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Reivindicaron la memoria ancestral del arroyo Maldonado
Por Indymedia Pueblos Originarios - Friday, Nov. 18, 2011 at 7:18 PM
originarios-arg@indymedia.org

A pesar de haber sido tantas veces odiado por las complicaciones que genera a los vecinos porteños con sus frecuentes inundaciones, este curso de agua fue homenajeado por alumnos de una escuela pública e integrantes de pueblos originarios.

Fotos: Movimiento en Defensa de la Pacha

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Alumnos y alumnas de una escuela porteña reafirman sus lenguas originarias


Una imagen distinta de la Plazoleta Manuel de Sarratea, en Juan B. Justo y Terrada.

¿Se puede recuperar la geografía nativa de Buenos Aires, sus arroyos, sus leyendas y su memoria indígena?

La idea surgió en el marco de algunas actividades conjuntas entre la docente Valeria Gervasini, de la Escuela 7 Distrito Escolar 12 Jorge Newbery, y el Movimiento en Defensa de la Pacha, por un programa de radio sobre pueblos originarios que estaban realizando los alumnos de 5° grado. [Leer informe]

Era fines de septiembre, se acercaban las actividades de reflexión por el 12 de octubre - aniversario de la Conquista Europea - y se planeó realizar una jornada donde maestros, alumnos y sus familias se comprometieran con los derechos indígenas. Luego de pensarlo un poco, surgió la propuesta: reivindicar el territorio indígena en el mismo barrio de la institución.

Como los ríos y arroyos guardan la memoria de los pueblos, el lugar indicado para llevarla a cabo era el arroyo Maldonado, a menos de 10 cuadras del colegio. Más concretamente, la descuidada Plazoleta Manuel De Sarratea, ubicada en avenida Juan B. Justo y Terrada, límite entre los barrios de Villa Santa Rita, Villa Mitre, Paternal y a pasos de Flores Norte.


Infografía: Clarín

El arroyo Maldonado era el límite entre la Capital Federal y la provincia hasta hace poco más de un siglo. Fue entubado en 1930, aunque en algún momento se proyectó su canalización para hacerlo navegable. Hoy su curso continúa vivo debajo de la avenida Juan B. Justo, a veces invisible, aunque su presencia se hace sentir con cada inundación. 1.400.000 habitantes viven en su cuenca, que tiene una superficie aproximada 9.700 hectáreas a lo largo de 21,3 kilómetros.

Una historia de la época de la primera fundación de Buenos Aires, en 1536, está relacionada con este curso de agua. Según muchos creen, el nombre del arroyo Maldonado está dado por la historia de La Maldonada, una española que habría huido del fuerte de Buenos Aires y luego involucrado con los pueblos originarios de la región. Al ser recapturada por los europeos, esta mujer fue castigada a morir devorada por las fieras. La ataron a un arroyo, pero una puma la protegió.

EL TRABAJO EN LA ESCUELA


Ataque de indígenas querandí, chaná y guaraní contra la Santa María del Buen Ayre en 1536.

El 12 de octubre con el turno mañana y el 17 con el turno tarde, integrantes del Movimiento en Defensa de la Pacha conversaron con los alumnos de 4° a 7° grado, mientras que los chicos de 1° a 3° grado escucharon algunas leyendas - como la de La Maldonada - en la voz de las narradoras Iara y Carolina, las "Hilanderas".

La charla con los estudiantes más grandes giró sobre la existencia de cementerios indígenas en la zona norte del Gran Buenos Aires y las guerras que se libraron siglos atrás entre indígenas y europeos en el territorio que hoy ocupa la ciudad. La idea fue hacer énfasis en la transformación de la geografía local, por un lado, y en los rastros que remiten hoy a ese pasado en nombres de arroyos, ríos y localidades contemporáneas, por otro.

