Julio López
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Represión en el Tabacal, Crónica Completa
Por Amigos de la Tierra - Thursday, Oct. 23, 2003 at 9:16 AM
amigosdelatierra@argentina.com

Extracto del informe presentado por el asesor legal de la Comunidad Guaraní El Tabacal, Hernán Mascietti, a la Defensoría del Pueblo y al INAI, tras la represión y desalojo del 16 de Septiembre en La Loma, Hipólito Irigoyen, Salta.

LA POSESIÓN.
Varias familias víctimas de los trágicos hechos del 16 de septiembre de 2003,cuentan que sus abuelos habitaban el lugar denominado ¨La Loma¨ antes de la llegada del padre Roque Chielli en 1938, cuando en ese lugar funda la misión San Francisco del Altozano del Tabacal, el Ingenio San Martín trajo Chorotes, y Chulupíes de Formosa a convivir con ellos. Se hizo así un pueblo grande que por lo que pude apreciar abarcaba alrededor de 40has, contando con colegio y una capilla que aparece en un anuario del ingenio San Martín del año 1946 impreso por la editorial Kraft Argentina S.A.. Luego son trasladados violentamente a otro sitio de la Loma denominado Pueblo Nuevo o Capilla y, de allí son trasladados en el año 1964 hacia el lote María Angélica y a los que quedaron al cruce de Pichanal y otros al Saucelito (Hipólito Irigoyen), del que luego los llevaron nuevamente al cruce de Pichanal (1980). En esta parte, la historia aparece confusa. Lo cierto es que muchísimos descendientes y habitantes de La Loma permanecieron en Hipólito Irigoyen (ciudad fundada en 1949) yendo a la zona de La Loma a visitar sus antepasados, pues allí se encuentra el cementerio aborigen, sacar medicinas, cazar (mulitas, chanchos del monte, curupís, etc.), pescar al río Bermejo, sacar leña para cocinar, etc.

En esta época sufrieron la construcción de un canal que bordea todo su territorio, para lo cual debieron construir incesantemente puentes para acceder al lugar del cual fueron los únicos poseedores (alrededor de 3000 a 5000hs.) de la cual siempre cuidaron con celo ético la biodiversidad en conformidad de una conciencia ecológica y comunitaria. Después de estos desalojos violentos, que resultaron siempre ser actos turbatorios de la posesión comunitaria, quedaron habitando pocas familias. Entre esas personas es famosa la historia de Don Cadena, quien siguió permaneciendo en el pueblo denominado la Capilla, solo, hasta que se suicidó según versiones quemándose y otros dicen que colgándose de un árbol. También Don Cuñandipa habitó el lugar hasta hace unos años con un “cerco” (cercado al resguardo de animales), que cuando se hizo anciano se lo cedió en préstamo a Don Pintos, quien actualmente reside en el lugar. También, y en el lugar que actualmente ocuparon con viviendas antes del cruel día del 16 de septiembre, habitaban otras familias hasta la década de 1990.

De todas formas, las familias guaraníes siguieron dependiendo del lugar de una forma vital y moral, sacando los frutos aún hasta muy cerca del cañaveral, donde antes estaba La Capilla, donde habían plantado mangos hacía muchos años, sacando los remedios (de los cuales son muy celosos en decir, en vista de las estafas internacionales que sucedieron en las últimas decadas por los laboratorios), hasta hace algunos años sacaban las palmas para tejer sus artesanías de cestería cuyos sombreros son famosos y existe un video que hace poco fue presentado en canal 7 de buenos aires (la senda del Bermejo), también era un elemento de socialización, pues los niños guaraníes fueron tradicionalmente a jugar a La Loma, sus familias siempre fueron a buscar leña y hasta hacer carbón en fábricas improvisadas en el monte de La Loma, y siempre cuidaron el cementerio indígena, del cual se cuentan historias fabulosas entre ellos. Estos actos posesorios fueron ininterrumpidos y exclusivos de los guaraníes del lugar, quienes aman esa tierra por motivos que son de entender en esta historia.

