista, en Tucumán en agosto del ’74 y nos fugamos de la cárcel del Buen Pastor el 24 de mayo del ’75 a las 8 menos 20 de la noche.
Yo caí con mis hijas que eran pequeñas. Habíamos ido a un congreso intersindical. En ese momento mi militancia estaba centrada en el Frente de Mujeres del PRT en todo el país y en la ciudad de Córdoba, más por el sentido que habían tomado las luchas del movimiento obrero organizado y por supuesto el PRT-ERP: estaba el proletariado más dinámico en esa época, las empresas más dinámicas del país. Entonces el PRT tanto como el ERP centraban mucho el trabajo en la ciudad de Córdoba y en su cordón industrial.
Voy a Tucumán a un congreso intersindical con un grupo grande de compañeras trabajadoras y compañeras y esposas de obreros. Nos detienen a todos y a mí me dejan presa. Yo había militado en Tucumán en el ‘71-‘72. Mis compañer@s se mueven y enseguida tengo abogado, el Dr. Pisarello, y se preocupa el padre Amado Dip al cual conocía por su simpatía al Movimiento de los curas del Tercer Mundo.
Mi madre se instala con mi suegra en Tucumán y van a buscar a la jefatura de policía a mis hijas. Eran chiquititas las mellizas. En Córdoba iban a un jardín de Infantes de los Niños Cantores, cerca del Carbó, ¿puede ser? ¿Existe todavía? Vivíamos en un barrio llamado Santa Ana, en dirección a Las Violetas. Me trasladan a Córdoba porque siendo la causa excarcelable me meten la causa del copamiento de la fábrica de armas de Villa María.


DETENCIÓN Y FUGA EN LA CÁRCEL DE MUJERES BUEN PASTOR

Ana María Sívori: Lo que te quería contar es que la situación que sufríamos en cárcel fue diferente a la que sufrieron las compañeras en las cárceles de la dictadura. Cuando yo estuve presa vos llegabas a la cárcel buscando cómo fugarte al otro día. Era nuestro pensamiento y nuestra acción diaria. No era una cosa de pensar para adelante, que ibas a estar muchos años. Nuestra militancia era afuera y afuera debíamos estar. Inmediatamente te ponías en acción, en actividad con otras compañeras para poder irnos de ahí. Además, porque sabíamos, que podía haber un golpe de estado en el futuro. Entonces, la permanencia en la cárcel teníamos que tratar de que fuera corta.
Yo estaba en Tucumán y me trasladan a Río Cuarto. Ahí estuve unos días en la cárcel de hombres y de ahí me llevan al Buen Pastor de Córdoba donde estaban otras compañeras mías. En ese momento éramos todas del PRT. Cinco o seis compañeras, un grupo muy chiquito. Sí había cada vez más compañer@s detenidas en otra ala de la cárcel. El Buen Pastor ocupaba casi una manzana en el centro de la ciudad. Desde que llegamos estábamos pensando la fuga. Éramos todas revolucionarias, entonces qué hacíamos que no estábamos en la calle. Teníamos que salir.
Y así como luchabas afuera tenías que seguir luchando adentro. Y bueno la lucha que dábamos adentro era lograr nuestra libertad, como fuera. En el sentido de que si no había legalidad para lograrla debíamos lograrla por otros mecanismos.
Desde que caí estaba siempre el plan de fuga pero nos fugamos recién en el tercer intento y cuando ya estábamos todas juntas.
El primer intento quedó a mitad de camino porque era muy peligroso para los compañeros de afuera que venían a rescatarnos. Otro, el segundo intento se frustró dos días antes. Íbamos a salir por una de las esquinas del Buen Pastor. El grupito de compañeras de esa ala estábamos todas juntas en una especie de celda grande. Hicimos un hueco en el baño que daba a la calle, muy bien disfrazado, los materiales que sacábamos los metíamos en los colchones y en la única requisa que tuvimos lo encontraron. Llamativo, ¿no?
Cuando lo encontraron, nos cerraron la reja que daba a un patio y nosotras no dejábamos de gritarles consignas revolucionarias e insultarlos. Estábamos enfurecidas.
También recuerdo cómo las presas comunes, casi todas muy jóvenes, siempre que hablábamos con ellas nos pedían que cuando nos fugáramos las lleváramos. Nos pedían que no las dejáramos en la cárcel. Cuando nos juntaron a todas y ellas se fueron a otra ala de la cárcel se fueron cantando y gritando las consignas del PRT-ERP.