Como soporte, se proyectaron fotos del sitio sagrado y arqueológico de Punta Querandí (de Tigre), dibujos de las guerras durante la primera Fundación de Buenos Aires y mapas e imágenes antiguas que muestran cómo se fue transformando un ámbito rural en una metrópolis. Un cambio que en muchos casos es reciente. En cuanto a esta cuestión, los chicos se sorprendieron al ver al arroyo Maldonado sin entubar y al Bañado de Flores en 1960.

Los pueblos indígenas que habitaron el territorio rioplatense durante miles de años se adaptaron a la naturaleza propia de esta región, caracterizada por la unión de dos geografías: la del Delta, con especies propias del Amazonas, y La Pampa. La actual área metropolitana estaba atravesado por numerosos cursos de agua. Por el contrario, Buenos Aires fue ganando superficies inundables, secando y desviándolos.


Luego de la charla, los alumnos de 4 ° y 5 ° hicieron carteles (y banderas a la tarde) visibilizando la presencia del arroyo Maldonado como parte del territorio indígena de Buenos Aires. Mientras que los alumnos de 6° y 7°, junto a la profesora de geografía, hicieron una maqueta de la ciudad con los distintos arroyos que surcaban su territorio, hoy casi todos invisibles. Los estudiantes más chicos hicieron dibujos a partir de las historias narradas por las "Hilanderas".

EL DÍA ESPERADO

El domingo 30 de octubre unas cincuenta personas se acercaron a la Plazoleta Manuel de Sarratea para acompañar la colocación de los carteles hechos en la Escuela Jorge Newbery. Además de las docentes Valeria, Filomena y Andrea y algunos alumnos con sus familias, se hicieron presentes integrantes del Movimiento en Defensa de la Pacha, de la Organización de Comunidades de Pueblos Originarios (ORCOPO), la Comunidad de Sikuris del Arco Iris, las autoras del libro Aguas de Puma (sobre la historia de La Maldonada) y maestros y profesores de distintos distritos.

Desde las 15 horas la plazoleta se llenó de banderas y de whipalas - el emblema de los pueblos originarios -. Se organizó una ronda donde cada uno uno se presentó y se dio inicio a la música sikuri, con sus vientos milenarios. Un escenario poco habitual para este pequeño espacio público, que causó curiosidad entre muchos vecinos que se aproximaron para participar. "Nunca hubo actividades en esta plazoleta, sirve nada más que para depositar basura. Escuché la música, los miré desde el balcón y me vine corriendo para ver qué estaba pasando", declaró Sara a Indymedia.


Otro vecino que se acercó fue Alberto Elías, quien vive a 6 cuadras y contó: "estaba haciendo algunos mandaditos, ví el estandarte de la diversidad y pasé a integrarme. Lo originario no me es ajeno porque soy descendiente Charrúa, en consecuencia no me dividen fronteras ni banderas". En la ronda de presentación contó la leyenda de La Maldonada: "Conozco la historia porque participé de la Comisión de Eventos del barrio, cuando invitaron a todas las colectividades para los festejos de los 147 años, además era delegado de deportes del colegio", expresó luego a Indymedia.

"Esta humilde plazoleta es hermosa pero tiene una placa de un sanguinario como es Sarratea", dijo contundente este vecino nacido en Uruguay. Según explicó, éste le puso precio a Artigas "porque no le hacía el juego al Directorio de Buenos Aires". El descendiente de los indígenas uruguayos destacó que Artigas fue uno de los únicos jefes de la Revolución de Mayo que en sus instrucciones de 1813 integró a los indígenas guaraníes y charrúas con una ley de tierras.

Otras personas acudieron a la convocatoria por estar trabajando temáticas relacionadas a los pueblos originarios. Fue el caso de Patricia, que es integrante del Grupo de Literaturas Originarias de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y vive a dos cuadras del lugar desde el 2009. "No sabía de la historia de La Maldonada, y del arroyo Maldonado me enteré hace 2 años porque se inundó. La iniciativa me pareció muy interesante, sobre todo que involucren a los colegios de la zona", contó.