TERROR EN EL INGENIO
La historia de los trabajadores del Ingenio San Martín del Tabacal siempre fue negra. Desde el Informe Bialet Massé hasta la década de 1970 se pagaba a los obreros con vales para los mismos almacenes que se encontraban en el ingenio. Todavía se encuentran testimonios como los del cacique Pastor Martín en los que cuenta cómo se les arrancaba un diente por cada caña que veían chupando en los cañaverales. La historia de los desalojos también es una crónica brutal, que antes era llevada a cabo por el Ingenio y ahora por la policía. Hay fotos de los famosos “huetes” que eran galpones en los que vivían alrededor de 50 familias en cada uno de ellos. Cuando los aborígenes exigían que se les pague con más vales o con dinero, traían indígenas del chaco que transportaban en vagones del ferrocarril y a los que les pagaban con ropas, mientras que los desocupados, de vida “industrializada” tenían que vivir de pequeñas huertas que hacían en La Loma. Salvo el despojo que sufrieron en 1970, todos los demás fueron de manera violenta. Un relato cuenta como los guaraníes, que son conocidos por la libertad que les dan a sus hijos, hacían esconderlos bajo la cama cuando venían los chacareros a desalojarlos. En el mismo desalojo de 1970 el Ingenio hizo machetear y comer por caballos las huertas que ellos tenían en La Loma. La vida en La Loma era pacífica por lo demás y gozaban de un buen nivel de vida, y se los recuerda por ser “un pueblo donde todos vivían vestidos de blanco”, tal vez por el liderazgo que ejercía el Padre Roque Chielli ya nombrado. También el desalojo de 1970 se supone que fue pacífico porque, liderados por el padre, se previno la golpiza. Muchos recuerdan que, habiendo perdido todo, fueron con sus hijos y “atados” de pertenencias al cruce de Pichanal, el cual era un “espinal”, un campo lleno de espinas. Sobre esto se tomarán los testimonios del cacique Pastor Martín y otros ancianos y de la familia Monterrico (caciques de La Loma en aquella época). Por esto y por mucho más los aborígenes tienen terror a despertar algún recelo del Ingenio, y por eso comprendo ahora cuando me dicen que “ahora que tenemos abogado nos sentimos argentinos”, aún cuando la ley y todo la historia siga igual. El grado de indefensión que siente esta gente es grande todavía, solo minorizada un poco por la organización que han logrado gracias al movimiento indigenista argentino.