El tercer intento fue cuando ya estábamos todas las compañeras juntas y de distintas organizaciones políticas: PRT-ERP, Montoneros-FAL-PC. Nos escapamos veintiséis compañeras a través de una ventana que estaba en la cocina del Buen Pastor. Muy cerquita de donde habíamos hecho el hueco en el segundo intento.


LA COTIDIANEIDAD ENTRE PRESAS

Ana María Sívori: En el Buen Pastor hasta ese momento había monjas y unas pocas celadoras del Servicio Penitenciario. Sí, había guardias alrededor, en las entradas y en los techos. Históricamente las mujeres iban a parar a cárceles regenciadas por monjas.

Indymedia Córdoba: ¿Y ustedes cómo se relacionaban con las monjas?
Ana María Sívori:
Y ellas con las (presas) políticas no se metían mucho. Nos dejaban ahí, que hiciéramos y deshiciéramos. Este proceder hay que contextualizarlo. Córdoba y el país ardían en luchas y movilizaciones obreras-estudiantiles y campesinas como las de las Ligas Agrarias. La guerrilla actuaba diariamente y ya estaba la Compañía de Monte en Tucumán.
El sector fascista del peronismo actuó desde el inicio, con López Rega a la cabeza. Se iba imponiendo, pero con mucha resistencia. Tenían el recurso de la intervención y los grupos armados de la derecha y las patotas sindicales.
En Córdoba el movimiento obrero con Tosco a la cabeza resistía heroicamente y la participación de la guerrilla con la incorporación de la mujer como mujer y guerrillera eran los nuevos actores desde hacia unos años. Contaba con una simpatía enorme de parte de casi toda la sociedad, contrariamente a lo que se dice ahora.
Fue un período de luchas muy intensas. De mucho auge político, con muchos ideales revolucionarios. Aún no había esa represión que existió después del ’76. Sí ya estaban las 3 A (Alianza Anticomunista Argentina).
En la cárcel nos respetaban porque nos tenían miedo. Tenían miedo y decían: ‘Uy, van a venir los guerrilleros, entonces dejemos que hagan’. Todas las paredes de los dormitorios estaban pintadas con consignas revolucionarias, banderas, etc.
La red de solidaridad con l@s pres@s polític@s era muy fuerte, amigos, familiares, compañer@s, abogados; muchos llegaban a las cárceles. Podía, llegar por ahí una madre y conocía a una de las monjas. Con las presas comunes eran bastante sádicas y explotadoras.

Indymedia Córdoba: ¿Y la convivencia con las otras presas cómo se daba?
Ana María Sívori:
Sí, fue muy poquita la convivencia que nosotras tuvimos porque el número de presas políticas iba en aumento. Éramos entre las dos alas cerca de 40. Entonces, nosotras lo que empezamos a pedir es estar todas juntas. Y lo principal que facilitaría la fuga de todas. Anteriormente compartíamos el patio con las presas comunes y la convivencia era muy buena.
Lamentablemente, casi todas eran muy jóvenes y dos o tres viejas, por cierto más policías que la propia policía, me refiero a las estafadoras. Las chicas jóvenes habían sido muy violentadas por la vida; de sectores muy, muy pobres, pobrísimos dentro de la ciudad de Córdoba.
No había en esa época droga. También había dos o tres mujeres que tenían sus maridos en lo que se llamaba la “pesada”. Es decir, era gente que trabajaba en bandas, que tenían un buen pasar, un muy buen pasar, y conocían bastante la guerrilla; el nivel social era otro, era gente más preparada.
Varias se dedicaban a robar comercios. Otras chicas estaban presas porque le habían robado a una patrona, como antes las llamaban, y bueno, terminaban en la cárcel. La mayoría originalmente habían pasado por los orfanatos, por problemas familiares o porque sus padres las habían abandonado. Otras hasta de la Casa Cuna. No había chic@s de la calle. Todavía no existían, pero te repito, sí chicas que venían de hogares muy, muy violentos, y violentadas todas ellas.

Indymedia Córdoba: ¿Vivían con los hijos o hijas?
Ana María Sívori:
No me acuerdo que hubiera un lugar para hijos o hijas de las presas comunes. Tampoco sé si ellas querían tenerlo en las cárceles. Quizás estuvieran en otra ala. Pero no sé. Era otra época con falta de leyes que protegieran a las madres privadas de su libertad. Muchas se lograron a partir de 1983. Por primera vez la UBA entra oficialmente a dictar carreras en las cárceles federales en Buenos Aires.