La tarde se fue entre el compartir diálogos y comidas, y la colocación de cuatro carteles: dos sobre la plazoleta, uno del otro lado de la avenida y el último una cuadra antes, en la esquina de la bicicletería del barrio. También se realizó un "ritual de cuentos hilvados", como llaman las narradoras Iara y Carolina a la ronda donde cada uno presenta a sus ancestros hasta enrederarse en un hilo, y allí es cuando ellas relatan algunos cuentos.

La Comunidad de Sikuris del Arco Iris aportó su música en distintos momentos de la jornada, y hacia el final entregó una whipala para la escuela a Carla, una de las alumnas que estaba presente con su familia. Carla, una chica de 11 años de familia aymara, al otro día contó a todos en el colegio sobre la actividad y escribió en la agenda comunitaria de su aula que ese había sido el día más especial de su vida.

EL INICIO DE UN CAMINO


Para la maestra Valeria la alegría fue doble: "se rompieron no sólo las lógicas de la historia y geografía olvidadora y mentirosa sino también las relaciones sociales en un barrio y del sistema escolar", evaluó. "Fue muy profundo poder compartir ese rato en un espacio público, que las mamás y los hijos tomen la palabra en un círculo de gente desconocida y con sus maestros, y puedan decir quién son, por qué están allí, qué significa todo esto para ellos".

Al mismo tiempo destacó el poder "sacar la escuela al barrio, plantear un tema así dentro y fuera de está institución, que en esta ciudad se acerquen vecinos sin miedo y curiosos a preguntar, que quieran compartir su historia, tomar un mate, comer una fruta, plantar semillas de flores". "Bastaba ver las sonrisas de todos en la cara para saber que fue algo fuerte, un concluir una actividad y un comienzo de un camino", expresó Valeria.

Pedro Moreira, del Movimiento en Defensa de la Pacha, destacó lo importante que es que está actividad haya surgido desde la escuela. "Eso es lo que se rescata más todavía, hay que comentarlo en otros lados para que allá también se motiven".

La propuesta es simple pero reveladora: visibilizar la geografía nativa y la memoria ancestral de Buenos Aires a partir del territorio más próximo al colegio de uno. No es necesario pensar lo indígena en lugares lejanos a la Capital Federal, sino que deberíamos aprender a mirar la metrópolis porteña como parte del territorio de los pueblos originarios.

ANEXO | IMÁGENES DE LA OTRA BUENOS AIRES


La fundación de Buenos Aires por Juan de Garay en 1580.



Un indígena pampa en las afueras de la ciudad a principios del 1800, en la actual Plaza Once. (Dibujo: Emeric Essex Vidal)







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LOS FELICITO!
Por Gilda - Monday, Nov. 28, 2011 at 9:05 PM
elgiore@yahoo.com

Que buen trabajo esta haciendo el Movimiento en Defensa de la Pacha! Los felicito!

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Dr.
Por Edgardo Domingo Cabanillas - Wednesday, Nov. 30, 2011 at 8:27 PM
cabanill@cnea.gov.ar

Han realizado un estudio interesantísimo, yo viví en Villa Crespo y los vecinos viejos nos contaban las historias del Maldonado, quienes vivían a un lado y al otro. Algunas eran fantasías, otras no lo sé. Pero me han dado material con datos muy interesantes. Felicitaciones.

Edgardo

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Maldonado
Por Celeste De Vita - Wednesday, Sep. 10, 2014 at 3:51 PM
vuelonocturno85@gmail.com

Buscando cosas sobre el Arroyo Maldonado me crucé con esta hermosa historia. Ya han pasado algunos años, pero esperamos que estas iniciativas sigan, porque son las que sanan la tierra, sanan a las personas y las que nos devuelven la memoria. Recordando sobre todo, que abajo del cemento está la tierra.

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