CONSULTA PROFESIONAL SOBRE LA POSESIÓN.
En el día sábado 16 de Agosto de 2003, en ocasión del taller permanente de capacitación sobre derechos indígenas, la Sra. Mónica Romero, presidenta de la comunidad aborigen Barrio Estación del Tabacal, me trasmite la voluntad de varias personas de su comunidad de ir a vivir a los predios denominados La Loma, en esa oportunidad le digo que iré el domingo 17 a la reunión de su comunidad, para enterarme más sobre el asunto, aconsejándole que hasta ese momento no hiciera nada (aún cuando eso falta a mi lugar de asesor, que es el que ellos deciden y yo solo aconsejo). El domingo 17 me apersono en la casa de Don Soruco en el barrio Estación (predios del Ferrocarril bajo La Loma) y recabo testimonios de la gente asistente que me manifiesta que solo ellos han hecho uso de esa tierra; les digo que haré el estudio pertinente, en vista de la regulación de la posesión por el código civil, cual es que me parecía el instituto que entraba en cuestión y los contactos para hacer las consultas para estar seguro de lo que harían. En todo momento me detuve a aclarar de manera fehaciente que “yo solo soy asesor y la decisión es de ustedes”, que “quiero que me digan solo la verdad”, en todas las reuniones. En esa semana me comunico por vía correo electrónico con Viviana Elsa Figueroa, quien es coordinadora e la cátedra de postgrado de Derechos de los Pueblos Indígenas de la Facultad de Derecho y Ciencias sociales de la Universidad de Buenos Aires y me recomienda hacer una inspección ocular sobre lo que me manifestaron, hacer contacto con Pablo Ceriani (CECLS) y que le requeriría bibliografía a la Dra. Teodora Zamudio (titular de cátedra de la cátedra de grado de Derecho de los pueblos indígenas de la misma facultad). Inmediatamente mando consulta a Pablo Ceriani que no contestó. El domingo 24 de agosto hago la inspección ocular pertinente y compruebo que, después del morro de contención del canal hecho por el Ingenio que bordea la zona de La Loma solo hay construcciones hechas por los aborígenes (según testimonios de ellos) en el sentido de caminos angostos que datan de mucho tiempo, fabricas rudimentarias de carbón y el cementerio indígena; más allá hay un cementerio de la ciudad de Hipólito Irigoyen y después de el siguen los caminos hasta el paraje denominado La Capilla (dentro de La Loma) el cual tenía los mentados árboles de mango y me mostraron plantas que nacen de los árboles de las cuales sacan pegamentos naturales, también un arbusto del cual sacan un remedio que creo que es para las heridas o golpes por la corteza de ese arbusto. El domingo 31 de agosto me piden que dé el dictamen, el cual doy de forma favorable diciendo que según el art. 2384 son actos posesorios todos los que estuvieron realizando de forma exclusiva y que, según lo visto y oído fueron realizados de forma ininterrumpida y excluyente. Me piden que la consulta la realice en forma escrita, para lo cual los cito en mi estudio, calle Pellegrini a la numeración del 37 de la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, para lo cual, si bien recuerdo doy detalles, además de la posesión, también sobre el tema de cómo la comunidad es la poseedora y no cada integrante coposesor, en base al inc. 17 del art. 75 de la Constitución Nacional y de que había el peligro de que el juez Blanco atendiera una represión sobre las personas que allí habitarían, a pesar de que el código penal y el uso en usurpación dice otra cosa (no puede haber represión si la posesión era pacífica y pública, como se había dado desde hacía varios años). Estoy de acuerdo en que podría haber dado una mejor y más completa asesoramiento en cuanto a los derechos indígenas (que el inciso e la constitución les valía por título - ve Sagües y otros; que en realidad no hacía falta el ánimus domini porque la constitución se encarga de desarticularlo con respecto a las “tierras tradicionales”, etc.) pero me interesaba que usaran, en la medida de lo posible el Código Civil y sus más de 140 años de aplicación jurisprudencial, aún cuando la constitución es de índole superior al Código Civil; cosa que acepto, pero permítanme decir a mi favor que es una estratégia ya que siempre les dije a mis asesorados (tanto en el Consejo de los pueblos indígenas como a la comunidad) que “hay un largo camino hasta hacer valer la ley de asuntos indígenas (23.302 y 24.071), aún la Constitución Nacional”. Por mi parte, y aún cuando siempre he empezado las reuniones diciendo que solo soy asesor y que “yo no decido nada”, me he sentido responsable por la mala denuncia del ingenio y por la represión ilegitima de la policía y, haciendo recuento de lo asesorado, me doy cuenta de que haber hecho la consulta en otra dirección hubiera violado mi juramento de hacer valer al Justicia y la Constitución. En el caso no estoy de acuerdo de que la respuesta correcta hubiera sido que dejen de usar la tierra, bajasen definitivamente y tramitar una expropiación, hubiera significado hacer perder la tierra que ya poseían (de las cuales tengo mis serias dudas de que haya existido algún acto de traditio efectiva hacia el ingenio San Martín, ya que ellos parecieran esta siempre en esas tierras según los testimonios y bibliografía citada), y hacerles esperar hasta que el INAI tenga los recursos suficientes para que se realice la expropiación, cosa que no corresponde y criticaría como mal asesoramiento, aún siendo ese negocio el recomendado por el director de Recursos Humanos del ingenio San Martín cuando hablé con él el día 16 de septiembre día de la represión. La consulta escrita, se encuentra entre los elementos secuestrados, y demás consultas realizadas serán probadas por las copias de los mails recibidos. La consulta escrita está datada, creo, el día 1 o 2 de septiembre de 2003. A pesar de que la consulta estaba completa, pedí a la presidenta que investigara sobre la titularidad de la tierra en el registro de la propiedad, ya que los planos con los que cuento decían Meriles y sin número de catastro (Servicio de Dirección Gral. de Inmuebles por Internet en el Colegio de Abogados), algunos vecinos de Hipólito Irigoyen me aseguraban de que un tal Julio Pizetti figuraba en los registros y otros el ingenio San Martín.