Indymedia Córdoba: ¿Y las presas políticas?
Ana María Sívori:
Sí, mis compañeras convivían con los hijos pequeños. Por eso con la fuga tuvieron que dejar los chicos en manos de otras compañeras que no se fugaban. Recuerdo a una compañera hermosa que se quedó con los niños y controlando a algunas compañeras que podían asustarse mucho con el hecho de la fuga, la Dra. Idilia Penayo, madre de dos revolucionarios, igual que ella y su esposo, un luchador paraguayo. Cuando le informamos a Idilia que nos fugábamos y que ella se tenía que quedar porque saldría legalmente al exterior, se quedó con algo de culpa pero se le renovó su espíritu cuando se le pidió que quedara con los pequeños. Varias madres había ahí. Varias. Recuerdo a María Eugenia, hermosa, con su Carlitos y embarazada. A Elena, a la mamá de Federico, chiquitito y cabezón; también varias compañeras con hijos recién nacidos ahí. Después los pudieron sacar porque en Córdoba siempre la organización de padres, madres, abuelas como era un lugar chiquitito comparado con Buenos Aires, era una cosa que se hacía sentir.


MUJERES MILITANTES EN LOS ‘70 Y EN LA ACTUALIDAD

Ana María Sívori: La cuestión de la mujer te la quiero explicar de una manera que se entienda porque en esa época el contexto no era este. Aunque todo forma parte de un mismo proceso integral y transformador. Hoy vivimos la post-modernidad, nuevo concepto pero de mucho contenido. La modernidad (1970), en cambio tenía un contexto de luchas mucho más universalistas, unificadoras, luchábamos por lograr el poder político sobre los sectores dominantes. Por cambiar el mundo. El y las militantes populares eran los factores de cambio, para cambiar este sistema injusto, por otro con justicia social para tod@s, por el socialismo, por buscar algo parecido a lo que era la Cuba revolucionaria. Nos identificamos con las luchas liberadoras del pueblo de Vietnam, de Argelia, con las luchas de los movimientos anticolonialistas de liberación que estaban ocurriendo en África. Una de las películas que era nuestra guía era “La Batalla de Argelia”.
Nuestra guía práctica y espiritual era el CHE. El CHE nos cambió nuestro pensar, nuestro obrar y nuestra acción personal. Con él nos hicimos más solidari@s que nunca. Sabíamos que eso podía significar dar la vida, pero por amor a nuestro prójimo, a nuestro pueblo, a los humildes.
Entonces el rol de la mujer era un rol más estrictamente revolucionario donde los planteos de la lucha de género en esa época no se daban como sector, se daban como parte de la línea política que desarrollábamos para la toma del poder político y el establecimiento de una sociedad de carácter socialista. Te lo digo así, porque así lo planteábamos. Quizás hoy no se entienda mucho. Quizás yo no me haga entender porque es difícil trasladarse si no lo han vivido.
La modernidad significó otro tipo de cultura, otro modo de producción y productividad, otro tipo de incorporación al trabajo. Se requería del trabajo humano directo de hombres, principalmente, pero también de miles de mujeres que trabajan en fábricas. En conclusión las demandas y las reivindicaciones eran otras. Más del 16% de la población femenina en Argentina llegó a ser obrera en fábricas importantes, textiles, de alimentos, etc. Las luchas de la mujer como la del hombre en América Latina y en particular en Argentina, por su desarrollo industrial eran de carácter material y no tan simbólicas, como las que se comenzaron a desarrollar en Europa en los años 1960 y produjeron el surgimiento de los movimientos sociales sectoriales como los que expresaban las luchas de género, los movimientos por la libertad en la elección de sexo, etc.
La lucha la dábamos por reivindicaciones no tan específicas y de sector social. Sí, por ejemplo, la lucha sindical para que se prohibiera el trabajo nocturno para la mujer obrera, el movimiento de amas de casa, la mujer ama de casa, esposa de un trabajador y la injusticia de no estar contenida en su hogar, por ejemplo. Pero no en el contexto de la lucha específicamente de género, que se da hoy día. No creo que sea una contradicción entre una y la otra. Son procesos, los cuales se van fundiendo uno en los otros, muy dinámicos que se van adecuando a la etapa por la que la sociedad atraviesa.
Sí, observo que en la modernidad, en la época que el hombre o la mujer eran indispensable en el trabajo material y productivo, entonces, te repito, la mujer estaba más incorporada a los centros fabriles que hoy día. Hoy está bastante postergada al área de los servicios. Antes, también estaba incorporada al área de los servicios pero también al área productiva. Había muchísimas mujeres obreras, organizadas, sindicalizadas, agrupadas.
Esa expedición de trabajadora, obrera independiente le daba también una independencia y una libertad que quizás hoy no la tenga tanto. No la tenga tanto en algunos aspectos. Te voy a dar un ejemplo. Yo soy de Villa Constitución, provincia de Santa Fe, zona absolutamente industrial y ahora sojera. Hasta el ‘98 había una fábrica, CILSA, de tejido casimir, de primera calidad que se exportaba totalmente a Italia. Trabajaban 500 mujeres. Era de capital italiano.
Diez quilómetros más allá, en de San Nicolás, había otra fábrica, La Estela, de capital japonés donde trabajaban otro tanto de mujeres, y unos Km. más otra, La Emilia, de capital nacional. Sumarían 1200 mujeres.
Fijate vos, en 3 ciudades que reunían unos 70.000 habitantes. Te hablo de la década del ’70; lo relaciono con la época que me metieron presa en el Buen Pastor. Década del ‘70. 1200 mujeres más o menos trabajando productivamente en un lugar tan pequeño. Vos imaginate la independencia que podían tener estas mujeres que a veces el marido se quedaba sin trabajo y ellas tenían que sostener el hogar y otras donde trabajan los dos. Sus hijos hacían la secundaria sin problemas e incluso llegaban a estudios superiores.
Y hoy, volviendo a mi ciudad, esas mujeres obreras, expulsadas del trabajo, que no son de clase media, el único lugar que tienen para ir a trabajar es en la limpieza de casas de familias, o de mozas en los bares. Nada más. La cantidad de mujeres en el servicio doméstico que hay hoy en Buenos Aires es impresionante. Impresionante. Antes en el Gran Buenos Aires vos encontrabas pero cientos de fábricas textiles, de cierres, de alimentos, etc. donde el setenta por ciento eran mujeres. Y hoy encontrás muy pocas, encontrás sólo el diez por ciento.