ACTOS POSESORIOS DE HABITACIÓN.
El día martes 9 de septiembre de 2003, Gumercinda Mónica Romero, presidenta de la comunidad, llega al estudio a horas de la tarde junto a otros guaraníes de la comunidad comunicándome que desde el lunes 8 de septiembre han ido a instalar sus viviendas en los predios de La Loma alrededor de treinta familias guaraníes. Inmediatamente les digo que pasen comunicación al ingenio San Martín, a la policía de Hipólito Irigoyen y a Gendarmería Nacional, cosa que realizaron. También en diversos medios de comunicación se comunicó el hecho que, en vista a la posesión que ya venían realizando era solo a los efectos de hacerla más pública todavía. La posesión siempre fue pública, ya que desde la ruta se pueden ver los puentes que hacen para entrar a La Loma, de vieja data. Por toro lado la posesión jamás fue violenta, ya que no hay alambrado sobre el perímetro de la zona y los canales que tienen que sortear con puentes no tiene la función de cerramiento, sino de riego de los cañaverales del ingenio San Martín. Las comunicaciones se enviaron el día 10 de septiembre, siendo recibidas el mismo día por la policía de Hipólito Irigoyen, por la Gendarmería Nacional, por la Policía de Pichanal y por el intendente de Hipólito Irigoyen. Ese mismo día 10 de septiembre de 2003 concurro a una reunión de la comunidad en cuestión y pongo sobreaviso que, “a pesar de la legalidad de mi consulta, el juez de turno (Blanco) no es de los garantistas”, pero que la posesión era pública y pacifica desde hace más de cuarenta años, por lo que no correspondería una acción penal por usurpación. Al día viernes 12 ya había más de sesenta familias entre las que están ya viviendo y las que estaban construyendo sus casa de madera. En el trayecto, los habitantes de la ciudad, que siempre estuvieron enterados de que la entrada de los guaraníes al lugar siempre existió, empezó a enterarse de que ahora estaban habitando La Loma, por lo que muchos quisieron ir a vivir allí y se les negó la habitación, dándoles solo permisos a algunos que solo iban a recoger frutos o leñas, con recibo de ese permiso. El día Sábado, en el Consejo de los pueblos indígenas en ocasión del taller mencionado explico la situación de La Loma y rectifico que, en realidad, muchos guaraníes de la ciudad de Hipólito Irigoyen hacían uso e la misma tierra con el mismo amor que los de la comunidad Estación El Tabacal, por lo cual tenían el mismo derecho, aconsejo entonces formar una comisión de convivencia que fue formada creo el mismo día domingo posterior, citando a las demás comunidades (14/9/2003), también hacer un acta de compromiso ecológico ya que la diversidad biológica del sector puede ser afectada en desertificación por deforestación (en realidad no entiendo mucho del tema) y que pidan asesoramiento a los organismos competentes gubernamentales y no gubernamentales.

ACTA DE COMPROMISO ECOLÓGICO, DENUNCIA, SUMARIO Y REPRESIÓN.
Los efectivos policiales entraron de forma intempestiva a los gritos de “¿dónde está la bandera argentina?” a horas de la noche (20hs aproximadamente) justo en el momento en que las comunidades estaban firmando un acta de compromiso ecológico. Un empleado de la empresa de seguridad del ingenio San Martín, llamada SEARCH, realiza la denuncia penal, sin alegar representación ni posesión propia. A mediados de las 11:00hs se apersonan en el lugar una persona vestida de seguridad de la empresa citada y un policía apellidado Flores, diciendo que “se tienen que ir porque esto es del ingenio” a lo que los miembros de la comunidad le responden que no, “la propiedad es nuestra”. Me avisan del hecho a lo cual voy a hacer las exposiciones suficientes a la policía. Dejo a la presidenta y otros testigos en la comisaría para hacer la exposición correspondiente porque tenía que atender clientes en Orán, no les quieren tomar la exposición diciéndoles que se las tomarían en horas de la tarde (18:30). Cuando van a realizar la exposición tampoco les toman aduciendo que ya iban a desalojarlos, lo que Mónica Romero contesta que solo si muestran orden judicial. Suben a La Loma, hacen el acta ecológica y, alrededor de las ocho de la noche (estaba plenamente oscuro) se ven luces de linterna y policías gritando “¿dónde está la bandera?”. Tal como se puede ver en la fotografía que apareció en El Tribuno del 19 de septiembre de 2003, habían puesto una bandera argentina (de plástico) con dos carteles blancos escritos en color celeste fuerte, donde uno de ellos decía “Nuestra Tierra” y otro (no visible en la foto) que decía “Tierra Argentina”. Mónica Romero y Haydee Cuñandipa comienzan a pedir que se les exhiba la orden judicial para retirarse cosa que no hacen. De forma violenta comienzan a juntar a la gente (hombres, mujeres y niños) en el descampado del lugar, un fotografo tomaba fotos a la gente justo en el momento en que era cada uno empujado por un policía por detrás (se supone que es para demostrar una actitud violenta) y según dicen también había otro que filmaba. Varios efectivos entraron de civil (pantalón corto y remeras de colores). Sin contar con policía femenina Mónica Romero y Haydee Cuñandipa fueron empujadas literalmente hacia los vehículos. Algunos contaron después que los policías entraron disparando de forma horizontal y algunos hechos todavía quedan confusos hasta que no hable totalmente con mis defendidos. EN EL MOMENTO EN QUE LOS HOMBRES, ESPOSADOS, ERAN CONDUCIDOS AL VEHÍCULO POLICIAL EN UN GRUPO Y RODEADOS DE POLICÍAS CON EL ARMA EN LA MANO, SE SINTIERON DISPAROS SIN PREVIO AVISO, POR LO QUE LAS MUJERES COMENZARON A GRITAR “MATARON A UNO” Y ELLOS SE ATERRORIZARON. En la bajada agarraron a Jorge Luis Tolaba, que comenzó a gritar por los golpes que le propinaron y que, según el médico forense, fueron dados con “la punta de las macanas”. Esta gente se sintió grandemente ofendida de haber sido esposada y aprisionada contra el piso de la camioneta policial.

DETENCIÓN Y DESPOJO.
Fueron trasladados a la comisaría 20 de Orán, donde empezaron a caer alrededor de las 22:30, según recuerdo. Yo estaba justamente en el colegio de abogados de Orán cuando vienen a avisarme a las 20:50 Silvia Cañanima (Secretaria de la comunidad aborigen ava guaraní de la localidad de Hipólito Irigoyen, y el licenciado Guido Cazón, asesor de la Comunidad de El Tabacal, en ese mismo acto hablo con el director de recursos humanos del ingenio San Martín del tabacal y quien me dice que yo era un “instigador” y que hubiera sido mejor que el Estado Nacional pague por esas tierras en una expropiación (el cual supongo el móvil de la denuncia), que la policía o el juez le había avisado que el procedimiento fue pacífico y yo le contesté que fue una masacre. A la pregunta de donde estaban me dicen que en la brigada, luego me contaron que cuando las esposas de los detenidos les preguntaron a los policías a donde los llevaban, estos dijeron “al ingenio San Martín” por lo que una de ellas, creo que la señora de Tolaba, se apostó a la entrada de la ciudad y vió que los llevaban para el otro lado, hacia Orán. Concurro a la brigada de investigaciones y no estaban los detenidos. Voy a la comisaría 20 y comienzan a llegar, le pido por escrito al comisario Carbajal que me muestre la orden de allanamiento o desalojo y me dice que se encuentra en Hipólito Irigoyen. Inmediatamente concurre el senador provincial Gonzalez, quien dice venir por “ser miembro de la comisión de Derechos Humanos del Senado Provincial”. Me apresto a verlo a jorge Luis Tolaba, a quien no me dejan ver, sí veo a Mónica Romero, quien estaba de ánimo firme y me cuenta algo de lo sucedido. Hablo con el forense que me expresa lo que dije anteriormente y me muestra los informes médicos. Le dije que faltaba el de Cristian Cejas (quien tenía un dolor de oído) y el de Marcelo Cayo (menor de 15 años que también fue golpeado). Concurro con el a la comisaría de Hipólito Irigoyen a hablar con el comisario a que me muestre, pedido por escrito, el sumario y la oren de allanamiento o desalojo, por lo que se niega rotundamente y termina diciendo que jamás la vio, que el juez Blanco se lo había ordenado por teléfono. A la mañana presento habeas corpus preventivo para mí (debido a la amenaza sufrida por el director en la conversación telefónica -sabiendo que ellos no tendrían otro abogado también) y para quienes quedaron arriba, en La Loma, de la cual me habían pasado una lista de la cual no quise expresar nombres; también presento el pedido restitución, y un habeas corpus correctivo para lo mal llevado el procedimiento y que no se constató la base fáctica de la denuncia y que el sumario no había cargado la comunicación pasada el día 10 de septiembre, también pido la exhibición de la orden de allanamiento. A las 8:30 entro a una audiencia posesoria por otro caso en sede civil (esta vez bien planteada en su sede natural) hasta las 11:30hs. Salgo, hago los escritos necesarios y logro en ese tiempo 22 designaciones de defensor para mí, cosa que cargo en el juzgado con las 22 pedidos de eximisión de detención para todos ellos. Esto ya el día miércoles 17 de septiembre de 2003. Me entero por horas de la tarde que a Jorge Luis Tolaba se lo acusa de resistencia a la autoridad, será tratando de atajarse del delito de vejaciones ilegales o tortura, por parte de los policías. A horas de la tarde empiezan a aparecer los primeros eximidos. Mónica Romero da declaración sin la presencia del abogado. Me encargo de que nadie preste declaración, conforme a su derecho constitucional. El día jueves 18 de septiembre de 2003 quedan dos detenidos: Jorge Luis Tolaba y Nestor Guzmán, Tolaba por tener dos denuncias (usurpación y resistencia) y Nestor Guzmán por tener formación de causas (en ninguna de ellas está procesado ni existe condena). Con el Dr. Santos Ramón Saldaño hojeamos el expediente, que para ese entonces tenía ya unas sesenta páginas y no encontramos la orden de allanamiento. Jorge Luis Tolaba recibe su libertad ambulatoria recién el día viernes 19 de septiembre de 2003 en horas de la tarde. Guzmán permanece detenido. El día viernes comenzamos a dar denuncia de los hechos de brutalidad contra Tolaba y el lunes sobre el supuesto simulacro de fusilamiento en la comisaría de Hipólito Irigoyen, de todas formas sufrimientos morales el hecho de que ya cuando estén esposados comiencen a disparar. Desde el mismo día 17 de septiembre de 2003, Silvia Cañanima y Guido Cazón comienzan a ser custodiados ilegítimamente por la policía, siendo de inteligencia el que los siga un vehículo policial hasta la salida de H. Irigoyen y desde la entrada de Orán. El día viernes, con motivo de un programa de televisión al que fuimos invitados, tres policías de civil estaban apostados al frente. Mónica Romero y Haydee Cuñandipa pueden decir caso similar. Actualmente sigue detenido Nestor Guzmán a pesar de que no hay condena en su contra ni procesamiento en ninguna de las causas que tiene formada. El día martes 23 de septiembre de 2003 seguimos hojeando el expediente con el mismo abogado y tampoco encontramos la orden de allanamiento, por lo que pedimos copia certificada, más una resolución sobre la libertad de Nestor Guzmán.