Lo que intento explicar es que en ese período la lucha por la independencia de la mujer se daba pero en otro terreno, en el material porque era la más necesaria en ese momento. Imaginate si el proyecto revolucionario de poder hubiera triunfado, que paso que hubiéramos dado en la liberación femenina con semejante base. Y no solamente en el terreno material ¿no? Claramente en el simbólico. Ahí vos sabrás como artista, todos los movimientos que hubo en el arte tanto de hombres como de mujeres; tantas expresiones.
Es decir, que desde cierto ángulo había mucha más libertad de la que hay ahora. Luego la dictadura cercenó todo. En el campo económico, social, cultural, político. Se fue reemplazando el imaginario colectivo repleto de ideales, y nuestra sociedad, sometida como estuvo, se conformó en una sociedad temerosa. Hoy en cambio creo que hay una nueva explosión. Fijate donde nos venimos a conocer. En el homenaje al más grande entre los grandes que produjo el siglo XX en la Argentina: El CHE. Fuimos 50.000 en el acto de ayer (14 de junio de 2009) cuando se inauguró la escultura. La mayoría jóvenes. Hasta llegaron delegaciones de hinchas de Rosario Central y de Newlls Old Boys.
Organizaron el acto de ayer en la plaza, todos chicos y chicas, re-jóvenes. En realidad está más vivo que nunca. Durante 12 días la custodiaron por los fachos, noche y día, como si el CHE GUEVARA estuviera vivo en la escultura. En realidad, el CHE GUEVARA sigue cada día más vivo y ahora en el corazón y la mente de los argentinos.

Fotografías: Guille - Arte por Libertad (Rosario)
Entrevista: Vale – Colectivo Indymedia Córdoba

Rosario, Junio de 2008


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plano de la ex cárcel de mujeres de Córdoba Buen Pastor
Por vale ((i)) indymedia córdoba - Monday, Jun. 15, 2009 at 4:56 AM

plano de la ex cárce...
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Ana María Sívori
Por vale ((i)) indymedia córdoba - Monday, Jun. 15, 2009 at 4:56 AM

Ana María Sívori...
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VIVA ANA MARIA SIVORI!!!!!!
Por pablo - Thursday, May. 26, 2011 at 9:51 AM

!!!GLORIA Y HONOR A LA COMPAÑERA ANA MARIA SIVORI UN EJEMPLO DE LUCHA REVOLUCIONARIA Y DE COMPROMISO POR UN PAIS MAS JUSTO E IGUALITARIO PARA TODOS!!!

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Tucuman
Por Comandante Pêpe - Wednesday, Aug. 06, 2014 at 10:51 PM
liontij@yahoo.com.ar

necesito contactar con la mayor urgencia con Ana María Sívori. si pueden por favor .

dejo mi email . pepe - tucuman - montenegro.

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