Por todo ello, pido a su organismo que se acerque a elaborar un informe sobre la situación indígena en este caso, recabe más pruebas y elabore conforme a ello un dictamen, todo ello en cumplimiento de sus funciones por ley otorgadas.

Hernán Mascietti
abogado m.p.2334

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MERILES
Por Teko Ta+ - Wednesday, Oct. 29, 2003 at 3:02 PM

En la cedula parcelaria de la Matr. 25002, correspondiente a "Ingenio y refineria San Martin del Tabacal soc. anonima" (por compra-venta del mes 12 de 1943), figuran las distintas fincas que esa entidad considera de su pertenencia con sus limites y superficies.
Las tierras en cuestion estarían limitando con la finca "El Tabacal", de 12825 has. , cuyo límite norte es muy confuso: "Río Bermejo, línea que separa de la propiedad que tengan los hdos. Meriles de la Isla de Ruiz, de Campo Chico y Aguada de luna".
Y más confunde al ver los límites de la finca "Campo chico", de 3112 has., detallados en la misma Cedula parcelaria: Norte: Ciudad de Orán. Sur:Finca el Tabacal. Este:Finca Isla de Ruiz. Oeste: Finca Campo Grande.
Finca Palmar o Embarcación (1631 has.) figura en la misma cédula y tiene como límite norte: Isla de Ruiz y Rio Bermejo, como limite este: rio Bermejo, como límite sur: rio Santa María y tierras del Ingenio y como límite oeste: propiedad de Patrón Costas.
¿No comprendo cómo esta última finca no está superpuesta con la Finca el Tabacal?
Todos los datos son muy confusos en la Cedula (en la que figuran 13 fincas). Por ello solicité en la Dirección Gral. de Inmuebles algún plano donde figuraran estos datos de manera más clara. Para mi asombro ese plano no existe a pesar de que podría elaborarse con una simple foto satelital.
Lo único disponible que describa las tierras que reclama la comunidad guaraní es un plano del departamento Orán en el cual los cerros de la loma aparecen con el nombre de "Meriles" y sin ningún número de catastro, distinguiéndose, eso sí, de las parcelas del Ingenio que están señaladas de otra manera.

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Hola
Por Ana - Wednesday, Aug. 02, 2006 at 11:47 AM
anichiband@hotmail.com 03878-15414266 Oran-Salta

Hola...soy Ana Chiban de San Ramon de la Nueva Oran. estoy muy interesada en este tema del Padre Roque y de su mision en "la loma"..la verdad q informacion si eh encontrado suficiente pero necesito fotografias mas especificamente de la iglesia la cual ya no existe...es por ello q me comunico con uds para ver si me pueden ayudar un poco con este pequeño problema q tengo xq me esta costando mucho encontrar alguna foto...cualquier novedad ahi les dejo mi direccion electronica...adios!

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